Jalil y el futuro de Guillermo Andrada: ¿se encamina una nueva fractura en el interbloque del Senado?
El gobernador catamarqueño evitó confirmar la salida del legislador de la bancada kirchnerista, priorizando una agenda de gestión y consenso frente a las directivas centrales del Partido Justicialista.

En un escenario de creciente tensión dentro del peronismo nacional, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, ha fijado una postura que profundiza la distancia entre las administraciones provinciales y la conducción centralizada del partido. Durante una entrevista con la periodista Cristina Pérez, el mandatario provincial abordó la incógnita que rodea la permanencia del senador Guillermo Andrada dentro del interbloque peronista en el Senado de la Nación. Con un tono cauteloso pero cargado de significancia política, Jalil evitó confirmar una ruptura definitiva, aunque dejó entrever que las negociaciones se encuentran en un punto de ebullición en estos precisos momentos.

El gobernador explicó que, si bien el peronismo ha gozado históricamente de una hegemonía robusta en la Cámara Alta, la realidad social actual obliga a un cambio de paradigma debido a que la ciudadanía hoy toma otro camino y demanda diálogo. En este sentido, Jalil sostuvo que su rol y el de legisladores como Andrada debe estar enfocado en la construcción de consensos con el Ejecutivo Nacional, alejándose de la cultura de la polémica que, según sus palabras, termina perjudicando a la gente que enfrenta problemas serios en su vida cotidiana.

El surgimiento de una nueva liga de gobernadores

Esta estrategia de acompañamiento a la gestión nacional no es un movimiento aislado de Catamarca, sino que forma parte de un bloque de gobernadores que incluye a Osvaldo Jaldo de Tucumán y Gustavo Sáenz de Salta. Jalil defendió fervientemente la libertad de acción de los representantes legislativos, argumentando que no se trata de dar órdenes desde las estructuras partidarias, sino de buscar el beneficio de las provincias mediante el acuerdo. Para el mandatario, la estabilidad macroeconómica es el pilar fundamental que permite el desarrollo minero y, sobre todo, garantiza el cumplimiento de las obligaciones básicas como es el pago de sueldos en las jurisdicciones del interior.

En este marco de autonomía, el gobernador cuestionó duramente las recientes expulsiones de senadoras y las intervenciones que han tenido lugar dentro del PJ nacional. Según su visión, estas decisiones responden a una "agenda del conurbano" que se encuentra totalmente disociada de las necesidades y prioridades del interior del país. Para Jalil, el peso de los proyectos provinciales hoy debe ser superior a cualquier directiva nacional del partido que no contemple las particularidades regionales.

Reformas estructurales y proyecciones de mejora

La sintonía con el Gobierno nacional se ha manifestado en el apoyo de Guillermo Andrada y otros senadores a herramientas clave como el RIGI, el cual es visto por Jalil como un motor indispensable para la inversión. Asimismo, el gobernador calificó como pasos fundamentales la implementación de la reforma laboral y la modificación de la Ley de Glaciares. Sobre esta última, argumentó que los cambios permitirán consolidar un esquema de federalismo real que la normativa anterior obstaculizaba, limitando el potencial productivo de las provincias.

Finalmente, Jalil concluyó con una mirada optimista sobre el futuro inmediato de la economía argentina. El gobernador proyectó que, si se mantiene este esquema de diálogo institucional entre los mandatarios provinciales y el presidente, el país comenzará a mostrar signos de mejora tangibles a partir del mes de abril. Para el mandatario catamarqueño, la clave del éxito reside en priorizar el bienestar general por encima de las disciplinas partidarias tradicionales, marcando un nuevo capítulo en la historia del peronismo federal.