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Expectativa en el Gobierno

La Casa Rosada celebra el aval médico al viaje del Papa, pero reclama prudencia

El Gobierno recibió con expectativa el aval médico que habilita al Papa a viajar a América Latina, pero pidió prudencia ante la falta de una ratificación de la Santa Sede. Karina Milei está a cargo de la organización macro de la visita y los preparativos logísticos continúan.

18 Octubre de 2026 00.39

La Casa Rosada mantiene activa la organización de la visita del papa León XIV a la Argentina, pese a la incertidumbre que generó su reciente intervención pulmonar. Las declaraciones del cirujano Stefano Margaritora, quien aseguró que no existen razones médicas para cancelar la gira latinoamericana prevista del 6 al 17 de noviembre, fueron recibidas con expectativa por el Gobierno de Javier Milei, aunque la administración nacional evitó interpretar ese pronunciamiento como una confirmación definitiva del viaje.

"Es muy importante que lo haya dicho", afirmó una fuente con diálogo directo con el Presidente y con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, responsable de la organización macro de la visita papal. La valoración refleja la relevancia que adquirió el diagnóstico del especialista para una agenda que contempla escalas en Uruguay, Argentina y Perú.

Sin embargo, desde Presidencia insistieron en que todavía no existe una comunicación institucional que permita dar por confirmada la presencia del pontífice. "Al fin y al cabo, es un comentario en un medio, por ahora no hay ninguna información oficial", señalaron fuentes gubernamentales.

La postura oficial, por lo tanto, combina expectativas favorables ante la evaluación médica con cautela frente a la ausencia de una definición de la Santa Sede. El Gobierno no dio por suspendida ni cancelada la visita, pero tampoco anunció que su realización estuviera garantizada.

Los preparativos continúan pese a la incertidumbre

La continuidad de la agenda de organización constituye otro elemento central de la posición del Ejecutivo. Aunque durante los últimos días predominó un panorama pesimista sobre las posibilidades de que León XIV pudiera afrontar el recorrido, las autoridades nacionales no interrumpieron las tareas vinculadas con la visita.

Días atrás, las áreas de comunicación de la Casa Rosada recibieron a representantes de Eurovision y de Vatican Media para avanzar en la planificación logística de las transmisiones oficiales de cada una de las apariciones del Papa. Los encuentros se desarrollaron mientras persistían las dudas sobre su recuperación y sobre la posibilidad de que los médicos desaconsejaran los desplazamientos aéreos.

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tiene bajo su responsabilidad la coordinación general de la visita. En ese marco, la continuidad de los preparativos evidencia que la agenda permanece abierta para el Gobierno, aun cuando la confirmación definitiva dependa de una comunicación oficial del Vaticano.

El aval del cirujano y los interrogantes sobre el viaje

El pronunciamiento que renovó las expectativas oficiales llegó de parte de Stefano Margaritora, responsable de la operación practicada a León XIV el martes 13 de octubre. En declaraciones a Vatican News, el especialista sostuvo que no existen impedimentos clínicos para que el pontífice realice el viaje previsto para noviembre.

El Papa recibió el alta del Hospital Gemelli de Roma este sábado por la tarde, después de cuatro días de internación. Al abandonar el centro médico, sus análisis de sangre presentaban valores normales, la función cardíaca se encontraba en orden y el pulmón intervenido evolucionaba dentro de los plazos habituales para una cirugía de esas características. Tras regresar a la Santa Sede, se informó que este domingo rezará el ángelus desde la ventana de sus aposentos.

Margaritora estimó que la recuperación física completa demandaría aproximadamente diez días, dado que ya había transcurrido casi una semana desde la intervención. "Si lo tratamos como a una persona normal, después de este tipo de intervención considero que se necesitan un par de semanas para lograr una recuperación física verdaderamente completa", explicó.

Sobre la posibilidad de viajar, agregó: "En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar".

La evaluación médica representa un dato favorable para la planificación gubernamental, pero no reemplaza la decisión institucional que todavía espera la Casa Rosada. Días antes del alta, el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, había advertido que la gira dependería de la evolución clínica del pontífice y de las recomendaciones de los médicos. El cardenal había definido el recorrido como "un viaje largo y exigente".

Una agenda internacional que el Gobierno busca sostener

La gira organizada por la Santa Sede contempla una visita a Uruguay entre el 6 y el 8 de noviembre, una escala en la Argentina hasta el 11 y un recorrido por Perú hasta el 16, dentro de un viaje programado entre el 6 y el 17 de noviembre.

La exigencia del itinerario es uno de los factores que mantienen abierta la incertidumbre. León XIV tiene 71 años y fue recientemente diagnosticado de un tumor maligno de pulmón. Además, el cronograma original incluye más de diez vuelos, numerosos traslados y alocuciones en las distintas ciudades previstas.

En este tipo de intervenciones, es habitual que los médicos recomienden evitar los viajes en avión por las diferencias de presión a las que se exponen los pulmones. Por eso, la recuperación del pontífice se convirtió en un factor determinante para evaluar la viabilidad de una visita que el Gobierno argentino continúa preparando.

Por ahora, la Casa Rosada sostiene una posición prudente: mantiene en marcha la organización, valora el diagnóstico favorable del cirujano y espera una definición oficial de la Santa Sede. La ausencia de una confirmación no equivale a una cancelación, pero tampoco permite dar por asegurada la llegada de León XIV a la Argentina en noviembre.