José López, ex secretario de Obras Públicas durante los gobiernos kirchneristas, continuará detenido en la cárcel de Ezeiza luego de que la Justicia rechazara el pedido de libertad condicional presentado por su defensa. Aunque el ex funcionario ya cumplió los dos tercios de la condena y alcanzó el tiempo de detención necesario para solicitar el beneficio, las evaluaciones técnicas realizadas sobre su situación personal, psicológica y penitenciaria resultaron desfavorables.
Uno de los aspectos que adquirió especial relevancia durante el análisis judicial fue una frase pronunciada por el propio López al referirse a las conductas que consideraba equivocadas durante su trayectoria. "Hice una de más para tener poder", manifestó ante los especialistas que participaron de las evaluaciones, en una declaración que quedó incorporada a los informes considerados para resolver su situación.
La información fue publicada por el diario Clarín, que accedió a las evaluaciones interdisciplinarias elaboradas por profesionales del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y del Equipo Interdisciplinario de Ejecución Penal. Los documentos fueron solicitados con el propósito de determinar si el ex funcionario reunía las condiciones necesarias para acceder a la libertad condicional.
El análisis no se limitó al cumplimiento del tiempo establecido por la condena, sino que también contempló aspectos vinculados con su comportamiento, su capacidad de reflexión sobre los delitos cometidos, el reconocimiento de su responsabilidad y las posibilidades de reinserción social.
Los informes cuestionaron su arrepentimiento
Uno de los elementos centrales que incidieron en la decisión judicial fue el contenido del informe psicológico. Los profesionales advirtieron que López no presenta evidencias claras de arrepentimiento ni demuestra una comprensión profunda del daño ocasionado por los hechos por los que fue condenado.
Según esa evaluación, su reflexión sobre los delitos resulta parcial y superficial. Además, los especialistas consideraron que el arrepentimiento manifestado estaría más relacionado con las consecuencias personales que le produjo la detención que con el perjuicio generado a la sociedad.
Durante las entrevistas, también se abordó la causa Vialidad. En ese contexto, López negó su responsabilidad y cuestionó las pruebas que acreditaron su participación en los hechos investigados.
Sin embargo, cuando los profesionales le preguntaron específicamente por las conductas propias que consideraba equivocadas, el ex funcionario identificó una acción que describió como haber realizado "una de más". En esa misma reflexión reconoció que su afán por conservar el poder pudo haber tenido influencia en su comportamiento.
La expresión quedó registrada en las evaluaciones y formó parte de los elementos considerados para analizar su evolución personal durante el cumplimiento de la pena. Para los especialistas, las respuestas ofrecidas no alcanzaron para demostrar una actitud reflexiva suficiente frente a las condenas que pesan sobre él.
Una pena unificada de 13 años por distintas causas
José López cumple una pena unificada de 13 años de prisión, cuyo vencimiento está previsto para el 16 de diciembre de 2030. La condena reúne distintas sentencias vinculadas con episodios de corrupción y otros delitos por los que fue encontrado responsable.
El primer tramo corresponde a los seis años de prisión impuestos por el episodio de los bolsos que contenían casi nueve millones de dólares y que intentó ocultar en un convento de General Rodríguez. A esa condena se sumaron otros seis años por la causa Vialidad y un año y siete meses por la portación ilegal de una carabina. El plazo de detención fue reducido en dos meses debido a los cursos que realizó durante su permanencia en prisión.
De esta manera, su situación judicial reúne los siguientes antecedentes:
Bolsos con dólares: seis años de prisión por el episodio ocurrido en un convento de General Rodríguez, donde intentó ocultar casi nueve millones de dólares.
Causa Vialidad: otros seis años de prisión.
Portación ilegal de una carabina: un año y siete meses de condena.
Pena unificada: 13 años de prisión, con vencimiento previsto para el 16 de diciembre de 2030.
Reducción: dos meses menos por los cursos realizados durante su detención.
Además de las condenas que actualmente cumple, López está siendo juzgado en la causa Cuadernos y recibió otras sentencias vinculadas con los expedientes Skanska y Sueños Compartidos.
Su trayectoria en los gobiernos kirchneristas
López fue uno de los hombres de mayor confianza de Néstor Kirchner y continuó desempeñándose al frente de la Secretaría de Obras Públicas durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner.Su primera detención se produjo en junio de 2016, cuando fue encontrado con los bolsos que contenían millones de dólares y que intentaba ocultar en un convento de General Rodríguez. A partir de ese episodio comenzó un recorrido judicial que posteriormente incorporó nuevas condenas y causas penales.
Permaneció detenido en la cárcel de Ezeiza hasta 2021, cuando recuperó la libertad luego de declarar como arrepentido en el marco de la investigación de la causa Cuadernos.
Sin embargo, volvió a prisión el 17 de junio de 2025, para comenzar a cumplir la condena firme correspondiente a la causa Vialidad. Desde entonces permanece alojado en el establecimiento penitenciario de Ezeiza, donde continúa cumpliendo las distintas penas que integran su situación judicial.
El proyecto laboral que presentó para cuando recupere la libertad
Entre los aspectos incorporados a las evaluaciones interdisciplinarias también figura el proyecto personal y laboral que López manifestó tener para cuando pueda recuperar la libertad.
El ex secretario de Obras Públicas expresó que pretende dedicarse a dar clases particulares de matemática y física a estudiantes secundarios y universitarios, una actividad que ya desarrollaba antes de ingresar a prisión. Asimismo, cuenta con un domicilio y un entorno familiar al que podría regresar una vez que deje el establecimiento penitenciario. Estos elementos fueron considerados dentro de la evaluación de sus condiciones personales y de las posibilidades de reinserción social.
Otro dato consignado en los informes es que López se encuentra realizando los trámites correspondientes para obtener su jubilación mientras permanece detenido.
En cuanto a su situación dentro del sistema penitenciario, actualmente se encuentra en la fase de socialización. Los registros consignan que presenta conducta ejemplar diez y concepto regular tres, además de señalar que no recibió sanciones disciplinarias durante su permanencia en prisión.
Estos antecedentes forman parte del cuadro general analizado por los profesionales. Sin embargo, los aspectos vinculados con su comportamiento institucional no modificaron la conclusión central de las evaluaciones, que consideraron que todavía no reúne las condiciones necesarias para acceder al beneficio.
El juez consideró insuficientes las evaluaciones para autorizar su salida
A partir de los informes incorporados al expediente, el juez federal Rodrigo Giménez Uriburu rechazó el planteo presentado por la defensa de López. En su resolución, el magistrado reconoció que el ex funcionario ya cumplió el tiempo de detención requerido para solicitar la libertad condicional. No obstante, consideró que las evaluaciones técnicas disponibles no permitían avalar una salida anticipada de prisión.
El fundamento de la decisión estuvo relacionado con las conclusiones del Consejo Correccional y del Equipo Interdisciplinario de Ejecución Penal, cuyos integrantes advirtieron que López no registra una actitud reflexiva suficiente respecto de los hechos por los que fue condenado.
De acuerdo con esos informes, la falta de una comprensión profunda de las consecuencias de sus conductas y la ausencia de evidencias claras de arrepentimiento constituyeron aspectos determinantes para establecer un pronóstico desfavorable de reinserción social.
Por ese motivo, el cumplimiento de los dos tercios de la condena no resultó suficiente para obtener el beneficio solicitado. La decisión judicial tomó en consideración no solamente el tiempo transcurrido en prisión, sino también las evaluaciones profesionales sobre su evolución y sus posibilidades de regresar a la sociedad.
Deberá recibir tratamiento psicológico específico en prisión
Como parte de la resolución, el juez Giménez Uriburu dispuso que José López reciba un tratamiento psicológico específico en la cárcel de Ezeiza, orientado a trabajar sobre las condenas por corrupción que pesan en su contra.
La medida apunta a abordar los aspectos señalados por los profesionales durante las evaluaciones, particularmente aquellos relacionados con la reflexión sobre los delitos cometidos y el reconocimiento de las consecuencias de sus acciones.
De esta manera, el ex funcionario continuará privado de su libertad, pese a haber alcanzado el requisito temporal para solicitar la libertad condicional. La decisión se apoyó en los informes penitenciarios y psicológicos que consideraron insuficiente su evolución para acceder a una salida anticipada.
La frase "Hice una de más para tener poder", pronunciada por López durante las entrevistas con los especialistas, quedó incorporada a un expediente en el que también se analizaron su proyecto laboral, su entorno familiar, su conducta dentro de la cárcel y su situación personal. Sin embargo, las conclusiones profesionales sobre su arrepentimiento y su pronóstico de reinserción social terminaron siendo determinantes para que la Justicia rechazara el beneficio.