La Unión Cívica Radical de Catamarca expresó su rechazo a un grupo de exdirigentes partidarios que avanzó en la conformación del nuevo espacio político Generar, en un escenario que profundiza la reconfiguración del mapa opositor local.
A través de un duro comunicado, la conducción provincial manifestó su "más enérgico y categórico repudio" a lo que definió como una "inconducta" de dirigentes que, según subrayó, fueron formados dentro del partido y hoy buscan reposicionarse en una nueva estructura política luego de haber sido excluidos. El documento sostiene que esas expulsiones se produjeron "legítimamente", al considerar que los ahora exreferentes violaron de manera flagrante los principios de pertenencia, lealtad y disciplina partidaria establecidos en la Carta Orgánica.
La respuesta institucional coloca el eje en la defensa de la estructura orgánica del partido y en la preservación de sus normas internas como marco rector de la vida partidaria.
La acusación de abandono
Uno de los conceptos más fuertes del comunicado fue la afirmación de que la salida de estos dirigentes no obedece a diferencias ideológicas propias de la democracia interna, sino a un "abandono deliberado" de los principios históricos del radicalismo.
Según la conducción, detrás de esa decisión existiría una priorización de intereses personales y coyunturales, por encima de la identidad partidaria construida a lo largo del tiempo.
La UCR fue aún más allá al señalar que la actitud de estos dirigentes representa un "claro ejercicio de cinismo político", una frase que se convirtió en el núcleo del posicionamiento público del partido. En el texto, el radicalismo sostuvo: "No es posible abandonar una identidad y, al mismo tiempo, intentar usufructuarla discursivamente", en alusión directa a las referencias que exintegrantes continúan realizando sobre el legado histórico de la fuerza.
El conflicto por los símbolos
Otro de los puntos centrales del pronunciamiento fue el rechazo al uso de referencias simbólicas e históricas del radicalismo por parte de quienes ya no integran formalmente la estructura partidaria. La conducción provincial consideró inadmisible que quienes tomaron la decisión de abandonar el espacio sigan invocando el nombre del partido, sus símbolos, su legado histórico y su identidad política. Para la UCR, esta conducta revela una profunda incoherencia, ya que entiende que no es posible desvincularse de la estructura formal y, al mismo tiempo, sostener discursivamente la pertenencia.
La referencia al "usufructo discursivo" del legado radical aparece como uno de los ejes de mayor tensión dentro de esta nueva etapa política.
Convicciones y pertenencia
La conducción partidaria también dirigió un mensaje hacia la ciudadanía al afirmar que la sociedad reclama dirigentes con convicciones firmes, en contraposición con aquellos actores que modifican su pertenencia según conveniencias personales.
El comunicado presenta esa idea como una diferencia entre la permanencia en un rumbo histórico y la migración hacia nuevos espacios. En ese marco, la UCR Catamarca reafirmó su compromiso con los valores partidarios, entre los que destacó la construcción colectiva, la justicia social, la vigencia del Estado de Derecho, la lealtad partidaria y la disciplina orgánica. La defensa de estos principios fue presentada como una ratificación del rumbo histórico del radicalismo en la provincia.
Quiénes integran Generar
El pronunciamiento se da en medio de una reconfiguración del escenario político local, luego de la aparición de Generar, un nuevo espacio integrado por exdirigentes radicales.
Entre sus principales referentes figuran Tiago Puente, Natalia Herrera, Laura Quintero, Mamerto Acuña y Silvana Carrizo. Todos ellos forman parte del nuevo armado junto a otros exreferentes del radicalismo, consolidando una ruptura que ya tiene expresión legislativa y territorial.
La respuesta de la UCR deja en evidencia que la disputa no se limita a la salida formal de dirigentes, sino que también se proyecta sobre la representación simbólica del legado radical, en una etapa donde el partido busca reafirmar su identidad frente al surgimiento de nuevos espacios nacidos desde su propia estructura histórica.