Ley de Glaciares: La policía tiró gas pimienta, detuvo a activistas y a un camarógrafo
En medio de manifestaciones contra la reforma que Catamarca apoya, la Policía Federal detuvo a 12 integrantes de Greenpeace y arrestó a un trabajador de prensa. Hubo corridas, heridos y denuncias de agresiones a equipos periodísticos.

Una jornada marcada por la protesta y el debate legislativo derivó en un episodio de alta tensión frente al Congreso, donde efectivos policiales arrojaron gas pimienta contra periodistas y detuvieron a un camarógrafo que cubría los incidentes. La situación se produjo en el marco de las manifestaciones contra el proyecto de reforma de la Ley de Glaciares, iniciativa que el oficialismo busca llevar a media sanción en el Senado.

El escenario se tornó violento luego de que 12 activistas ingresaran al Palacio Legislativo y fueran detenidos por agentes de la Policía Federal. A partir de ese momento, se desencadenaron corridas, forcejeos y agresiones que alcanzaron a los trabajadores de prensa presentes en el lugar.

Protesta y detenciones en el Palacio Legislativo

La secuencia comenzó cuando manifestantes de Greenpeace saltaron la reja del Palacio Legislativo e irrumpieron en la escalinata del edificio. Allí se pronunciaron contra el proyecto de reforma, sentados en inodoros como forma de protesta simbólica, en rechazo a la iniciativa que el oficialismo impulsa para modificar la normativa vigente.

La Ley de Glaciares, sancionada en 2010, establece la prohibición de actividades extractivas en los glaciares y en el ambiente periglacial, considerándolos reservas estratégicas de agua dulce. Esa definición es el eje del rechazo de los manifestantes al proyecto de reforma.

 

Tras el ingreso al predio, agentes de la Policía Federal procedieron a la detención de los activistas. En total, fueron 12 las personas arrestadas en el marco de la protesta.

Gas pimienta y agresiones a la prensa

En medio de la cobertura periodística de las detenciones, la situación escaló. Según denunciaron trabajadores de prensa, los efectivos comenzaron a arrojar gases y a agredir a los equipos que registraban lo ocurrido.

"Estábamos trabajando, lo agarraron del cuello y lo quisieron sacar", relató un compañero del camarógrafo detenido. El testimonio corresponde a Facundo Tedeschini, periodista del canal América TV, quien describió el momento en que su colega fue reducido.

"Tiraron gases y de la nada empezaron a agredirnos a los equipos periodísticos", agregó Tedeschini al referirse al accionar policial.

La escena quedó registrada en vivo. En las imágenes se observa cómo el camarógrafo, que sostenía su cámara, intentaba ponerse de pie tras haber sido empujado. En ese instante, varios efectivos se acercaron, lo rodearon y lo detuvieron. El trabajador de prensa fue trasladado bajo custodia y, según se informó, terminó con la cara golpeada y ensangrentado.

Corridas, heridos y un clima de confrontación

El operativo derivó en corridas y personas heridas, en un contexto de fuerte confrontación entre manifestantes y fuerzas de seguridad. La detención del camarógrafo se produjo luego del arresto de los activistas, cuando los medios ya estaban cubriendo los incidentes generados por el ingreso al Palacio Legislativo.

De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, los periodistas no formaban parte de la protesta, sino que estaban desempeñando su tarea profesional al momento de las agresiones.

El episodio dejó en evidencia un escenario de alta conflictividad alrededor del debate por la reforma de la Ley de Glaciares. Mientras dentro del Congreso se impulsa el tratamiento del proyecto para otorgarle media sanción en el Senado, en el exterior se desplegó una manifestación que derivó en un operativo policial con detenciones y uso de gas pimienta.

El trasfondo del debate legislativo

La normativa vigente desde 2010 constituye un punto central del conflicto. La ley prohíbe actividades extractivas en glaciares y ambiente periglacial, al considerarlos reservas estratégicas de agua dulce. Esa definición es la que los activistas buscan preservar frente al proyecto de reforma impulsado por el oficialismo.

La protesta de Greenpeace, el ingreso al Palacio Legislativo y la detención de 12 activistas fueron el detonante de una jornada que culminó con un camarógrafo arrestado y herido, equipos periodísticos agredidos y una fuerte polémica por el accionar policial.

En medio del debate parlamentario, el episodio añadió un nuevo capítulo de tensión institucional, con denuncias públicas de violencia hacia la prensa y un clima de creciente confrontación en torno a la discusión de la Ley de Glaciares.