El Gobierno resolvió retirar el capítulo referido a la extranjerización de tierras del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una decisión adoptada en la antesala de la sesión prevista para este jueves en el Senado y que tuvo como principal objetivo preservar el tratamiento de la iniciativa frente a la creciente resistencia de los bloques aliados.
La determinación fue impulsada por la jefa del oficialismo en la Cámara alta, Patricia Bullrich, luego de una fuerte presión política ejercida por sectores aliados que cuestionaban el contenido de la reforma de la Ley de Tierras incluida dentro del proyecto.
Con esta modificación, el oficialismo buscará avanzar únicamente con el resto del articulado de la iniciativa durante la sesión convocada para las 14, retomando el cuarto intermedio dispuesto durante la reunión del 16 de julio.
El capítulo sobre tierras por separado
La estrategia oficial consiste ahora en presentar el apartado referido a la Ley de Tierras mediante un proyecto independiente, cuyo tratamiento será postergado para una fecha que todavía no fue definida.
De acuerdo con la decisión adoptada, el debate sobre la regulación vinculada a la adquisición de tierras rurales por parte de capitales extranjeros dejará de formar parte del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La apuesta de Patricia Bullrich pasa por construir un consenso más amplio con el denominado "grupo de los 44", espacio que reúne a senadores de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y diversas fuerzas provinciales.
La decisión terminó de definirse minutos antes de las 15, luego de una reunión entre los sectores aliados y la jefa del oficialismo en el Senado, en un contexto en el que la iniciativa enfrentaba crecientes dificultades para reunir los respaldos necesarios.
La presión política que precipitó el cambio
La caída del capítulo considerado más controvertido del proyecto fue el resultado de una serie de movimientos políticos que comenzaron durante la tarde anterior. Mientras Patricia Bullrich ofrecía una conferencia de prensa para anunciar modificaciones en la propuesta sobre la venta de tierras a extranjeros, pasando de una propuesta de liberalización total a otra que elevaba el límite vigente del 15% al 25%, comenzaron a surgir cuestionamientos dentro de los propios sectores que inicialmente aparecían como favorables al proyecto.
Según se indicó, al menos cuatro legisladores, sobre quienes se presumía un voto afirmativo, expresaron dudas y rechazaron que la senadora hubiera anticipado públicamente que ya contaba con su respaldo.
La situación se agravó durante la mañana siguiente, cuando los gobernadores Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Rolando Figueroa, de Neuquén, ambos considerados cercanos en distintos momentos a la Casa Rosada, anunciaron públicamente su oposición al capítulo referido a la extranjerización de tierras.
A ello se sumó la decisión de un senador del PRO, quien optó por apartarse de la posición impulsada por Bullrich al conocer que un legislador radical de su misma provincia votaría en contra del capítulo cuestionado.
La combinación de esas posiciones terminó generando un escenario que, según se describió, resultó imposible de revertir. De acuerdo con la información conocida, la discusión dejó de centrarse en aspectos técnicos y pasó a convertirse completamente en una disputa política.
Los artículos que generaron la controversia
El apartado retirado mantenía la prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de Estados extranjeros. En cambio, contemplaba un tratamiento diferente para las personas jurídicas, cualquiera fuera su naturaleza jurídica o denominación, así como agrupaciones de colaboración, uniones transitorias de empresas y otros vínculos asociativos con participación estatal extranjera directa o indirecta.
En esos casos, el proyecto establecía que la compra de tierras rurales podía concretarse únicamente si contaba con la autorización de la provincia donde estuviera ubicado el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional.
Además, el texto aclaraba que el Poder Ejecutivo Nacional no podría delegar esa facultad de autorización en un funcionario con rango inferior al de Secretario de Estado.
Otro de los puntos centrales disponía que la titularidad de tierras rurales por personas humanas o jurídicas extranjeras no podría superar, en conjunto, el 25% de la superficie de las tierras rurales de cada provincia, modificando así el límite vigente. La iniciativa también incorporaba la obligación de que toda adquisición de tierras rurales por personas humanas o jurídicas extranjeras fuera inscripta en el registro inmobiliario de cada provincia mediante un asiento especial, consignando los datos y la nacionalidad del adquirente.
En el caso de las empresas con participación estatal extranjera, el proyecto exigía además adjuntar tanto la autorización provincial como la autorización del Poder Ejecutivo Nacional.
La sesión continuará con el resto del proyecto
A pesar del retiro del capítulo vinculado a la Ley de Tierras, la sesión prevista para este jueves a las 14 permanece confirmada.
El Senado continuará con el tratamiento del resto del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incorpora modificaciones en distintos aspectos de la legislación vigente. Entre los temas que seguirán en discusión se encuentran los cambios referidos a las expropiaciones, los desalojos veloces y la Ley de Fuego.
Respecto de este último punto, el proyecto incluye modificaciones sobre la normativa impulsada años atrás por Máximo Kirchner, mientras La Libertad Avanza promueve eliminar el mecanismo que, según el texto, bloquea durante décadas el uso de tierras afectadas por incendios.