Los concejales de LLA, Diego Martín Figueroa y Débora Eleonora Sopaga, presentaron un proyecto de ordenanza que propone la derogación de la Ordenanza N° 8020/21, norma que actualmente establece una espera de 10 años para que los trabajadores puedan ser considerados para integrar la planta permanente del Estado.
La iniciativa busca reemplazar ese esquema por la creación de un "Programa Integral de Regularización Laboral y Dignificación del Empleo Municipal", concebido como una herramienta permanente y progresiva orientada a resolver una problemática estructural que, según se plantea, lleva más de una década. El eje del proyecto se centra en la situación de trabajadores municipales que cumplen funciones permanentes, pero que continúan sin acceso a derechos laborales elementales, dentro de un marco de precarización que persiste en distintas áreas del municipio.
El diagnóstico
Según se desprende del texto impulsado por los ediles, el problema principal radica en la existencia de personal que sostiene tareas estables y necesarias para el funcionamiento del Estado municipal, aunque sin reconocimiento formal ni garantías mínimas.
Entre las carencias señaladas se enumeran derechos básicos como un sueldo que llegue a la canasta básica, estabilidad laboral, aportes jubilatorios, obra social, vacaciones y aguinaldo.
La propuesta define esta situación como una deuda estructural que requiere una salida de fondo y no una mera administración de la contingencia. En esa línea, Figueroa fue contundente al sostener que "el municipio no puede seguir funcionando con trabajadores en negro dentro del propio Estado", y remarcó que "no se puede exigir cumplimiento y orden hacia afuera cuando puertas adentro se sostienen esquemas de precarización".
Un programa progresivo, obligatorio y con control
El proyecto diseña un esquema progresivo y obligatorio de regularización, con el objetivo de establecer reglas claras y previsibles para la incorporación del personal a la estabilidad laboral.
Entre los instrumentos previstos se destacan:
- Cronograma anual de incorporación
- Plazos concretos para el pase a estabilidad
- Criterios objetivos de priorización
- Mecanismos de control
- Herramientas de transparencia del proceso
La intención es que la regularización no quede librada a decisiones discrecionales, sino que se convierta en una política sostenida en el tiempo, con parámetros definidos y verificables.
Además de la regularización en sí, la propuesta incorpora herramientas de ordenamiento administrativo para contar con una radiografía precisa del recurso humano municipal.
Registro único y censo integral del personal
Uno de los capítulos centrales de la iniciativa es la creación de un Registro Único de Trabajadores Municipales, acompañado por la realización de un censo integral. Este relevamiento buscará establecer con precisión:
- Quiénes son los trabajadores
- Dónde prestan servicios
- Cuántos son
- La esencialidad de la tarea que cumplen
Sobre este punto, Figueroa sintetizó el propósito de la medida al señalar: "Necesitamos saber quiénes son, dónde prestan servicios, cuántos son y la esencialidad de su tarea".
La propuesta asocia este diagnóstico previo con la necesidad de diseñar un proceso de regularización sustentado en datos reales y no en estimaciones parciales.
Los ejes centrales de la reforma
Entre los puntos principales incluidos en el proyecto se destacan:
- Regularización progresiva con plazos concretos
- Igual remuneración por igual tarea
- Incorporación al sistema de seguridad social
- Prohibición de nuevas formas de precarización
- Publicidad y control ciudadano del proceso
Para la concejal Débora Eleonora Sopaga, la iniciativa apunta a superar las limitaciones del régimen vigente. Según expresó, "la ordenanza vigente no solucionó el problema, simplemente lo administró", y aseguró que el nuevo proyecto "viene a poner fin a esa lógica y a garantizar derechos laborales básicos".