Mercosur y Unión Europea: el Oficialismo consiguió ratificar en Diputados el tratado
Con una mayoría abrumadora y una fractura interna en la oposición, el oficialismo logró la media sanción del acuerdo comercial. El tratado busca eliminar aranceles para el 90% de las exportaciones regionales.

En una jornada marcada por intensos debates y realineamientos políticos, el oficialismo consiguió hoy un triunfo legislativo fundamental: la media sanción del proyecto de ley que ratifica el acuerdo estratégico entre el Mercosur y la Unión Europea. Este paso legislativo es el resultado de la incorporación de la iniciativa a la agenda de sesiones extraordinarias, tras la firma del entendimiento comercial que tuvo lugar el pasado 17 de enero en Asunción.

El resultado de la votación reflejó un apoyo que superó las expectativas iniciales del Poder Ejecutivo. La iniciativa cosechó un total de 203 votos a favor, frente a 42 votos negativos y cuatro abstenciones. Este volumen de respaldo se construyó a través de una coalición heterogénea donde La Libertad Avanza articuló los apoyos del PRO, la UCR y Provincias Unidas, junto a otros bloques dialoguistas que consideraron prioritario avanzar en la integración comercial.

La sorpresa política: El quiebre de Unión por la Patria

El dato político más relevante de la sesión no fue solo la victoria del oficialismo, sino la profunda división exhibida por el peronismo. La sorpresa de la jornada se dio cuando el bloque de Unión por la Patria mostró una fractura expuesta en su votación:

43 votos a favor: Sorprendentemente, una parte mayoritaria del bloque peronista apoyó la medida, incluyendo al propio jefe de la bancada, Germán Martínez.

38 votos en contra: Este sector representó el rechazo duro, conformado principalmente por La Cámpora, el kirchnerismo y el graboisismo.

4 abstenciones/otros: Los legisladores restantes del espacio dividieron su postura entre la abstención y la ausencia.

Esta configuración permitió que los votos favorables del peronismo superaran a los rechazos dentro de su propia interna, facilitando el camino para que el acuerdo obtuviera una legitimidad legislativa transversal.

Los detalles técnicos de un acuerdo monumental

El tratado ratificado no es un documento menor; se trata de una iniciativa técnica de una complejidad sin precedentes que consta de 5.000 páginas, traducidas a varios idiomas para su validez internacional. El objetivo central de este entendimiento es la transformación de la matriz comercial entre ambos bloques.

Los puntos clave del acuerdo incluyen:

Supresión de aranceles para más del 90% de las exportaciones provenientes del Mercosur.

Recorte de barreras de acceso para bienes industriales y tecnológicos originarios de Europa.

Fomento de la competitividad mediante la reducción de costos de importación y exportación.

El nacimiento formal de este compromiso se dio el 17 de enero pasado en Asunción, Paraguay, país que ejerce actualmente la presidencia pro tempore del bloque regional. La ceremonia de firma contó con la presencia del presidente argentino Javier Milei, junto a sus pares de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi. Sin embargo, la foto oficial quedó marcada por la ausencia del presidente de Brasil, Lula da Silva, un gesto que resalta las tensiones diplomáticas que aún rodean el proceso.

El horizonte europeo

A pesar del avance en el Congreso argentino, la implementación efectiva del tratado comercial aún enfrenta obstáculos significativos en el Viejo Continente. El Parlamento Europeo ha decidido, mediante el voto de la mayoría de sus integrantes, someter el texto a una revisión por parte del Tribunal de Justicia de Europa.

Esta instancia judicial tiene la responsabilidad de analizar el impacto del acuerdo y decidir sobre su puesta en vigencia definitiva. Según las estimaciones actuales, este proceso judicial podría demorar desde algunos meses hasta dos años. No obstante, existe un camino alternativo: circula con fuerza la versión de que la Comisión Europea podría optar por aplicar el tratado de manera provisoria mientras se espera el veredicto final del Tribunal, lo que permitiría que los beneficios arancelarios comiencen a regir antes de lo previsto.