Mientras evita involucrarse en las disputas políticas que atraviesan al oficialismo, el presidente Javier Milei concentra sus esfuerzos en la economía y en una estrategia que considera clave para consolidar su proyecto político de cara a las elecciones de 2027.
Durante los últimos días, el mandatario optó por mantener un perfil moderado frente a distintos focos de conflicto. Lo hizo ante las críticas formuladas por la Iglesia durante el Tedeum del 25 de Mayo y también frente a las diferencias internas dentro de su propio gabinete. Sin embargo, lejos de la agenda política, Milei volvió a dejar en claro que su prioridad sigue siendo el rumbo económico.
El jueves, durante una exposición pública, insistió en que la estabilidad macroeconómica y la baja de la inflación son condiciones necesarias, pero no suficientes para generar crecimiento. Según explicó, el verdadero desarrollo llegará a partir de cambios estructurales que permitan reducir el peso del Estado, abaratar los costos energéticos y fomentar la competencia.
Bajo esa lógica, el Presidente sostiene que el Estado debe garantizar reglas de juego estables, mientras que el crecimiento económico será impulsado por la inversión privada y la actividad de empresas y emprendedores.
Inflación en descenso y expectativas de recuperación
Las estimaciones privadas indican que mayo cerraría con una inflación cercana al 2,3%, por debajo del 3,4% registrado en marzo y del 2,6% de abril.
Entre los factores que explican esa desaceleración aparecen la estabilidad cambiaria, los aumentos moderados en los combustibles, la evolución de los precios de los alimentos y el ingreso de divisas provenientes de la cosecha agrícola, las exportaciones energéticas y las colocaciones de deuda.
El Gobierno busca sostener esa tendencia durante junio mediante una política de subsidios energéticos, aumentos limitados en las tarifas de servicios públicos y la posible extensión del acuerdo que mantiene relativamente estables los precios de los combustibles.
Otro dato que genera expectativas positivas en la Casa Rosada es la evolución de la recaudación tributaria. Los primeros cálculos indican que los ingresos fiscales de mayo habrían crecido por encima de la inflación, lo que para el Ejecutivo constituye una señal de recuperación económica.
Caputo apuesta a las inversiones
El ministro de Economía, Luis Caputo, reforzó esta semana el mensaje oficial al destacar la desaceleración inflacionaria, el superávit fiscal, el crecimiento de las exportaciones y la reducción de la pobreza como algunos de los principales logros de la gestión.
Además, defendió el potencial de las inversiones impulsadas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al señalar que actualmente existen 38 proyectos presentados por un monto superior a los 124.000 millones de dólares, de los cuales 16 ya fueron aprobados por casi 30.000 millones.
La mayor parte de esas inversiones se concentra en los sectores energético y minero, considerados estratégicos por el Gobierno para impulsar el crecimiento económico durante los próximos años.
¿Catamarca, entre las provincias favorecidas?
Dentro de ese escenario, Catamarca aparece como una de las provincias que más expectativas genera en materia de inversiones.
El gobernador Raúl Jalil mantiene una relación de diálogo con la administración nacional y busca aprovechar el impulso de los proyectos mineros vinculados al RIGI.
Según los datos mencionados, durante el primer trimestre las exportaciones mineras representaron el 93% del total provincial y registraron un crecimiento del 104% entre 2025 y 2026.
A su vez, las exportaciones industriales crecieron un 100%, aunque todavía tienen una participación reducida dentro de la estructura económica provincial. En este contexto, el gobierno catamarqueño impulsa nuevos proyectos industriales destinados a agregar valor a la producción minera local.
El desafío del consumo
Pese a las señales positivas que destaca el oficialismo, distintos indicadores continúan mostrando dificultades en sectores importantes de la economía.
El consumo de combustibles registró una caída del 2,38% en abril, mientras que las ventas de naftas premium retrocedieron 5,9%.
A su vez, el consumo masivo disminuyó 3,8% respecto al mismo mes del año anterior y acumuló una baja de 3,3% durante el primer cuatrimestre.
Las grandes cadenas de supermercados fueron las más afectadas por esta tendencia, mientras que el comercio electrónico se consolidó como el único canal con crecimiento significativo.
Otro dato que genera preocupación es la caída de los créditos hipotecarios. En abril, apenas el 11% de las operaciones inmobiliarias realizadas en la Ciudad de Buenos Aires se concretó mediante financiamiento bancario, un porcentaje considerablemente inferior al observado meses atrás.
El humor social, la gran incógnita
Aunque distintas consultoras detectaron una mejora moderada en la imagen presidencial durante mayo y una interrupción en la tendencia negativa observada durante los primeros meses del año, persisten interrogantes sobre la evolución del humor social.
La principal duda pasa por determinar si la desaceleración de la inflación será suficiente para mejorar las expectativas de la población o si, por el contrario, será necesario que los ingresos recuperen mayor poder de compra para consolidar una percepción positiva de la economía.
Mientras tanto, el Gobierno apuesta a que la combinación de inflación en baja, crecimiento de las inversiones y expansión de sectores como la minería y la energía permita fortalecer la actividad económica y llegar en mejores condiciones al próximo turno electoral.
Con ese objetivo, Milei mantiene la mirada puesta en tres variables que considera centrales para su proyecto: estabilidad de precios, llegada de capitales y crecimiento económico sostenido.