El presidente Javier Milei regresará este jueves de Chile y, tras su retorno a Buenos Aires, grabará en la Casa Rosada la cadena nacional sobre Malvinas que será emitida a las 21. La registración del mensaje está prevista entre las 16 y las 17, aunque el contenido del anuncio se mantiene bajo un nivel inusual de hermetismo dentro del Gobierno.
La información fue restringida incluso entre funcionarios de primera línea. En distintos despachos reconocen que no conocen el alcance completo del anuncio y evitan anticipar si la cadena incluirá una decisión diplomática, nuevas sanciones, un proyecto de ley o alguna medida vinculada con Defensa.
La preparación del mensaje lleva varios días y, según trascendió, existen intercambios cotidianos alrededor de los motivos de la cadena. Sin embargo, desde el entorno presidencial niegan que este miércoles se haya realizado una reunión formal específica de Milei con sus ministros para terminar de definir el contenido.
"La cadena no es humo", expresan desde el Ejecutivo. En otras áreas, en cambio, admiten que la única referencia que recibieron es que el mensaje "va a ser fuerte", aunque incluso dentro del Gobierno existen quienes temen que las expectativas terminen superando el alcance real del anuncio.
El viaje a Chile y el encuentro clave
La agenda presidencial de este jueves comenzará temprano. Milei partirá a las 7 rumbo a Santiago de Chile, donde tiene previsto hablar a las 10.20 en el Foro Madrid.
Luego mantendrá una reunión con la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública, Sarah Rogers. Más tarde, a las 12, será recibido por José Antonio Kast en La Moneda, antes de regresar a Buenos Aires para preparar y grabar la cadena nacional. Desde el Ejecutivo no vinculan oficialmente el encuentro con Rogers con el anuncio sobre Malvinas. Sin embargo, el contacto se producirá pocas horas antes de que el Presidente registre el mensaje que será emitido a las 21.
En las últimas horas también circularon versiones dentro del oficialismo sobre supuestos contactos desde Estados Unidos para transmitir preocupación por la anticipación pública de la cadena. Lamelas se encuentra en Estados Unidos desde hace aproximadamente una semana y, según fuentes con conocimiento del vínculo bilateral, hasta ahora no existe una negociación coordinada con Washington ni una mediación norteamericana en marcha por Malvinas.
Defensa y el nuevo foco sobre el Atlántico Sur
El movimiento alrededor de Malvinas coincide con una aceleración de otros expedientes vinculados con Defensa y con el posicionamiento estratégico argentino en el Atlántico Sur.
El Gobierno retomó el trabajo sobre la nueva Directiva de Política de Defensa Nacional, un documento que había quedado demorado y que establece las prioridades fijadas por el Presidente para el planeamiento de las Fuerzas Armadas. Desde el área de Defensa aseguran que el documento continuó siendo analizado durante las últimas semanas y que ahora podría recibir un nuevo impulso.
El borrador pone especial atención en distintos puntos considerados estratégicos:
- El Atlántico Sur.
- La Antártida.
- Las rutas marítimas.
- El extremo austral.
- La infraestructura crítica.
- Los corredores estratégicos.
En ámbitos militares remarcan que no se trata de un documento protocolar, aunque advierten que las referencias a Malvinas y a la región deben ser cuidadosamente calibradas frente a eventuales negociaciones diplomáticas.
Por el momento, no existe confirmación de que Milei vaya a anunciar este jueves la aprobación de la Directiva de Política de Defensa Nacional.
La negociación por la Base Naval Integrada de Ushuaia
A este escenario se suma la negociación que mantiene el Gobierno para obtener financiamiento estadounidense para la Base Naval Integrada de Ushuaia.
La Casa Rosada busca convertir el proyecto en un nodo logístico y estratégico para el Atlántico Sur y la Antártida y pretende avanzar mientras exista una fuerte voluntad política de cooperación por parte de la administración Trump. La negociación todavía no estaba cerrada, pero forma parte del mismo proceso de acercamiento militar y geopolítico con Washington.
El vínculo en materia de Defensa también se profundizó con la adhesión argentina al denominado Escudo de las Américas, la coalición regional de seguridad impulsada por Trump.
El Ejecutivo analiza el encuadre legislativo de algunos de sus componentes, especialmente aquellos que puedan involucrar:
- Cooperación operativa.
- Entrenamiento.
- Movilización de fuerzas.
El esquema apunta a coordinar acciones contra el narcoterrorismo, el crimen organizado transnacional y amenazas externas en el hemisferio.
Estados Unidos, China y la infraestructura estratégica
La disputa con China constituye otro de los vértices de la estrategia que analiza el Gobierno. Luego de las advertencias estadounidenses por la presencia de Huawei en infraestructura tecnológica vinculada con Vaca Muerta, la Casa Rosada comenzó a estudiar requisitos especiales de seguridad para los proveedores de redes y centros de datos.
También se encuentra bajo análisis la identificación de determinados activos como infraestructura crítica.
Desde el Ejecutivo anticipan que avanzarán sobre este frente y estudian mecanismos similares a los utilizados por Estados Unidos y Europa para distinguir a los proveedores según su nivel de riesgo.
Sin embargo, la discusión excede a Huawei. En sectores del oficialismo gana terreno una mirada que conecta energía, comunicaciones, puertos, rutas marítimas, recursos naturales y capacidades militares bajo una misma lógica de seguridad nacional.
El objetivo del Gobierno es reforzar su asociación con Estados Unidos sin romper los vínculos económicos con China. No obstante, en áreas consideradas sensibles se analiza reducir las dependencias tecnológicas que Washington considera riesgosas.
La mirada estratégica del entorno libertario
Esta concepción comenzó a expresarse también dentro del ecosistema político y técnico cercano al oficialismo. La Fundación Faro presentó en agosto un equipo dedicado específicamente a la geopolítica y la seguridad nacional. El argumento planteado fue que la Argentina debe insertarse en las cadenas estratégicas de Occidente frente a la competencia entre las grandes potencias.
Uno de los integrantes de ese equipo, Federico Domínguez, planteó públicamente un escenario de largo plazo que vincula un eventual apoyo estadounidense a la soberanía argentina con una mayor presencia estratégica de Washington en el Atlántico Sur, una base en Tierra del Fuego y restricciones a la presencia china.
Ese planteo, sin embargo, no constituye una posición oficial ni permite anticipar el contenido de la cadena nacional. Sí refleja algunos de los conceptos que circulan alrededor del debate estratégico libertario:
- Alineamiento con Estados Unidos.
- Control del Atlántico Sur.
- Reducción de riesgos vinculados con China.
- Utilización de la relación con Trump para mejorar la posición argentina en Malvinas.
En la Casa Rosada no confirman que exista una negociación de esas características con Washington o Londres.
Recursos naturales y la disputa por los hidrocarburos
Las señales públicas más concretas sobre el posible contenido del mensaje continúan llegando desde Pablo Quirno y la discusión vinculada con los recursos naturales de las islas.
"Siempre hay chances, siempre estamos más cerca", sostuvo este miércoles el canciller. También afirmó que la defensa del reclamo argentino requiere, además de declaraciones, "actividades muy concretas", y aseguró que el país debe disponer de todas las herramientas posibles frente a las decisiones unilaterales británicas.
Ese lenguaje remite directamente al proyecto Sea Lion y a la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Milei ya había advertido el 2 de abril contra las inversiones de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, y prometió utilizar todas las medidas diplomáticas necesarias.
Entre las herramientas que aparecen como posibles alternativas se encuentran:
- Ampliar acciones contra empresas, contratistas y proveedores.
- Avanzar con pedidos de medidas cautelares.
- Recurrir a nuevos foros internacionales.
- Reforzar por ley las sanciones para quienes financien o faciliten actividades que la Argentina considera ilegítimas.
Hasta el momento, ninguna de estas alternativas fue confirmada oficialmente para el anuncio de este jueves.
Las declaraciones de Trump y una expectativa creciente
El elemento que terminó de elevar las expectativas fueron las declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto de Malvinas.
Washington mantiene formalmente la neutralidad y no anunció un reconocimiento de la soberanía argentina ni una mediación con el Reino Unido. Milei, sin embargo, consideró que ocurrió "algo muy fuerte" respecto de la causa y decidió utilizar una cadena nacional para explicar lo que el Gobierno interpreta como avances.
En ese contexto, la expectativa creció en las últimas horas mientras la Casa Rosada mantiene bajo reserva el contenido del mensaje. La jornada de este jueves reunirá así varios elementos que atraviesan la discusión sobre el futuro posicionamiento argentino: el reclamo por Malvinas, la relación con Estados Unidos, las negociaciones vinculadas con Defensa, el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia, el Atlántico Sur, la Antártida y la disputa estratégica en torno a la infraestructura tecnológica y la presencia china.
Milei regresará de Chile y grabará su mensaje en la Casa Rosada entre las 16 y las 17. Hasta que la cadena nacional sea emitida a las 21, el Gobierno mantendrá el hermetismo sobre un anuncio que sus propios funcionarios describen como potencialmente fuerte, aunque sin precisiones oficiales sobre su alcance definitivo.