El presidente Javier Milei aseguró este miércoles ante los empresarios reunidos en el 62° Coloquio de IDEA que el próximo año los argentinos tendrán que "elegir entre el modelo de la prosperidad y el modelo de la decadencia". En una comunicación realizada desde París, Francia, donde encabeza la Argentina Week, el mandatario formuló la discusión política y económica en términos de una definición sobre el rumbo del país.
"Van a tener que elegir entre un país grande o un país miserable", enfatizó Milei durante la entrevista con el periodista José Del Río, luego de ser presentado por el presidente del evento y CEO del Grupo Galicia, Fabián Kon.
El Presidente sostuvo que ya cumplió sus "promesas de campaña a mitad del período" y reclamó "paciencia" para observar los efectos del proceso de crecimiento. Según explicó, "los procesos de crecimiento no son instantáneos, demandan mucho tiempo", aunque ratificó que su programa consiste en "seguir creciendo".
Crecimiento, inflación y el horizonte de las reformas
Durante la comunicación, Milei afirmó que su gobierno adopta "medidas muy concretas para estimular el crecimiento económico", aunque señaló que también es necesario comprender "las variables políticas". En ese punto, describió el escenario de confrontación con la oposición y sostuvo que "enfrente tenés un grupo de personas que está dispuesto a romper todo". También calificó a la oposición como "la máquina de impedir".
El mandatario vinculó ese escenario con las perspectivas que, según planteó, tendrá el país en los próximos años. Aseguró que, si los argentinos deciden vivir en un país próspero, "serán los mejores cuatro años de la historia", mientras que, si eligen otro camino, "pagarán las consecuencias por elegir el camino de los últimos cien años".
En relación con una eventual continuidad de su gestión, Milei prometió que, si gana las elecciones de 2027, va a "redoblar el ritmo de las reformas", al tiempo que anticipó que "la inflación se va a pulverizar y la economía va a crecer mucho más".
Su proyección temporal para la convergencia económica de la Argentina también fue parte central de su exposición. Según aseguró, "la Argentina podría converger en 35, 40 años", aunque sostuvo que para alcanzar ese objetivo se requiere "trabajo sistemático". Al mismo tiempo, afirmó que existen posibilidades de acelerar ese proceso y que su gobierno lo está haciendo, pese a quienes definió como "los energúmenos que tenemos enfrente y no tienen problema en romper todo".
Las cifras que destacó el Presidente
Milei respaldó su exposición con cifras de crecimiento correspondientes a su mandato y planteó una comparación con el desempeño de otros períodos y economías. Según sus estimaciones, el crecimiento argentino triplicará al de la OCDE y avanzará a un ritmo "cuatro veces y medio más fuerte que en los últimos cien años".
En ese marco, desplazó el eje de la discusión hacia la velocidad de los principales indicadores económicos. "La discusión hoy es a qué velocidad va a bajar la inflación, a cuánto vamos a poder crecer y eso va a tener impacto en cómo mejoran los salarios y cae la pobreza", señaló.
A su vez, ratificó una estimación atribuida al Fondo Monetario Internacional (FMI): "Argentina va a estar en el cuarto lugar de los países que más crecen en el mundo".
La discusión sobre la recesión y los datos de actividad
Al referirse a la recesión, el Presidente pidió "ser prudente" en la lectura de los precios desestacionalizados. Su planteo estuvo vinculado con la polémica generada por el dato negativo de la actividad económica conocido la semana pasada.
Milei aclaró que esa observación no constituye una crítica a los técnicos del Indec, en un contexto en el que la interpretación de los indicadores de actividad había generado discusión.
La advertencia sobre la lectura de los datos se inscribió así dentro de su argumento general sobre el proceso económico: para el mandatario, la evaluación del rumbo debe considerar tanto la evolución de la inflación y el crecimiento como sus efectos sobre los salarios y la pobreza.

"La motosierra sigue funcionando"
En otro tramo de la entrevista, el Presidente fue consultado sobre "cuánto Estado" quedaba por recortar. Su respuesta fue directa: "La motosierra sigue funcionando".
Milei vinculó la reducción del Estado y de los impuestos con el avance de lo que denominó la "revolución de los seguros". Según sostuvo, en la medida en que se pueda avanzar en ese proceso, será posible "bajar el estado y los impuestos".
El mandatario planteó además una particularidad del sector público frente al mercado de seguros: "El sector público es el único que vende un seguro en condiciones que nadie vende", sostuvo.
La cuestión cultural detrás del modelo
La discusión sobre los seguros, para Milei, no se limita a una cuestión económica o regulatoria. El Presidente afirmó que existe una "cuestión cultural" alrededor del tema y vinculó su desarrollo con una mayor aceptación de las reglas del mercado.
"Hasta que los argentinos se acostumbren a abrazar mayores dosis de libertad y que el mercado de los seguros se haga más fuerte, la clave está ahí", expresó.
Así, desde París y ante el empresariado reunido en el 62° Coloquio de IDEA, Milei articuló su mensaje alrededor de varios ejes: crecimiento, reducción de la inflación, continuidad de las reformas, disminución del Estado y fortalecimiento del mercado de seguros. En su planteo, el próximo escenario electoral aparece como una definición sobre la velocidad y continuidad de ese programa, mientras el Presidente sostiene que sus resultados requieren tiempo, trabajo sistemático y paciencia.