Milei respalda a Adorni pese al avance judicial
El presidente convocó al jefe de Gabinete a la Quinta de Olivos en medio de crecientes denuncias por presunto enriquecimiento ilícito. El Gobierno cierra filas y rechaza ceder ante "presiones mediáticas y judiciales".

El presidente Javier Milei recibió este miércoles al jefe de Gabinete Manuel Adorni en la Quinta de Olivos, en una reunión que se extendió por más de dos horas y que el Gobierno aprovechó para despejar toda duda sobre una posible renuncia del funcionario. El encuentro, presentado oficialmente como un repaso de la agenda legislativa, estuvo cargado de un valor político que va más allá de lo administrativo: es la segunda reunión de estas características en apenas dos semanas, y llega en el momento de mayor exposición judicial que haya atravesado Adorni desde que asumió como vocero presidencial.

Minutos después de que concluyó el encuentro, Presidencia emitió un comunicado en el que informó que ambos funcionarios "delinearon la recta final de la segunda etapa de gobierno" y anunciaron una ronda de reuniones del jefe de Gabinete con los distintos ministerios para los días 6, 7 y 8 de abril. El mensaje fue claro: Adorni sigue, y quien diga lo contrario no habla por la Casa Rosada.

El expediente que no para de crecer

El respaldo presidencial llega en un contexto judicial que se agudiza semana a semana. La última novedad es la citación como testigo de la escribana que intervino en la compraventa del departamento de Adorni en el barrio porteño de Caballito, convocada por el fiscal federal Gerardo Pollicita en el marco de una investigación por supuesto enriquecimiento ilícito.

La operación inmobiliaria levantó sospechas desde el inicio: el inmueble fue adquirido por 230.000 dólares cuando propiedades similares en la zona pueden superar los 400.000. El financiamiento también genera interrogantes — Adorni aportó apenas 30.000 dólares propios, mientras que el 87% restante fue cubierto por un préstamo hipotecario no bancario otorgado por las anteriores propietarias del inmueble, dos jubiladas que aparecen en la inscripción del Registro de la Propiedad Inmueble.

A eso se suma el episodio del viaje a Punta del Este. En su última conferencia de prensa, Adorni aseguró haber costeado personalmente el viaje junto a su familia y su amigo Marcelo Grandio. Sin embargo, en los dos días siguientes al encuentro con la prensa, el juez Ariel Lijo recibió declaraciones de responsables de la empresa de vuelos privados que contradijeron esa versión: el pago habría sido realizado por Grandio.

"¿Quiénes somos si no bancamos a los nuestros? Fijate el caso ANDIS. Si no se fue nadie en ese momento, ahora tampoco."

Fuente del entorno de Karina Milei

La estrategia del silencio

El jefe de Gabinete no brindó conferencia de prensa este miércoles, una actividad que había sido anticipada por su entorno pero que nunca se confirmó de manera oficial. El ala comunicacional del Gobierno evalúa que la rueda de preguntas de la semana anterior tuvo un saldo negativo, y por el momento no hay certezas sobre cuándo podrá reanudarse esa dinámica.

La postura que se impuso hacia adentro es la de no dar más detalles hasta que la Justicia convoque formalmente. Fuentes de Comodoro Py indican que existe material suficiente para llamar a indagatoria al funcionario, aunque eso no ocurrirá hasta que preste declaración la escribana. El escenario judicial-mediático, en consecuencia, se extenderá por varias semanas más.

Las fechas clave

Dentro del Gobierno, quienes no pertenecen al círculo íntimo de Adorni apuntan a dos momentos decisivos. El primero es la Semana Santa, que podría funcionar como un paréntesis para bajar la temperatura mediática del asunto. El segundo, el 29 de abril, cuando el jefe de Gabinete deberá comparecer ante la Cámara de Diputados para responder las casi 4.800 preguntas que le formularon los legisladores — muchas de ellas referidas directamente a su situación patrimonial.

Mientras tanto, Milei dejó en claro su posición con un reposteo en X de un mensaje del filósofo Alejandro Rozitchner, que apuntaba a los medios de comunicación como responsables del escándalo: "Creo que es evidente que la corrupción está en los medios y no en Adorni". El mensaje, leído desde la rosada, no admite ambigüedades.