El Gobierno nacional manifestó un contundente apoyo a la operación conjunta llevada adelante por Estados Unidos e Israel frente a Irán, celebró la eliminación de Ali Khamenei y ratificó que continuará la búsqueda de justicia por las víctimas del atentado a la AMIA. En un comunicado oficial, el presidente Javier Milei fijó una posición categórica y vinculó el hecho con más de 40 años de opresión y violaciones a los derechos humanos en territorio iraní.
Respaldo oficial a la operación conjunta
La postura del Ejecutivo argentino quedó expresada a través de un comunicado difundido en redes sociales. Allí, la Oficina del Presidente celebró la operación militar que culminó con la eliminación de Ali Khamenei, líder supremo de la República Islámica de Irán.
"El Gobierno Nacional respalda el ataque en conjunto de Estados Unidos e Israel frente a Irán", señalaron, al tiempo que manifestaron su deseo de que esta acción contribuya a poner fin a la "opresión y violación de los derechos humanos" iraníes.
En términos categóricos, el mensaje oficial sostuvo: "La Oficina del Presidente celebra la operación conjunta que resultó en la eliminación de Ali Khamenei, líder supremo de la República Islámica de Irán, y una de las personas más malvadas, violentas y crueles que ha visto la historia de la humanidad".
La declaración no solo confirmó el alineamiento argentino con la acción militar conjunta, sino que también explicitó un juicio político y moral sobre la figura del líder iraní, describiéndolo en términos de extrema gravedad histórica.
La referencia al atentado a la AMIA
En el mismo comunicado, el Gobierno recordó el atentado a la AMIA ocurrido en 1994, al que vinculó directamente con las "atrocidades" atribuidas a Khamenei. Según el texto difundido, se trató de:
Un acto de terrorismo internacional
Planificado desde las más altas esferas del régimen iraní de la época
Ejecutado por Hezbolá, el principal grupo terrorista financiado por Irán
De esta manera, el Ejecutivo argentino estableció un nexo explícito entre la operación militar reciente y uno de los episodios más trágicos de la historia argentina contemporánea. El atentado dejó 85 personas muertas, cifra que fue reiterada como símbolo de una herida abierta que, según la administración actual, aún demanda justicia.
La evocación del ataque a la AMIA no fue tangencial: se constituyó en uno de los ejes centrales del posicionamiento oficial, al reforzar la idea de que las acciones atribuidas al régimen iraní trascendieron sus fronteras y tuvieron consecuencias directas en Argentina.

Una política de Estado: la búsqueda de justicia
El presidente Javier Milei firmó el comunicado que dejó en claro la postura argentina frente al ataque realizado por Estados Unidos e Israel. En el texto se afirmó que la eliminación de Ali Jamenei pone fin a las atrocidades que no solo sufrió el pueblo iraní, sino también "el resto del globo".
En paralelo, el mandatario reiteró que la búsqueda de justicia por las víctimas del atentado a la AMIA constituye una política de Estado. El compromiso fue expresado en términos enfáticos: "La búsqueda de Justicia por las 85 víctimas es una política de Estado y continuará hasta que el último responsable pague con su libertad o con su vida por tan horrible crimen".
Este pasaje refuerza una línea de acción que el Gobierno presenta como inalterable y sostenida en el tiempo, más allá de coyunturas internacionales. La mención explícita a que el último responsable deberá pagar "con su libertad o con su vida" subraya la severidad del planteo.
El horizonte planteado: fin de la opresión y recuperación democrática
En el tramo final del comunicado, la administración argentina expresó su expectativa de que la acción militar conjunta marque un punto de inflexión en la historia reciente de Irán. Según el texto, se trata de una oportunidad para terminar con "más de 40 años de opresión y violaciones a los derechos humanos".
"La República Argentina espera que esta acción militar conjunta de nuestros países aliados ponga un fin definitivo a lo que fueron más de 40 años de opresión y violaciones a los derechos humanos en Irán, y que por fin el pueblo iraní tenga paz y recupere su democracia", afirmó el documento oficial.
De esta manera, el Gobierno no solo respaldó la operación en términos estratégicos, sino que la inscribió en una narrativa de transformación política y restauración democrática para el pueblo iraní. El mensaje articula tres ejes centrales:
Condena al liderazgo iraní eliminado
Reivindicación de justicia por la AMIA
Esperanza en un cambio estructural en Irán