La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, afirmó este lunes que el Gobierno argentino continúa realizando gestiones permanentes y sostenidas para reclamar la liberación del gendarme Nahuel Gallo, quien permanece detenido en Venezuela desde diciembre de 2024. La funcionaria remarcó que la administración nacional considera el caso como una "detención ilegal" y reiteró que el objetivo principal de todas las acciones diplomáticas e institucionales es lograr que el efectivo "regrese al país".
"La situación del gendarme Gallo es profundamente dolorosa para su familia, para la Gendarmería Nacional, para todo el Gobierno y para los argentinos", sostuvo Monteoliva en declaraciones al canal de noticias La Nación+, donde volvió a poner el foco en el impacto humano y político del caso. Según indicó, se trata de una situación sensible que exige prudencia, pero también constancia en las gestiones ante las autoridades venezolanas y en los ámbitos internacionales correspondientes.
La detención y el contexto del caso
Nahuel Gallo fue detenido en diciembre de 2024 cuando intentaba ingresar a Venezuela por vía terrestre, a través de la frontera con Colombia. De acuerdo con lo informado en su momento por la Agencia Noticias Argentinas, el gendarme se encontraba de vacaciones y viajaba para reencontrarse con su pareja, de nacionalidad venezolana, y con su pequeño hijo. Desde entonces, permanece privado de su libertad, en una situación que el Gobierno argentino considera arbitraria.
Monteoliva recordó que, desde el primer momento, el Ejecutivo nacional activó distintos canales diplomáticos e institucionales para abordar el caso. "Hace más de un año, desde aquel 8 de diciembre, venimos trabajando de manera permanente y sostenida. Hay canales diplomáticos e institucionales abiertos, y el objetivo es uno solo: que Nahuel regrese", enfatizó la ministra.
En ese marco, la titular de la cartera de Seguridad subrayó la importancia de la reserva informativa en este tipo de procesos. Según explicó, la complejidad del escenario obliga a definir con cuidado qué aspectos pueden hacerse públicos y cuáles deben mantenerse bajo estricta confidencialidad para no perjudicar la situación del detenido.
"Es muy importante la reserva de la información, lo que se puede plantear y lo que no en casos como estos. Pero eso no es, en ningún momento, sinónimo de falta de acción", aclaró Monteoliva. En ese sentido, sostuvo que el manejo cuidadoso de la información responde a la necesidad de resguardar la integridad y la situación personal del gendarme, mientras continúan las negociaciones para lograr su liberación.
La ministra remarcó que el Gobierno mantiene contacto constante con la familia de Gallo y con las autoridades de Gendarmería Nacional, en un intento por acompañar el reclamo y brindar contención en un proceso que se ha extendido en el tiempo y que genera una fuerte preocupación tanto a nivel institucional como social.
El impacto del contexto regional
Monteoliva también se refirió al escenario regional y a los acontecimientos recientes en Venezuela, en particular a la incursión militar estadounidense y a la detención de Nicolás Maduro, hechos que generaron una fuerte repercusión internacional. Sin embargo, aclaró que esos sucesos no modificaron la situación del gendarme argentino.
"En la situación de Nahuel, detenido ilegalmente, no ha habido modificación de las condiciones en las que está detenido en estos últimos dos o tres días", explicó la funcionaria, descartando cambios inmediatos a partir de los últimos acontecimientos políticos y militares en el país caribeño.
Un caso que sigue en agenda
El caso de Nahuel Gallo se ha convertido en un tema sensible dentro de la agenda del Gobierno argentino, tanto por el reclamo de su familia como por el impacto institucional que implica la detención de un miembro de una fuerza de seguridad nacional en el exterior. Desde el Ejecutivo reiteran que el reclamo por su liberación se mantiene activo y que no se abandonará ninguna instancia posible para lograr su regreso.
Mientras tanto, el Gobierno insiste en que continuará utilizando todas las herramientas diplomáticas disponibles para exigir la liberación del gendarme y garantizar su retorno a la Argentina, en un contexto regional marcado por tensiones políticas y desafíos en materia de derechos humanos.