La política de diálogo entre el Gobierno nacional y los gobernadores provinciales entra en una etapa de incertidumbre tras los recientes cambios en el Gabinete de Javier Milei. El reemplazo de Guillermo Francos por Manuel Adorni, funcionario identificado con la línea dura y cercano a Karina Milei, marcó un giro que ya genera preocupación entre los mandatarios provinciales que habían confiado en mantener canales de negociación abiertos.
Francos tuvo su último acto de protagonismo el jueves pasado, cuando convocó a 19 gobernadores a la Casa Rosada para dar inicio al denominado "diálogo institucional" con el Presidente. Apenas un día después de esa cumbre, Francos dejó su cargo, al igual que el ministro del Interior, Lisandro Catalán, hombre de confianza del exjefe de Gabinete. La decisión de Milei es interpretada por los mandatarios como un refuerzo de la línea más rígida del Gobierno, más alineada con el purismo libertario que representa Karina Milei.
Adorni, economista convertido en comunicador y referente del ala más intransigente del oficialismo, responde directamente a la hermana del Presidente. Karina Milei, secretaria General de la Presidencia y arquitecta del armado electoral de La Libertad Avanza, impulsó la estrategia de listas "puras" en las últimas elecciones legislativas, logrando triunfos en los principales distritos del país: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, CABA, Mendoza y Entre Ríos.
Si bien el mensaje inicial de Milei durante la reunión con los gobernadores había sido bien recibido, ahora la expectativa se encuentra en suspenso. Los mandatarios advierten que la apertura anunciada para construir una "nueva mayoría" en el Congreso —una propuesta alentada por Mauricio Macri— podría quedar como una expresión de deseo, frente al endurecimiento del Gabinete.
En las próximas semanas, las provincias anticipan una pulseada por el Presupuesto 2026. Aunque los gobernadores están dispuestos a negociar en el Congreso, insisten en la restitución de fondos retenidos durante los últimos 22 meses, incluyendo partidas de Aportes al Tesoro Nacional (ATN), fondos para cajas previsionales, subsidios al transporte e incentivos docentes.
El proyecto presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, ya enfrenta desafíos: estima un dólar de 1.500 pesos para diciembre de 2026 y una inflación del 10,4% para ese año, proyecciones que ya quedaron desfasadas frente a la realidad económica. En este contexto, la negociación promete ser compleja, ya que Milei mantiene como principio el equilibrio fiscal, mientras los gobernadores reclaman recursos esenciales para sus provincias.
"El diálogo no está en la esencia del Presidente. Fuimos con buena predisposición, pero los cambios en el Gabinete marcan otra cosa. No será fácil acordar", admiten en el entorno del gobernador Maximiliano Pullaro. La próxima etapa política dependerá de cómo se articule la relación entre un Ejecutivo reforzado por su ala dura y las provincias, con el Presupuesto y las reformas estructurales como los principales escenarios de negociación.