El escenario educativo provincial se sumerge en una profunda incertidumbre tras el rotundo fracaso de la primera mesa de negociación paritaria entre el Gobierno provincial y los representantes de los trabajadores de la educación. Lo que se esperaba fuera una instancia de acercamiento terminó por ratificar una distancia abismal entre las posibilidades fiscales del Estado y las necesidades planteadas por los educadores, derivando de forma inmediata en la convocatoria a medidas de fuerza que afectarán el normal desarrollo del ciclo lectivo.
La oferta oficial y el rechazo gremial
La propuesta presentada por las autoridades gubernamentales se centró en la implementación de una cláusula gatillo mensual, cuya aplicación estaba prevista para iniciarse en marzo y hacerse efectiva en los haberes de abril. No obstante, el porcentaje de esta actualización, estimado entre un 2% y un 3%, fue el detonante del malestar sindical.
Mariana Ventrice, secretaria adjunta de SIDCA, fue tajante al explicar los motivos del rechazo. Según la dirigente, la propuesta oficial implicaría que no habría ningún tipo de mejora real para lo que un docente siempre espera al comienzo del ciclo lectivo, justificando así la negativa de todas las organizaciones presentes. La representante calificó la oferta como "absolutamente insuficiente para la expectativa que la docencia tenía para poder dar inicio a las clases" y recordó que la Intersindical ya había marcado el terreno el pasado 11 de febrero, cuando presentó un pliego detallado con más de 20 puntos vinculados a la situación edilicia de las escuelas y las condiciones generales del sector.
El plan de lucha: paros de 48 y 72 horas
Ante la falta de una propuesta que se acerque a las pretensiones sindicales, los gremios ratificaron un esquema de protestas progresivo que vaciará las aulas durante las próximas dos semanas. La falta de consenso ha derivado en un cronograma de huelgas que se ejecutará de la siguiente manera:
- Primera etapa: Paro de 48 horas los días 2 y 3 de marzo, bajo la modalidad de sin asistencia a los lugares de trabajo.
- Segunda etapa: Continuidad del plan de lucha la semana siguiente con un paro de 72 horas durante los días 9, 10 y 11.
Este plan de acción directa responde a un pliego de reclamos donde la cifra del 30% de aumento salarial se erige como el eje central, sumado a la exigencia de una mejora sustancial en el complemento por transporte, un ítem crítico para el traslado de los educadores a los establecimientos escolares.
Incertidumbre y próxima convocatoria
Desde el ámbito gubernamental se ha deslizado la posibilidad de una nueva convocatoria para este viernes, en un intento de última hora por destrabar el conflicto antes de que se consume la primera medida de fuerza. Sin embargo, el escepticismo reina en el arco gremial, dado que la diferencia porcentual entre el 3% ofrecido y el 30% reclamado parece difícil de saldar en un solo encuentro.
La situación actual pone en jaque el derecho a la educación de miles de alumnos en la provincia, mientras los sindicatos advierten que la docencia no está dispuesta a iniciar las actividades bajo las condiciones actuales. La falta de una mejora que impacte de manera directa en el poder adquisitivo, frente a una oferta que solo propone actualizaciones marginales bajo la figura de la cláusula gatillo, ha dejado la negociación en un punto de no retorno que solo una propuesta superadora por parte del Ejecutivo provincial podría revertir.