Pedido desesperado por Germán Giuliani: la familia reclama ayuda de EE.UU. para liberarlo
Tras 290 días de detención en Venezuela bajo acusaciones de narcotráfico, el entorno del abogado argentino solicita la intervención de la diplomacia estadounidense ante la falta de diálogo entre Caracas y Buenos Aires

En una jornada marcada por la angustia y la urgencia, la familia del abogado argentino Germán Giuliani ha decidido elevar su reclamo a instancias diplomáticas internacionales. Este domingo, su madre, su esposa y sus cuatro hermanas difundieron un video dirigido a Laura Dogu, encargada de negocios de Estados Unidos en Caracas, solicitando su mediación directa para destrabar una situación que ya se extiende por casi diez meses. La figura de Giuliani se ha convertido en el centro de un drama humanitario que refleja la complejidad de las detenciones de ciudadanos extranjeros en territorio venezolano.

Su madre, Adriana Palavecino, fue contundente en su mensaje hacia la diplomática estadounidense al señalar que su hijo lleva 290 días secuestrado injustamente y rogar por ayuda para traerlo de vuelta a casa. Por su parte, Virginia Rivero, esposa del abogado, reforzó el pedido apelando a la sensibilidad de Dogu al manifestar que su marido es inocente y que la familia necesita imperiosamente su retorno. A este pedido se sumaron sus hermanas, Karina, Vanesa, Luciana y Melisa Giuliani, quienes unificaron sus voces en el video para visibilizar el caso y exigir una intervención humanitaria.

Crónica de una detención bajo sospecha

La odisea de Germán Giuliani comenzó en abril del año pasado, cuando viajó al país caribeño por motivos estrictamente laborales. Sin embargo, entre el 21 y el 23 de mayo de 2025, fue interceptado y detenido por las autoridades venezolanas. En aquel momento, la narrativa oficial del gobierno de Venezuela lo vinculó con un narcotraficante serbio, una acusación que tanto su defensa como su familia rechazan de manera categórica.

Desde aquel arresto en mayo, el paradero y las condiciones de reclusión del abogado han sufrido diversos cambios. Según precisó Virginia Rivero, Giuliani fue trasladado el pasado 21 de diciembre a la cárcel conocida como Yare II. La incertidumbre sobre su estado de salud y su integridad física fue una constante durante semanas, ya que recién a mediados de enero de 2026 el profesional pudo contactarse telefónicamente con su familia por primera vez desde dicho traslado.

Mensajes de esperanza y el contexto diplomático

A pesar del encierro, han surgido señales que brindan un tenue alivio a sus seres queridos. A principios de marzo, Melciades Ávila, escolta de la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, grabó un mensaje tras ser excarcelado. En el video, dirigido especialmente a la esposa de Giuliani, Ávila aseguró que el abogado argentino se encuentra bien, lleno de energía y con mucha fe de que saldrá pronto de prisión, confirmando que compartieron tiempo en el centro de reclusión.

No obstante, el escenario para una resolución diplomática convencional es sumamente adverso. Venezuela y Argentina mantienen una ruptura de relaciones diplomáticas desde la asunción de Javier Milei a fines de 2023, lo que ha dejado a los ciudadanos argentinos en ese país sin los canales habituales de asistencia consular directa y protección estatal efectiva.

Antecedentes y la inusual vía deportiva

La falta de puentes políticos oficiales ha obligado a buscar alternativas poco ortodoxas para la liberación de ciudadanos argentinos. Un antecedente inmediato es el de Nahuel Gallo, un gendarme detenido en diciembre de 2024 que logró regresar a la Argentina el pasado 2 de marzo. Lo llamativo de este caso fue que su liberación no se gestionó a través de cancillerías, sino mediante la mediación entre los presidentes de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).

Esta intervención de la AFA generó una profunda sorpresa en el arco político, especialmente por el conflicto abierto que mantiene el Gobierno de Milei con la entidad deportiva. Mientras el Ejecutivo impulsa la transformación de los clubes en sociedades anónimas, el presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, enfrenta acusaciones de corrupción y mantiene una postura de resistencia frente a las reformas pretendidas por el oficialismo. La familia Giuliani apuesta ahora a que el peso político de Estados Unidos, a través de su representación en Caracas, logre lo que la diplomacia bilateral, hoy inexistente, no ha podido conseguir: la libertad de un ciudadano que, aseguran, está pagando un costo injusto en medio de una crisis política regional.