Polémica en F.M.E: filtraron lo que sería el recibo de sueldo de la intendente Benavidez
La difusión del recibo de haberes correspondiente a junio de 2026 confirmó que la jefa comunal percibe un sueldo bruto cercano a los cuatro millones de pesos. El documento volvió a poner en el centro del debate la diferencia salarial con los empleados municipales y profundizó el conflicto que mantiene el Ejecutivo con ATE.

En las últimas horas comenzó a circular el recibo de haberes de la intendente de Fray Mamerto Esquiú, Alejandra Benavidez, correspondiente al período de junio de 2026, documento cuya difusión volvió a instalar una fuerte polémica en el departamento.

De acuerdo con la documentación filtrada, la jefa comunal percibe un sueldo bruto de 3.947.482,95 pesos, cifra que, una vez aplicados los descuentos correspondientes, se traduce en un haber neto de 3.168.698,77 pesos.

La difusión de este comprobante oficial adquirió especial relevancia debido a que semanas atrás el monto de los ingresos de la mandataria había sido motivo de una intensa discusión pública. En ese momento, desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de Fray Mamerto Esquiú habían sostenido que la intendente cobraba una cifra cercana a los cuatro millones de pesos.

Aquellas afirmaciones fueron rechazadas públicamente por la propia Benavidez, quien salió a desmentir esa versión. Sin embargo, la aparición del recibo correspondiente al mes de junio volvió a colocar el tema en el centro del escenario político y sindical, ya que el documento confirma un salario bruto de 3.947.482,95 pesos, una cifra que coincide con los montos que el gremio había anticipado.

 

Un nuevo foco de tensión con los trabajadores municipales

La filtración del recibo también repercutió de manera directa en el conflicto salarial que atraviesan los trabajadores municipales de Fray Mamerto Esquiú.

Desde hace semanas, los empleados llevan adelante un enérgico reclamo salarial encabezado por ATE Fray Mamerto Esquiú, organización sindical que viene cuestionando las diferencias existentes entre los ingresos de la planta política y los salarios que perciben los trabajadores municipales.

Según lo expresado por el gremio, el documento confirma el amplio contraste entre ambas realidades salariales. Mientras la intendente registra un haber neto superior a los 3,1 millones de pesos, los empleados municipales perciben un sueldo neto promedio cercano a los 700.000 pesos.

Esta diferencia fue señalada por el sindicato como uno de los principales motivos del malestar existente entre los trabajadores, quienes continúan reclamando mejoras en sus ingresos.

Reclamos por la evolución de los salarios

Otro de los puntos que profundizó el descontento entre los empleados municipales está relacionado con la evolución de los haberes durante el presente año. De acuerdo con las quejas manifestadas por los trabajadores, la intendente habría percibido un incremento aproximado de 1.500.000 pesos en sus haberes en lo que va de 2026.

En contrapartida, sostienen que las recomposiciones salariales otorgadas al personal municipal apenas alcanzaron los 100.000 pesos, situación que alimentó los cuestionamientos sobre la distribución de los aumentos dentro del municipio.

Para los empleados, esta diferencia entre los incrementos recibidos por la máxima autoridad comunal y los otorgados al resto del personal constituye uno de los ejes centrales del conflicto que actualmente atraviesa la administración municipal.

Denuncias por falta de diálogo

Al reclamo estrictamente salarial se suma otro aspecto que también fue planteado por la organización sindical. Desde ATE Fray Mamerto Esquiú denunciaron que la intendente Alejandra Benavidez se ha negado a recibir a los representantes gremiales con el objetivo de establecer una mesa de negociación formal.

Según expusieron desde el sindicato, la ausencia de instancias de diálogo impide avanzar en la búsqueda de soluciones al conflicto y mantiene abiertas las diferencias entre el Ejecutivo municipal y los trabajadores.

En ese contexto, la difusión del recibo de sueldo no solo reavivó la discusión sobre los ingresos de la jefa comunal, sino que además volvió a poner en primer plano los reclamos que el sector viene sosteniendo respecto de la política salarial y la relación entre la conducción del municipio y sus empleados.