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Tensión en la Cámara Alta

Presionados, senadores negocian para derogar la norma que aumenta sus sueldos

Los legisladores perciben actualmente $11,5 millones brutos mensuales tras el último reajuste salarial del personal legislativo. En medio de la polémica pública, distintos bloques negocian cambios para eliminar el mecanismo aprobado en 2024 que vincula sus ingresos con las paritarias del Congreso.

16 Marzo de 2026 11.45

El Senado de la Nación atraviesa días de fuerte tensión política luego de que un nuevo aumento salarial volviera a poner bajo la lupa el sistema que regula las dietas de los senadores, actualmente ubicadas en $11,5 millones brutos por mes.

La controversia se reactivó tras el último reajuste del 11,9% en los ingresos de los trabajadores legislativos, incremento que se distribuye entre diciembre y mayo. Debido a una resolución aprobada en 2024, ese aumento impacta automáticamente en los salarios de los representantes de las provincias, ya que las dietas de los senadores quedaron enganchadas a las paritarias del personal del Congreso.

El mecanismo generó cuestionamientos dentro del propio cuerpo legislativo y reavivó el debate sobre los privilegios de la Cámara Alta en comparación con la Cámara de Diputados, cuyos integrantes no están atados a los ajustes salariales de los trabajadores legislativos.

Frente a este escenario, varios senadores comenzaron a negociar la derogación de la norma sancionada en 2024, con el objetivo de impedir futuros incrementos automáticos y discutir un nuevo esquema para las dietas.

La intervención de Victoria Villarruel 

En medio de la controversia, la vicepresidenta Victoria Villarruel, en su rol de presidenta del Senado, firmó los aumentos correspondientes luego del acuerdo alcanzado entre los representantes de ambas cámaras legislativas y los sindicatos APL, ATE y UPCN.

Sin embargo, dejó explícita su posición crítica respecto de la medida. En la resolución incluyó una aclaración que abrió la puerta a una decisión individual de cada legislador: "Queda a criterio de cada senador donar o cobrar el aumento".

De acuerdo con el procedimiento establecido:

Los senadores pueden donar el aumento completo o un porcentaje de su dieta.

En ese caso, deben comunicar la decisión a la vicepresidencia para que sea implementada.

Tras la firma del acta, varios legisladores enviaron notas a la presidencia de la Cámara informando que optarán por donar el incremento salarial.

Propuestas para eliminar el "enganche" salarial

El debate político no se limita a la discusión sobre la donación del aumento. Algunos legisladores impulsan una reforma más profunda: modificar el sistema que vincula las dietas con las paritarias del personal legislativo.

Uno de los que planteó el tema con mayor claridad fue el senador libertario Pablo Cervi, quien sostuvo la necesidad de revisar el mecanismo. "Hay que discutir si ese mecanismo sigue o no", dijo.

Cervi remarcó que cualquier modificación requerirá un acuerdo político entre los diferentes sectores del Senado. En la misma línea se pronunció el senador José María Carambia, del espacio Moveré por Santa Cruz, quien cuestionó el sistema vigente. "El trabajador legislativo necesita aumentos, entonces le dan aumentos y sube automáticamente el de los senadores. Eso es lo que hay que sacar, el enganche".

Carambia, además, dona parte de su dieta desde 2025 y criticó a los legisladores que aún no avanzaron en la derogación de la resolución aprobada hace dos años. Incluso, no se descarta que plantee formalmente el tema en la próxima sesión del Senado.

Cómo se aprobó la norma que generó la controversia

El origen del mecanismo que hoy genera cuestionamientos se remonta al 18 de abril de 2024, durante el cierre de una sesión en la Cámara Alta. En ese momento, el entonces senador Juan Carlos Romero, del espacio Cambio Federal, solicitó la palabra e incorporó al temario de la sesión un proyecto que ya había sido adelantado en la reunión de labor parlamentaria.

La iniciativa fue tratada sobre tablas. El procedimiento fue particularmente breve:

Solo se leyó el número de expediente del proyecto.

Ningún senador solicitó votación nominal para registrar el voto individual.

La iniciativa se aprobó a mano alzada.

Todo el proceso duró menos de un minuto.

A partir de esa decisión, las dietas quedaron vinculadas automáticamente a los aumentos salariales del personal legislativo. En ese momento, los ingresos de los senadores habían pasado a $7,5 millones mensuales.

El proyecto de Romero fue acompañado por José Mayans, Juliana Di Tullio, Pablo Blanco, Daniel Kroneberger, Lucila Crexell, Carlos Camau Espínola, Sonia Rojas Decut y Bruno Olivera Lucero.

El bloque del Pro, encabezado por Luis Juez, no acompañó la iniciativa.

Tras el rechazo social que generó la medida, los jefes de bloque acordaron con Victoria Villarruel aplicar congelamientos posteriores, que la vicepresidenta dispuso y prorrogó mediante decretos. Sin embargo, nunca se debatió nuevamente en el recinto una solución estructural, como sería la derogación del sistema aprobado en 2024.

Reacciones dentro de los bloques políticos

El debate también generó posicionamientos diversos entre los distintos sectores del Senado. Desde el justicialismo, que encabeza José Mayans, no hubo un comunicado formal del bloque. Sin embargo, algunos legisladores se pronunciaron individualmente.

El senador Sergio Uñac anunció que renunciará al aumento y explicó su decisión: "En una Argentina golpeada por la economía, y donde millones de familias hacen un esfuerzo enorme para llegar a fin de mes, la política no puede vivir de espaldas a la realidad. Por eso, he decidido renunciar al aumento salarial previsto para quienes integramos el Senado de la Nación".

También tomaron la misma decisión los senadores vinculados al espacio liderado por el exgobernador Gerardo Zamora. En un comunicado firmado por Zamora, Elía Moreno (Frente Cívico) y José Neder (interbloque Justicialista), señalaron: "Esta decisión la tomamos considerando inoportuno en el marco de la situación económica que atraviesa el país y con el objetivo de contribuir a la austeridad y transparencia en el uso de los recursos públicos".

Rechazo desde otros bloques

El cuestionamiento al aumento también fue expresado por otros sectores políticos. Los senadores misioneros del Frente Renovador de la Concordia, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, se sumaron al rechazo mediante un comunicado: "Se enmarca en el compromiso asumido con el pueblo misionero, en un contexto nacional de dificultades económicas que exige responsabilidad, austeridad y empatía por parte de todos los representantes institucionales y políticos".

Desde el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich también emitió un comunicado rechazando el incremento. En esa línea se expresó María Emilia Orozco, quien sostuvo: "El pueblo espera de nosotros una respuesta coherente con nuestros principios. Por eso consideramos que nuestro salario no debe ser aumentado".

La legisladora remarcó además que los senadores perciben una remuneración muy superior al ingreso promedio de la sociedad, y afirmó que no es momento de avanzar con un nuevo incremento de las dietas.

El rechazo también alcanzó a los bloques de:

UCR, liderado por Eduardo Vischi

Pro, encabezado por Martín Goerling Lara

Ambos sectores manifestaron su oposición al aumento en medio del debate que hoy domina la agenda política del Senado.

Un debate abierto 

La discusión sobre los salarios en la Cámara Alta no solo reactivó cuestionamientos públicos, sino que también abrió un debate político interno sobre el sistema que regula las dietas de los senadores.

Mientras algunos legisladores optan por donar el aumento, otros plantean modificar o eliminar el mecanismo de actualización automática que vincula los ingresos de los representantes provinciales con las paritarias del personal del Congreso.

La eventual derogación de la norma aprobada en abril de 2024 aparece ahora como una de las opciones que los senadores comienzan a discutir en busca de una solución de fondo para una controversia que vuelve a sacudir al Senado y a instalar la discusión sobre el vínculo entre la política y la situación económica del país.