En un encuentro estratégico mantenido en la capital provincial, el gobernador Raúl Jalil recibió a la intendenta de Santa María, Érica Inga, para coordinar los tramos finales de lo que se perfila como el hito de infraestructura vial más relevante de los últimos años para la región. La reunión tuvo como eje central la definición de los detalles organizativos y logísticos para la inauguración del puente de acceso norte de Las Mojarras, una obra de ingeniería sin precedentes en el Noroeste Argentino.
Ubicada sobre la Ruta Provincial N°149, esta estructura representa una solución definitiva a históricos problemas de conectividad en el oeste de Catamarca. Durante la sesión de trabajo, ambos mandatarios repasaron el cronograma técnico y los preparativos para el acto oficial, cuya fecha ha sido proyectada para el próximo mes de marzo.
La obra vial más extensa de la región
El puente de Las Mojarras no es una intervención urbana menor; sus dimensiones y características técnicas lo posicionan como un referente regional. La magnitud del proyecto se refleja en datos que subrayan su importancia para el sistema de transporte del NOA:
Longitud: Cuenta con una extensión superior a los 350 metros, lo que lo convierte en el puente más largo de toda la región.
Capacidad: Posee una calzada de doble mano de circulación, diseñada para soportar flujos intensos de vehículos de diverso porte.
Ubicación estratégica: Se emplaza sobre la Ruta Provincial N°149, funcionando como el nuevo acceso norte de la localidad santamariana.
Durante el encuentro en Casa de Gobierno, se puso especial énfasis en las obras complementarias que aún restan ejecutar. Estas tareas son fundamentales para dejar el puente en condiciones óptimas de seguridad y operatividad antes de su habilitación definitiva al tránsito público. Los aspectos logísticos y técnicos vinculados al acto inaugural también formaron parte de la agenda, buscando que la puesta en marcha de la estructura sea acorde a su relevancia institucional.
Impacto en el desarrollo productivo y turístico
La consolidación de este corredor vial no solo implica una mejora en la infraestructura física, sino que se traduce en un motor de crecimiento para el departamento. Jalil e Inga coincidieron en que el puente tendrá un impacto directo en tres áreas fundamentales para la zona:
Conectividad: Facilitará el traslado de habitantes y servicios entre Santa María y los puntos nodales de la región, acortando tiempos y garantizando el paso incluso en temporadas climáticas adversas.
Seguridad Vial: Al contar con un diseño moderno de doble mano, se minimizan los riesgos de accidentes en una zona que presentaba dificultades de acceso históricas.
Desarrollo Productivo y Turístico: La zona del Oeste catamarqueño se verá beneficiada por una logística más ágil para el transporte de producción local y una mayor fluidez para la llegada de visitantes atraídos por los paisajes y la cultura del valle santamariano.
Hacia una solución integral
Más allá de la inauguración inminente del puente, la agenda entre el Ejecutivo provincial y la Intendencia de Santa María abordó una visión a largo plazo para el ordenamiento territorial. En este sentido, se discutió el proyecto del Bypass de la circunvalación de Santa María.
Esta iniciativa complementaria es considerada vital para el tejido urbano de la ciudad, ya que tiene como objetivo principal descomprimir el tránsito pesado. Al desviar los camiones y vehículos de gran tonelaje hacia una vía periférica, se busca ordenar la circulación urbana, reducir el impacto del transporte de carga en las calles céntricas y mejorar la calidad de vida de los vecinos.
Con la mira puesta en marzo, la gestión provincial y municipal intensifican las tareas para que el puente de Las Mojarras deje de ser una promesa técnica y se convierta en una realidad operativa que consolide a Santa María como un polo estratégico de conectividad en el norte del país.