El Gobierno avanza en los detalles finales del proyecto de reforma política que planea enviar al Congreso Nacional en las próximas semanas, con la intención explícita de rediseñar el sistema democrático. Aunque el texto definitivo aún no circuló entre todos los integrantes de la mesa política, las fuentes coinciden en que el borrador podría cerrarse en los próximos días.
Desde el entorno que participa en la redacción, la postura es clara: avanzar hacia una transformación profunda del sistema electoral, con especial énfasis en la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
"Nosotros estamos a favor de la eliminación y siempre vamos a ir por la de máxima", sostuvo una fuente clave involucrada en la elaboración del proyecto.
Sin embargo, el proceso no está completamente cerrado. En la mesa política reconocen que existen "tiempos" diferenciados para tratar cada aspecto de la reforma, lo que introduce un margen de flexibilidad en las decisiones finales.
Contexto político y demoras en la iniciativa
La discusión de la reforma no se desarrolla en un vacío. La administración libertaria atraviesa un momento de alta tensión interna y exposición pública, atravesado por dos focos de conflicto:
- La investigación por presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
- Los movimientos en la denominada causa $Libra.
En este escenario, algunos sectores del oficialismo consideran que el contexto no resulta el más propicio para impulsar un debate de esta magnitud.
"Hay tiempos para todo. Quizás no es este el momento más oportuno para tratarlo", planteó un integrante del círculo reducido designado por el presidente Javier Milei para discutir los aspectos políticos de la gestión.
Estas tensiones ayudan a explicar la cautela en los tiempos de presentación, aunque no alteran el hecho de que la reforma continúa siendo una prioridad estratégica.
La reforma como eje del año legislativo 2026
Pese a las dudas coyunturales, el proyecto de reforma política se mantiene como uno de los puntos centrales del temario legislativo para 2026. En ese marco, la iniciativa no se limita exclusivamente al sistema electoral, sino que también abarca una revisión más amplia del funcionamiento de los partidos políticos.
Entre los aspectos en debate se destaca la modificación del régimen de partidos políticos, que implicará necesariamente una revisión del sistema de financiamiento. El objetivo declarado es lograr una distribución:
- Más eficiente de los fondos públicos destinados a campañas.
- Mayor racionalización de los recursos asignados a cada espacio político.
- Reordenamiento del esquema de financiamiento electoral.
Este punto aparece como clave en la arquitectura general del proyecto, en tanto redefine no solo la competencia electoral, sino también las condiciones materiales en las que se desarrolla.
El núcleo del debate: eliminación o suspensión de las PASO
El futuro de las PASO se consolidó como el eje más sensible y debatido dentro del oficialismo. Desde un inicio, la inclinación predominante fue su eliminación definitiva. Sin embargo, el análisis político introdujo matices.
En distintos despachos de Balcarce 50, algunos funcionarios comenzaron a considerar que la suspensión temporal podría resultar una alternativa más viable, especialmente en función de los apoyos legislativos disponibles.
Aun así, la línea predominante sigue siendo avanzar con la propuesta más ambiciosa. La idea de sostener una postura "de máxima" continúa vigente, aunque con matices tácticos:
- Eliminación de las PASO como objetivo principal.
- Suspensión como alternativa en caso de falta de consensos.
- Definición final sujeta a respaldos legislativos.
"No está cerrado lo de la suspensión. Habrá que ver", admitió un integrante de la mesa política, dejando en evidencia que el desenlace dependerá de las negociaciones parlamentarias.
Entre la ambición reformista y la viabilidad política
El proyecto de reforma política sintetiza una tensión clásica en la gestión: la distancia entre la ambición transformadora y la viabilidad política concreta. Mientras algunos sectores impulsan cambios estructurales profundos, otros advierten sobre la necesidad de calibrar los tiempos y las condiciones para su aprobación.
En ese equilibrio se juega no solo el contenido final del proyecto, sino también su destino en el Congreso. La eliminación de las PASO, en particular, aparece como un símbolo de esa disputa entre lo deseable y lo posible.
Con el borrador en su etapa final y el envío al Congreso en el horizonte inmediato, el oficialismo se encamina a abrir uno de los debates más relevantes del próximo año legislativo. La forma en que se resuelvan estas tensiones definirá el alcance real de una reforma que busca reconfigurar las reglas del sistema político argentino.