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El misterio de la Difunta Correa: hay pistas que apuntan a La Rioja

Un equipo integrado por sacerdotes, docentes, estudiantes e investigadores intenta documentar la existencia de Deolinda Correa y reconstruir la historia detrás de una de las devociones populares más extendidas de la Argentina. La pesquisa incluye archivos eclesiásticos, registros históricos y una gran investigación.

Difunta Correa
Difunta Correa

24 Mayo de 2026 07.59

La figura de la Difunta Correa atraviesa generaciones, fronteras y credos populares. Su historia, transmitida de boca en boca durante décadas, forma parte de una de las expresiones de fe más arraigadas de la Argentina. Sin embargo, pese a la enorme devoción que despierta en miles de fieles, todavía no existe documentación certera que confirme la existencia de Deolinda Correa, la mujer que, según la tradición oral, murió en el desierto sanjuanino mientras intentaba reencontrarse con su marido y cuyo hijo sobrevivió alimentándose de su leche.

Con el objetivo de aportar un sustento histórico a esa creencia popular, el Arzobispado de San Juan y el Instituto de Historia Regional Argentina Héctor Arias, perteneciente a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de San Juan, impulsan una investigación inédita que busca reconstruir el origen de la historia y encontrar registros documentales que acrediten la existencia de Deolinda Correa y de su descendencia.

Una investigación entre la fe y la historia

El proyecto reúne a un equipo de 20 colaboradores integrado por docentes, estudiantes próximos a graduarse, sacerdotes y asistentes. Entre los coordinadores de la investigación se encuentra el sacerdote sanjuanino y docente universitario José Juan García, quien explicó que el propósito central es otorgarle "un mínimo de carácter histórico científico" a una devoción profundamente instalada en San Juan, en distintas provincias argentinas y también en países limítrofes.

García sostuvo que, hasta el momento, la historia de la Difunta Correa se sostiene únicamente sobre la tradición oral. Aunque existen películas, documentales y distintos trabajos de investigación, ninguno logró presentar documentación concreta sobre Deolinda, su lugar de nacimiento o la existencia de su hijo.

La iniciativa surgió a partir de una decisión conjunta del arzobispo de San Juan, monseñor Jorge Lozano, y del Instituto de Historia Regional Argentina Héctor Arias. Como parte del proyecto fueron incorporados cuatro pasantes, estudiantes próximos a defender sus tesis, dos de ellos financiados por el Obispado y dos por la Facultad.

Las pistas que se siguen y la hipótesis riojana

La investigación se concentra en el período comprendido entre 1820 y 1830. Uno de los grandes interrogantes es determinar si Deolinda Correa vivía en San Juan junto a una hermana o si en realidad había nacido en La Rioja y desde allí emprendió el viaje que, según la leyenda, terminó en el desierto sanjuanino.

Tampoco existen certezas sobre el supuesto motivo de su travesía. La tradición señala que buscaba reencontrarse con su marido, quien habría sido reclutado por las milicias vinculadas al caudillo riojano Ángel Vicente "Chacho" Peñaloza o por fuerzas relacionadas con Facundo Quiroga.

Para avanzar, el equipo trabaja sobre archivos parroquiales y registros históricos. Entre las fuentes que analizan aparecen certificados de bautismo, actas de casamiento y registros de misas de difuntos. Además, Family Search facilitó el acceso a documentación histórica que podría aportar nuevos indicios.

Uno de los datos más relevantes surgió desde La Rioja. Según relató García, un joven sacerdote riojano aseguró que existen documentos que indicarían que Deolinda no era sanjuanina, sino oriunda de Chamical, en el sur riojano. La pista conduce a libros de bautismo de una parroquia cercana al dique Los Llanos, registros que posteriormente fueron trasladados a Córdoba.

El sacerdote resumió la importancia de esa posible evidencia con una frase que sintetiza el desafío de la investigación: "Si aparece ese libro de bautismo, será como encontrar la Coca-Cola en el desierto".

El misterio del hijo y un aviso publicado en 1865

Otro de los ejes de la investigación está centrado en el supuesto hijo de Deolinda Correa. La tradición sostiene que el bebé sobrevivió luego de que unos arrieros encontraran el cuerpo sin vida de la mujer y descubrieran que el niño continuaba alimentándose de su madre.

Hasta ahora, nunca apareció un registro concreto sobre ese niño. Sin embargo, los investigadores encontraron un dato que podría abrir una nueva línea documental. Se trata de un aviso clasificado publicado en el diario sanjuanino El Zonda en 1865.

La publicación estaba firmada por Baudilio Bustos Correa, quien ofrecía su vivienda ubicada a dos cuadras de la Plaza 25 de Mayo, antes de mudarse a Córdoba. La tradición oral menciona justamente a Baudilo Bustos Correa como el supuesto hijo de la Difunta Correa.

La posibilidad de una beatificación

La eventual aparición de documentación también podría tener implicancias religiosas. Consultado sobre la posibilidad de que la Iglesia impulse una beatificación, José Juan García señaló que sería un hecho importante para la fe católica, teniendo en cuenta que gran parte de los devotos de la Difunta Correa se identifican con el catolicismo.

En el santuario de Caucete existe incluso una capilla dedicada a la Virgen del Carmen, mientras que la figura de la Difunta es interpretada por muchos creyentes como una representación de valores ligados a la maternidad y la fidelidad al esposo.

No obstante, García aclaró que, aun en el peor escenario, la falta de documentación no invalidaría la creencia popular ni permitiría concluir que Deolinda nunca existió. Para explicarlo, mencionó el caso del indígena Juan Diego, vinculado a la aparición de la Virgen de Guadalupe en México en 1531. Según recordó, durante siglos tampoco existieron pruebas documentales sobre su vida hasta que apareció una carta de una religiosa que afirmaba ser su tía, elemento que permitió avanzar hacia su beatificación en 1990 y posterior canonización en 2002.