La Cámara Federal de Casación Penal resolvió este martes no habilitar la feria judicial de enero para tratar las apelaciones presentadas por la defensa de Cristina Fernández de Kirchner contra las nuevas restricciones impuestas a su régimen de prisión domiciliaria. De este modo, las condiciones fijadas por el Tribunal Oral Federal N.º 2 continuarán vigentes al menos hasta febrero, cuando se reanude la actividad judicial ordinaria.
La decisión implica que seguirán rigiendo las limitaciones vinculadas a la cantidad de visitas permitidas, la duración de los encuentros, la obligación de solicitar autorización judicial previa para determinados ingresos y el tope diario para el uso de la terraza del edificio donde la ex presidenta cumple arresto domiciliario, en el departamento ubicado en San José 1111, en el barrio porteño de Constitución.
El planteo de la defensa había sido presentado en diciembre y apuntaba a revisar varias condiciones del régimen de detención domiciliaria de la ex mandataria, condenada a seis años de prisión por administración fraudulenta en la causa Vialidad. Entre los puntos cuestionados se encontraban el mantenimiento de la tobillera electrónica, las restricciones a las visitas —incluyendo la necesidad de autorizaciones especiales— y las limitaciones horarias para acceder a espacios comunes del edificio.
La resolución fue adoptada por la sala de feria de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por los jueces Ángela Ledesma y Guillermo Yacobucci, quienes conformaron la mayoría, y por Mariano Borinsky, que votó en disidencia. En su voto conjunto, Ledesma y Yacobucci consideraron que el caso no encuadra dentro de los supuestos habilitados para ser tratados durante el receso judicial de enero.
Según el fallo, "la cuestión traída a estudio no se encuentra comprendida en el supuesto previsto para la habilitación de la feria, ni el impugnante ha aportado argumentos concretos y objetivos que acrediten la urgencia del caso y justifiquen su tratamiento", señalaron los magistrados en la resolución a la que accedió Infobae.
En disidencia, Borinsky sostuvo una postura opuesta y consideró que las cuestiones vinculadas a las condiciones de privación de la libertad de una persona que cumple una condena pueden y deben ser tratadas durante la feria judicial. "No puede soslayarse que una de las cuestiones traídas a conocimiento de esta instancia se refiere a la modificación del régimen de visitas en el marco de la prisión domiciliaria", advirtió el juez.
Borinsky remarcó además que las apelaciones "giran en torno a las condiciones de detención de una persona que se encuentra en cumplimiento de una pena privativa de la libertad", y entendió que en este caso se configura lo dispuesto por la Acordada N.º 7/09 de la Cámara Federal de Casación Penal. Esa normativa establece que la feria debe habilitarse cuando esté en juego la libertad personal o cuando se acredite una situación de urgencia. En ese marco, el magistrado propuso habilitar la feria y convocar a una audiencia para escuchar a las partes.
Mientras tanto, Cristina Fernández de Kirchner ya fue dada de alta tras haber estado internada por una apendicitis y regresó a su domicilio, donde continúa cumpliendo la prisión domiciliaria bajo monitoreo electrónico.
Las apelaciones presentadas por la defensa serán tratadas a partir de febrero por la sala IV de la Cámara de Casación, que interviene habitualmente en la causa y está integrada por Borinsky, Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña.
Las restricciones actuales fueron dispuestas por el juez Jorge Gorini, del Tribunal Oral Federal N.º 2, luego de una visita simultánea de nueve economistas al departamento de la ex presidenta. A partir de ese episodio, se estableció un máximo de tres personas por visita, por un lapso no mayor a dos horas y con un tope de dos encuentros semanales, salvo situaciones excepcionales debidamente justificadas. También se fijó la obligación de solicitar autorización judicial previa para quienes no integren una nómina específica de visitantes habilitados.
Además, se determinó que Fernández de Kirchner solo puede acceder a la terraza del edificio una vez por día, en horario diurno —entre las 6 y las 20— y por un máximo de dos horas. Todas estas medidas continúan vigentes debido a que los recursos fueron concedidos sin efecto suspensivo.