La causa que investiga una presunta evasión millonaria en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sumó este viernes un capítulo decisivo para su desarrollo. La Cámara en lo Penal Económico desestimó el pedido de recusación promovido por el tesorero Pablo Toviggino y ratificó la continuidad del juez Diego Amarante al frente del expediente.
La resolución representa un golpe directo a la estrategia defensiva de Toviggino y, por extensión, del presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, ambos procesados en el marco de la investigación. Con esta decisión, el proceso judicial no solo se mantiene firme, sino que adquiere un nuevo impulso institucional.
Los fundamentos del rechazo
El planteo había sido impulsado por la defensa de Toviggino, encabezada por el abogado Marcelo Rocchetti, quien argumentó la existencia de una supuesta "enemistad manifiesta" del magistrado tras el procesamiento dictado semanas atrás.
Sin embargo, los camaristas Roberto Hornos y Carolina Robiglio concluyeron que ninguno de los argumentos presentados lograba acreditar animosidad personal ni parcialidad por parte del juez. En un fallo de tono institucional contundente, se reafirmó que:
- La recusación es un mecanismo excepcional dentro del proceso judicial.
- No puede utilizarse para cuestionar decisiones jurisdiccionales.
- Tampoco es válida como herramienta para modificar la asignación del "juez natural".
Hornos fue categórico al señalar que "por ninguna de las circunstancias invocadas [...] se revela la existencia de elementos objetivos" que permitan sospechar de la imparcialidad del magistrado.
Filtraciones y exposición mediática: argumentos desestimados
Uno de los ejes centrales de la defensa fue la presunta filtración de información judicial a la prensa. Según Toviggino, estas publicaciones habrían anticipado decisiones del juez y afectado su derecho de defensa.
La Cámara descartó de plano este argumento, al sostener que los artículos periodísticos citados:
- No evidencian un adelantamiento indebido de decisiones judiciales.
- Constituyen estimaciones razonables en una causa de interés público.
- Se basan en plazos procesales conocidos.
Otro punto cuestionado fue un episodio durante la declaración indagatoria de Toviggino, cuando el juez no autorizó su salida por una puerta alternativa para evitar el contacto con la prensa. El dirigente calificó la situación como un acto de "hostigamiento y persecución personal".
El tribunal relativizó este hecho al indicar que el uso de accesos habilitados es una práctica habitual y que las medidas de seguridad respondieron a advertencias previas de la propia defensa sobre posibles riesgos.
El núcleo de la investigación: más de $19.300 millones
Con la recusación rechazada, el juez Amarante queda plenamente habilitado para avanzar en una de las investigaciones más sensibles que ha enfrentado la conducción del fútbol argentino en décadas.
La causa se originó por la presunta retención indebida de:
- Más de $19.300 millones en impuestos nacionales.
- Contribuciones previsionales.
Estos montos habrían sido descontados a empleados, proveedores y terceros, pero no depositados en tiempo y forma entre marzo de 2024 y septiembre de 2025.
El procesamiento alcanza a Tapia, Toviggino y otros dirigentes por:
- Apropiación indebida de tributos agravada.
- Apropiación de recursos de la seguridad social.
En su resolución, Amarante describió la maniobra como un "evidente plan" basado en el depósito tardío de sumas millonarias, lo que habría permitido a la entidad obtener beneficios financieros mediante el uso transitorio de fondos destinados al fisco.
Un escenario aún más complejo
La situación judicial podría agravarse en el corto plazo. El fiscal de Cámara, Gabriel Pérez Barberá, solicitó ampliar los procesamientos para incluir:
- Otros $6.000 millones vinculados a retenciones por publicidad.
Según la acusación, estos fondos también habrían quedado fuera de los pagos en plazo. De confirmarse esta ampliación, la causa quedaría en condiciones de avanzar hacia un juicio oral, incrementando de manera significativa la exposición penal de la dirigencia.
Impacto institucional y proyección del caso
Desde una perspectiva institucional, el fallo marca un límite claro a las tácticas procesales orientadas a desplazar al juez instructor. Al mismo tiempo, refuerza el principio de independencia judicial en causas de alto impacto público.
Para la dirigencia del fútbol argentino, el panorama es cada vez más complejo. No solo se mantienen las imputaciones por cifras millonarias, sino que también se consolida un marco judicial que respalda la continuidad de la investigación sin interferencias.
El expediente se proyecta como un proceso de largo aliento, con implicancias que exceden lo penal. En juego están:
- La situación personal de los principales dirigentes.
- La credibilidad institucional de la AFA.
- El debate sobre la administración de recursos en una organización clave del deporte nacional.
Con la recusación rechazada y el juez confirmado, la Justicia envió un mensaje claro: la causa seguirá su curso sin alteraciones, profundizando un escenario de máxima exposición para la conducción del fútbol argentino.