Sáenz culpó a Cristina Kirchner por la derrota del peronismo: "El PJ no es una pyme familiar"
El gobernador de Salta apuntó contra la expresidenta por intervenir los partidos justicialistas de su provincia, Jujuy y Misiones, y responsabilizó a La Cámpora por el revés electoral. Afirmó que el pueblo "no se deja arrastrar por la grieta nacional" y pidió una "mirada federal real" para el norte argentino.

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, se sumó este lunes a las repercusiones políticas tras las elecciones legislativas nacionales, y lanzó duras críticas contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien responsabilizó directamente por las derrotas del peronismo en el norte argentino.

A través de un mensaje en su cuenta de X (ex Twitter), Sáenz sostuvo que la exmandataria "intervino los partidos justicialistas de Salta, Jujuy y Misiones" para "poner a dedo candidatos de La Cámpora", lo que —según dijo— terminó perjudicando al espacio. "Sra. Cristina, usted intervino los PJ de Salta, Jujuy y Misiones para poner a dedo candidatos de La Cámpora que sean funcionales a usted y a su hijo. El PJ no es una pyme familiar. Por una vez en la vida, hágase cargo de algo. Lo que pasó el domingo en el país es su responsabilidad y el terror de muchos argentinos de que vuelva", escribió el mandatario salteño.

En su publicación, Sáenz también apuntó contra el estilo político de la expresidenta y le reclamó que "deje que la historia la juzgue". "Ya tuvo su oportunidad; siga bailando tranquila en su balcón y devuélvales los PJ intervenidos a sus legítimas autoridades", agregó.

Los dichos del gobernador se produjeron luego de conocerse los resultados oficiales que consolidaron la victoria de La Libertad Avanza (LLA) en varias provincias del norte argentino, entre ellas Salta, Jujuy y Misiones, donde los candidatos impulsados por el oficialismo peronista sufrieron derrotas históricas. "Sus candidatos hicieron la peor elección de la historia en estas tres provincias", enfatizó Sáenz, acompañando su mensaje con un video en redes sociales.

El mandatario salteño, que mantiene una relación distante con el kirchnerismo desde hace años, consideró que la situación electoral refleja la fragmentación interna del peronismo y la falta de conducción federal dentro del espacio. En Salta, su sector político —Primero los Salteños— compitió por fuera del Partido Justicialista, enfrentando a Fuerza Patria, liderada por Juan Manuel Urtubey, y al Partido de la Victoria, encabezado por Sergio Leavy.

"La provincia necesita una mirada federal real, que nos devuelva el protagonismo que merecemos", remarcó Sáenz, en línea con sus reclamos habituales hacia la Casa Rosada por una distribución más equitativa de los recursos.

En su balance de los resultados, el gobernador destacó el desempeño de su fuerza política, que se consolidó como segunda opción en las elecciones legislativas. La lista encabezada por Bernardo Biella obtuvo el 33,35% de los votos, quedando detrás de la libertaria Gabriela Flores, que alcanzó el 38,36%.

"Salta demostró que tiene voz propia y que no se deja arrastrar por la grieta nacional", aseguró Sáenz, quien aprovechó la oportunidad para insistir en un mensaje de unidad y gestión. "El pueblo quiere un gobierno que escuche, que haga y que no se quede en discusiones estériles. Seguiremos trabajando con todos, sin importar el color político, porque el pueblo nos pidió unidad y gestión", señaló.

En las últimas semanas, el mandatario había tenido un fuerte cruce con el Gobierno nacional al reclamar mayores recursos para obras de infraestructura. Durante una manifestación en la Plaza de Mayo, Sáenz expuso públicamente sus reclamos, lo que motivó una respuesta inmediata desde la Casa Rosada. Tras esa protesta, fue contactado por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el asesor presidencial Santiago Caputo, quienes lo invitaron a dialogar y buscar soluciones conjuntas.

Las declaraciones del gobernador salteño se suman a un clima de tensión creciente dentro del peronismo, que atraviesa una de sus etapas más difíciles en los últimos años. Con el liderazgo de Cristina Kirchner en debate y los gobernadores peronistas buscando rearmarse, el mensaje de Sáenz refuerza el reclamo de una renovación interna y de una conducción más federal del movimiento.