Senado: el oficialismo va por el Acuerdo UE-Mercosur y la reforma de la Ley de Glaciares
La Libertad Avanza apuesta a cerrar las sesiones extraordinarias con dos iniciativas estratégicas y un pliego diplomático. El quórum, fijado en 37 senadores, aparece como el primer desafío en un escenario de votos ajustados y bloques divididos.

El Senado se prepara para una sesión determinante prevista para las 11, en la que el oficialismo intentará avanzar con tres ejes centrales: la aprobación del Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, la designación de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la Unión Europea, y la modificación de la Ley de Glaciares.

La Libertad Avanza necesita 37 senadores en sus bancas para abrir el recinto con el quórum reglamentario. Según los cálculos del oficialismo, cuenta con sus 21 legisladores propios —liderados por Patricia Bullrich— y con aliados que elevarían el número total entre 45 y 47 voluntades. Sin embargo, la definición aparece ajustada y atravesada por divisiones internas en distintos bloques.

El oficialismo pretende así cerrar las sesiones extraordinarias habilitadas por el presidente Javier Milei, en el marco de una agenda concentrada entre las convocatorias de este jueves y viernes.

El Acuerdo UE-Mercosur: prioridad presidencial

El tratamiento del Acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur se adelantó respecto de su cronograma original. La decisión responde al objetivo del presidente Javier Milei de que la Argentina sea el primer país en avalar el entendimiento.

El acuerdo ya cuenta con el respaldo de la Cámara de Diputados, incluso con el acompañamiento de más de 40 legisladores de Unión por la Patria. En el Senado, el oficialismo descuenta el apoyo de gran parte de las fuerzas políticas, aunque existen diferencias en sectores del kirchnerismo vinculados a La Cámpora, que rechazarían la iniciativa, en línea con la postura que encabezó el diputado Máximo Kirchner en la Cámara baja.

El senador libertario Francisco Paoltroni, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores, defendió el acuerdo con una definición contundente: "Esto es el camino al paraíso, un acuerdo de esta categoría es lo mejor que nos puede pasar, es el mayor hito en materia económica para el desarrollo de nuestro país, sobre todo para la Argentina profunda".

Además, el Senado tratará el pliego para que Fernando Iglesias sea formalmente embajador ante el Reino de Bélgica y la Unión Europea.

Reforma a la Ley de Glaciares

El otro punto central del temario es la modificación de la Ley de Presupuestos Mínimos para la protección de los glaciares, sancionada en 2010. El proyecto busca revisar el esquema de protección total vigente sobre glaciares y ambiente periglacial.

La iniciativa propone:

Otorgar mayor margen a las provincias para determinar qué geoformas proteger.

Habilitar actividades como minería y exploración petrolera en zonas periglaciales.

Establecer criterios basados en el aporte hídrico de cada formación.

Flexibilizar el régimen actual para promover desarrollo económico.

El Gobierno impulsa un esquema que otorgue a los gobiernos provinciales el poder de decisión, en función de una evaluación técnica y del impacto ambiental.

En el debate en comisiones de Minería, Energía y Combustibles, y de Medio Ambiente del Senado, participaron los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Marcelo Orrego (San Juan). Jalil sostuvo: "Los cambios permitirán devolverles derechos a las provincias para gestionar sus recursos naturales sin comprometer la protección ambiental".

Por su parte, la senadora salteña Flavia Royón (Primero los salteños) explicó que el principal objetivo es proteger los glaciares, pero con un enfoque que habilite mayor participación provincial. Señaló que se propone una mirada "más técnica y federal", con estudios científicos y técnicos para evaluar impactos ambientales, lo que permitiría desarrollar minería de manera responsable y compatible con la conservación.

Votos en disputa y divisiones internas

Si bien los 21 senadores del oficialismo respaldan el proyecto, en bloques aliados como el PRO —referenciado por Martín Goerling— y la UCR —con Eduardo Vischi— no existe una postura unificada.

En el peronismo, la bancada Justicialista que conduce José Mayans también exhibe diferencias. Esta semana mantuvo una extensa reunión junto a los representantes de Justicia Social Federal de Fernando Salino y el Frente Cívico de Santiago de Gerardo Zamora. Finalmente, el interbloque decidió otorgar libertad de acción a sus integrantes.

Entre los posibles votos favorables dentro de Unión por la Patria se mencionan los exgobernadores Sergio Uñac (San Juan) y Lucía Corpacci (Catamarca). En paralelo, la posición de la senadora Julieta Corroza, de la Neuquinidad, permanece incierta mientras mantiene diálogo con el gobernador Rolando Figueroa.

Anticipo de Diputados

En caso de que el Senado sancione la reforma, la Cámara de Diputados actuará como revisora. Allí ya se trabajan iniciativas alternativas.

La diputada Marcela Pagano (Coherencia) propone reemplazar el esquema actual por un régimen de "gestión inteligente", basado en:

Monitoreo satelital en tiempo real.

Sistemas de alerta temprana.

Auditorías externas.

Trazabilidad ambiental mediante cadena de bloques.

Su proyecto mantiene la protección absoluta de los glaciares, pero plantea una evaluación técnica caso por caso para zonas periglaciales.

Por su parte, el diputado Eduardo Valdés (UxP) impulsa un Régimen de Presupuestos Mínimos que fortalezca la ley vigente y declare de interés público nacional la protección de los glaciares, considerando el agua proveniente de estas formaciones como un recurso natural estratégico que debe gestionarse por encima de cualquier interés económico particular.

El socialista Esteban Paulón (Provincias Unidas) anticipó que exigirá una audiencia pública obligatoria para garantizar la más amplia participación ciudadana.

Con el quórum como primer obstáculo y un mapa legislativo fragmentado, el oficialismo encara una jornada decisiva. Entre el impulso al acuerdo internacional y la redefinición del marco ambiental, el Senado se convierte en el epicentro de una discusión que combina política exterior, desarrollo económico y gestión de recursos estratégicos.