Cristina Kirchner tiene desde agosto del año pasado una vecina particularmente cercana. Se trata de María Soledad Calle, referente de La Cámpora en la ciudad de Campana y dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), gremio que fue intervenido por la Justicia a raíz de una serie de irregularidades.
Calle mantiene una marcada cercanía política con la expresidenta. En sus redes sociales aparecen varias fotografías junto a Cristina Kirchner, a quien identifica como una de sus principales referentes políticas. El 20 de agosto de 2025, apenas dos meses después de que el Tribunal Oral Federal 2 le otorgara la prisión domiciliaria a la expresidenta, Calle adquirió el inmueble ubicado justo debajo del departamento de Cristina, en el primer piso de San José 1111.
La pregunta que surge alrededor de la operación es cuál es el destino que tuvo o tiene esa propiedad. Durante la negociación previa a la compra, Calle habría mencionado que el inmueble sería utilizado "como sede de una Fundación". Sin embargo, al menos dos fuentes que conocen los detalles de la operación expresaron dudas respecto de ese supuesto destino.
LA NACION visitó el edificio durante los últimos días e intentó localizar a Calle, pero nadie respondió al timbre. Personas que se encontraban en el interior del edificio aseguraron no conocer a una mujer con ese nombre.
La propiedad, de 252 metros cuadrados, fue adquirida por Calle por US$189.000, según un documento del Registro de la Propiedad al que accedió LA NACION. El valor representaría unos US$750 por metro cuadrado, una cifra que, según la información, se encontraba por debajo del valor de mercado.
Vinculación al Estado y al kirchnerismo
La historia política y laboral de María Soledad Calle está estrechamente vinculada al Estado y al espacio político liderado por el kirchnerismo. Su recorrido comenzó en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Posteriormente pasó a la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y, en 2015, desembarcó en el Concejo Deliberante de Campana.
Allí presidió durante cuatro años el bloque de La Cámpora y, desde esa posición, encabezó la oposición al intendente Sebastián Abella, del PRO. A partir de entonces proyectó su carrera política hacia el ámbito provincial. Calle también compartió numerosos actos con el gobernador Axel Kicillof y funcionarios de su administración. En sus redes sociales mostró reiteradamente su admiración por Cristina y Néstor Kirchner.
En 2022, incluso, visitó a la entonces vicepresidenta en su despacho del Senado. Después de aquel encuentro, el 6 de diciembre de 2022, publicó una serie de imágenes y le dedicó un mensaje: "El amor no se proscribe. Vayas donde vayas, estaremos. ❤️🇦🇷"
Pocos días después de esa publicación, la actividad de Calle tomaría otra dimensión en el ámbito empresarial y sindical.
La empresa que pasó a administrar fondos de la UOM
En diciembre de 2022, María Soledad Calle creó junto con Adalberto Raúl Braconi la empresa USEM SA. Dos meses después, en febrero de 2023, la firma pasó a administrar una parte de los fondos de la UOM, según consta en documentos judiciales.
El acuerdo, tal como reveló el diario Clarín, tiene vigencia hasta 2033 y fue firmado durante la conducción del gremio encabezada entonces por Abel Furlán. A través de ese contrato, la empresa de Calle recibió la administración del 80% de los aportes correspondientes a los 200.000 afiliados de la UOM.
Braconi, quien aparece firmando el acuerdo y los resúmenes bancarios, había trabajado anteriormente en la Municipalidad de Zárate y también en Nucleoeléctrica SA.
A partir del convenio, USEM SA se quedó con el 0,5% del total de los aportes de los trabajadores de la UOM. Según la información consignada, el negocio habría representado una ganancia de aproximadamente $100 millones mensuales.
La situación adquiere mayor relevancia por la posición que Calle habría tenido dentro del propio gremio. En ese momento ya aparecía como empleada de la UOM y representaba al sindicato ante organismos internacionales, función por la cual realizó decenas de viajes al exterior. Dentro del gremio aseguran que la joven dirigente había conseguido una cercanía con Abel Furlán, señalado como un aliado incondicional del kirchnerismo.
La investigación por el contrato de USEM
El vínculo entre Calle, USEM SA y la UOM forma parte actualmente de una investigación judicial. Según fuentes judiciales, uno de los objetivos es determinar si la sindicalista estuvo de "los dos lados del mostrador".
Consultada, Calle negó ser empleada de la UOM. Por el contrato firmado entre la empresa y el gremio, Calle y Furlán fueron denunciados por la Fundación para la Paz y el Cambio Climático y están siendo investigados por el juez federal Julián Ercolini.
Los denunciantes atribuyen posibles delitos de administración fraudulenta, fraude y asociación ilícita.
Tres dirigentes opositores a Furlán se presentaron como querellantes y cuestionaron las facultades otorgadas a USEM SA. También señalaron que ya habían denunciado amenazas y hechos de violencia atribuidos a la conducción de la UOM.
En su presentación, describieron el contrato como un acuerdo que habría otorgado a USEM SA facultades de significativa amplitud, entre ellas la administración de aproximadamente el 80% de los aportes sindicales, la posibilidad de abrir cuentas bancarias en nombre del sindicato, ejecutar pagos y administrar la caja sindical. Todo ello, según los querellantes, a cambio de una retribución equivalente al 0,5% de la recaudación por cuota sindical y dentro de un contrato de diez años de duración.
Uno de los dirigentes opositores que se presentó como querellante, Ángel Derosso, fue aún más directo al describir el vínculo. "La empresa fue la usina recaudadora de La Cámpora y demás está decir un negocio de Soledad Calle y Abel Furlán, acuerdos con laboratorios amigos para mayor retorno y así muchos negocios más", afirmó.
Un patrimonio que creció
El contrato con la UOM fue seguido, según la información, por un crecimiento vertiginoso del patrimonio de Calle. Agosto de 2025 aparece como un mes especialmente significativo. El 8 de agosto, según un documento oficial, adquirió el 50% de un BMW M135 X Drive, un vehículo de lujo valuado en US$70.000.
La sindicalista decidió registrar el automóvil en la Ciudad de Buenos Aires, pese a que continúa teniendo domicilio en Campana. Además, ya contaba con el 100% de un Peugeot 3008 modelo 2023.
Doce días después, el 20 de agosto, llegó la adquisición del departamento de San José 1111. El inmueble llevaba mucho tiempo en venta y se encontraba justo debajo del departamento donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria. En aquel momento, las movilizaciones a favor de la expresidenta eran frecuentes y buena parte de los vecinos manifestaba públicamente sus quejas por las complicaciones que generaban.
Pese a ese contexto, Calle desembolsó US$189.000 por la propiedad.
El valor del departamento y una comparación con el tercer piso
La operación también quedó bajo análisis por el valor abonado. El departamento adquirido por Calle tiene 252 m² y fue comprado por US$189.000, lo que representa unos US$750 por metro cuadrado, por debajo del valor de mercado mencionado en la información.
La comparación surge a partir de otra propiedad del mismo edificio. A fines del año pasado trascendió que el departamento del tercer piso, muy similar al de Cristina Kirchner y al adquirido por Calle, estaba en venta por US$295.000.
Ante una consulta de LA NACION, la inmobiliaria Mariana Stange Real Estate había explicado que ese departamento tenía "detalles lindísimos para vivienda y también para uso profesional" y que resultaba ideal para una escribanía, un estudio de abogados o una empresa que valorara las buenas construcciones de otros tiempos.
En ese marco, el valor pagado por Calle por el primer piso aparece como uno de los elementos que forman parte del análisis de la operación.
Otra empresa dedicada a servicios financieros
Agosto de 2025 también fue el mes en que Calle creó su segunda empresa, Grupo Vertice Global. La sociedad fue constituida junto con Federico Darío Monzón, un comerciante de Campana. Según el edicto publicado ese mismo mes en el Boletín Oficial, la compañía se dedica a servicios financieros y declaró domicilio en el barrio porteño de Villa Urquiza.
De este modo, el mismo mes en que adquirió el 50% del BMW y el departamento de San José 1111, Calle también quedó vinculada a una nueva sociedad.
La respuesta de Calle
Consultada por LA NACION, María Soledad Calle rechazó los señalamientos y negó la información contenida en los documentos mencionados. En una conversación telefónica, afirmó: "No compré nada. Es una disputa sindical y de poder. No tengo ninguno de los roles que se me asignan, no tengo ningún cargo en la UOM y no soy empleada de USEM. Me eligieron como blanco y me están haciendo pedazos la vida".
Su respuesta contradice, según la información, distintos documentos vinculados con las operaciones y con la estructura societaria investigada.
El misterio sobre el uso del departamento
La incógnita que permanece abierta es qué ocurrió con el departamento del primer piso durante los meses posteriores a la compra. Fuentes al tanto de la operación aseguran que Calle nunca utilizó el inmueble y que habría sido destinado a que pudieran descansar las mujeres que ayudan a Cristina Kirchner en su cuidado personal.
La expresidenta cuenta con al menos tres empleadas domésticas, quienes forman parte de un listado de aproximadamente 30 personas autorizadas a ingresar al departamento del segundo piso sin dar aviso a la Justicia.
Las mismas fuentes tampoco descartan que los propios custodios pasen horas en el departamento del primer piso. Un dato mencionado en ese sentido es que no hay un baño químico en la puerta del edificio.
La pregunta más sensible es si Cristina Kirchner pudo haber estado alguna vez en ese departamento. Desde el entorno de la expresidenta lo niegan. "No tenemos idea de ese departamento. Si ella sale del departamento le suena la tobillera", respondió un allegado ante una consulta.