Tapso vivió este viernes una de las jornadas más significativas de su historia al conmemorar el Bicentenario de su fundación. La celebración reunió a toda la comunidad en torno a un acto protocolar y un colorido desfile institucional que convocó a vecinos, autoridades, estudiantes, docentes, representantes de organizaciones y personalidades de distintos puntos de la provincia.
La conmemoración contó con la presencia del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil; el ministro de Gobierno, Seguridad y Justicia, Alberto Natella; y el intendente de Tapso, Mario Sosa. También participaron intendentes de localidades vecinas, legisladores provinciales y otros referentes que se sumaron a una fecha cargada de simbolismo para una de las localidades más emblemáticas del Este catamarqueño.
La jornada estuvo atravesada por sentimientos de orgullo y emoción entre los habitantes de la comunidad, quienes acompañaron las actividades organizadas especialmente para recordar y homenajear los 200 años de historia de la localidad.
Autoridades y vecinos en una celebración especial
Bajo el lema "Nuestro pueblo, nuestro orgullo, nuestro futuro", los festejos se desarrollaron con una amplia participación de la comunidad. La convocatoria reunió a autoridades provinciales y municipales, directivos de establecimientos educativos, docentes, estudiantes, agrupaciones gauchas, comunidades religiosas, representantes de instituciones intermedias y vecinos de distintos puntos de la región.
La celebración permitió poner en valor la trayectoria de Tapso y el papel que la localidad ha desempeñado a lo largo de dos siglos dentro del desarrollo regional. Desde el municipio destacaron que el objetivo central de los festejos fue rendir homenaje a esa rica historia, fortalecer el sentido de pertenencia de los habitantes y reafirmar la identidad de una comunidad que ha sido protagonista del crecimiento del Este catamarqueño.
La importante presencia de vecinos y visitantes otorgó un marco especial a cada una de las actividades programadas, transformando la conmemoración en una verdadera fiesta popular.

Entrega de bicicletas y promesa de lealtad a la Bandera
Entre los momentos más destacados de la jornada se encontró la entrega de 56 bicicletas destinadas a alumnos de la localidad. La iniciativa formó parte de las actividades desarrolladas durante los festejos y tuvo una importante repercusión entre las familias presentes.
Otro de los instantes más emotivos estuvo protagonizado por los niños del jardín de infantes y los estudiantes de cuarto grado, quienes realizaron la toma de Juramento de la Bandera Nacional.
Estas actividades aportaron un fuerte contenido simbólico a la celebración, vinculando el homenaje a la historia local con la participación de las nuevas generaciones.

El mensaje del gobernador Jalil
Durante el acto central, el gobernador Raúl Jalil dirigió unas palabras a los presentes y destacó la importancia de la fecha para la comunidad de Tapso y para toda la región.
"Gracias al pueblo de Tapso por estar aquí, en este festejo de los 200 años. Hemos cumplido con muchas obras históricas en el Este catamarqueño durante nuestra gestión, por eso hoy es un día para celebrar todo lo logrado", expresó el mandatario provincial.
Sus palabras estuvieron orientadas a reconocer la participación de los vecinos en la celebración y a remarcar el significado de una fecha que marca dos siglos de existencia para la localidad.
El desfile que emocionó
Uno de los momentos más esperados y convocantes fue el tradicional desfile cívico, realizado frente a la Escuela Nº277 "Nicolás Avellaneda". Allí se concentraron delegaciones escolares, instituciones y organizaciones locales que participaron de una puesta en escena cargada de color, identidad y emoción.
A medida que las distintas representaciones avanzaban frente al público, vecinos y familias acompañaron con entusiasmo una actividad que se convirtió en uno de los puntos culminantes de los festejos.
La participación de las delegaciones permitió reflejar la diversidad y el compromiso de las instituciones que forman parte de la vida cotidiana de Tapso. El desfile también funcionó como una expresión colectiva del orgullo de pertenecer a una comunidad que celebra dos siglos de historia.