Vecinos del barrio 27 Viviendas de Chumbicha llevan adelante este martes un corte parcial de la Ruta Nacional 38, a la altura del cementerio local, en reclamo por graves deficiencias estructurales en las casas que habitan y que fueron entregadas recientemente por el Gobierno de la provincia de Catamarca. La protesta se desarrolla en el kilómetro 516, en el acceso norte a la localidad, y genera importantes demoras en la circulación.
Según informaron los manifestantes, el tránsito se encuentra interrumpido de manera intermitente, con habilitación del paso de vehículos cada 15 minutos, mientras continúan visibilizando su reclamo a la vera de la ruta. En el lugar se concentran familias que aseguran sentirse desprotegidas ante la falta de respuestas oficiales, pese a haber realizado presentaciones formales con anterioridad.
El detonante de la protesta fue el impacto de las recientes tormentas, que, de acuerdo al testimonio de los vecinos, dejaron al descubierto problemas que ya se venían advirtiendo desde temporales anteriores. Entre las principales falencias denunciadas se encuentran filtraciones de agua, agrietamiento de paredes y electrificación de superficies internas, una situación que —advierten— representa un riesgo directo para la seguridad de los moradores.
"Las lluvias hicieron evidente lo que ya veníamos denunciando desde hace semanas. El agua ingresa por las paredes, hay humedad constante y enchufes que quedan electrificados", señalaron algunos de los residentes durante la manifestación. En ese sentido, indicaron que los problemas comenzaron a detectarse tras el temporal anterior, pero que con las lluvias posteriores el deterioro se profundizó.
Los vecinos afirmaron que hace varias semanas elevaron reclamos formales ante el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), sin haber obtenido hasta el momento soluciones concretas. Según relataron, las presentaciones incluyeron fotografías y descripciones detalladas de las fallas constructivas, aunque aseguran que no hubo inspecciones técnicas ni respuestas oficiales que permitan revertir la situación.
El grupo habitacional en cuestión corresponde a una entrega reciente realizada por la provincia, lo que genera mayor malestar entre las familias afectadas. "Son casas nuevas, y en lugar de darnos tranquilidad, nos generan preocupación constante", expresaron. Con el paso de los días y ante la persistencia de las lluvias, los vecinos temen que los daños estructurales continúen agravándose.
Desde el barrio sostienen que las deficiencias detectadas no se limitan a casos aislados, sino que afectan a varias viviendas del conjunto, lo que refuerza la hipótesis de problemas en la ejecución de la obra. Por ese motivo, durante la protesta exigieron no solo la intervención inmediata del IPV, sino también la presencia del responsable de la empresa constructora que llevó adelante el proyecto.
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