Susto en el Congreso: un diputado recibió un rifle por delivery
El ingreso de un arma de aire comprimido para Javier Sánchez Wrba y un descuido de "Wado" de Pedro con un cuchillo pusieron a prueba los controles de seguridad de ambas Cámaras.

La rutina legislativa en el anexo de la Cámara de Diputados de la Nación se vio interrumpida de forma abrupta cuando la seguridad del edificio detectó una anomalía que rompió con la monotonía habitual de los ingresos. Lo que comenzó como la recepción rutinaria de un envío de mensajería escaló rápidamente a una situación de alerta de seguridad cuando los dispositivos de control revelaron un contenido inesperado en un paquete destinado a un representante del pueblo.

El incidente se inició cuando un joven con aspecto de repartidor de delivery ingresó al edificio y colocó un paquete sobre la cinta del escáner. Al observar la pantalla, el personal de custodia no pudo ocultar su asombro: la silueta nítida de un arma larga, envuelta en su caja original, atravesaba el control de rayos X con destino al despacho del diputado Javier Sánchez Wrba, legislador nacional por la provincia de Buenos Aires e integrante del bloque del Pro.

Inmediatamente, se activó el protocolo de emergencia. Los custodios demoraron al repartidor y aseguraron el bulto, mientras la noticia comenzaba a circular por los pasillos del Anexo. La seguridad del Congreso, ante la presencia de lo que visualmente se identificaba como un arma ingresando a una zona restringida, procedió a incautar el paquete de forma preventiva hasta esclarecer el origen y la naturaleza del envío.

El descargo de Sánchez Wrba: "Un error del envío"

Ante la gravedad de la situación, los responsables de seguridad se comunicaron con el despacho del diputado, oriundo de la localidad de Trenque Lauquen y exintegrante del equipo de Federico Pinedo. El legislador se presentó en el ingreso del edificio para dar explicaciones sobre el contenido del paquete y tratar de desactivar la tensión reinante.

Sánchez Wrba aclaró ante los periodistas acreditados que el objeto no era un arma de guerra, sino un rifle de aire comprimido adquirido con fines recreativos para ser utilizado en el campo. Según su testimonio, la llegada del paquete al Congreso se debió a una confusión logística. El diputado explicó que su intención era retirar el producto personalmente en otro domicilio, pero que por una equivocación el proveedor lo despachó directamente a su oficina parlamentaria. Al ser consultado por la vía de adquisición, el legislador ironizó sobre la repercusión en redes sociales, preguntando retóricamente cómo se pensaba que se venderían armas de fuego por la plataforma Mercado Libre.

Una vez que se verificó que se trataba de un artículo de aire comprimido, la situación fue considerada un "malentendido" por el legislador, quien procedió a retirar el paquete y depositarlo en el baúl de su vehículo particular en las cocheras del anexo.

Repercusiones políticas y fallos en el protocolo

El hecho no pasó desapercibido para otros legisladores. El diputado Esteban Paulón fue uno de los primeros en reaccionar a través de la red social X, publicando un mensaje que hacía referencia al ingreso del arma sin nombrar directamente a su colega del bloque Pro. Esta publicación contribuyó a la viralización del incidente, mientras el flujo de ingreso al edificio de la Cámara baja se veía ralentizado por el despliegue de seguridad.

Desde la presidencia de la Cámara, se intentó minimizar el impacto político del suceso. Si bien destacaron el "rápido accionar" de los agentes de seguridad al detectar el objeto, le bajaron el tono a la polémica señalando que el arma en cuestión era técnicamente "un juguete" y que, tras las aclaraciones pertinentes, el diputado pudo retirarla sin mayores inconvenientes.

El antecedente del cuchillo: El episodio de Wado de Pedro

Este evento no es un caso aislado en la historia reciente del Palacio Legislativo. Hace aproximadamente dos semanas, el ingreso del Senado vivió una secuencia similar que mezcló la tensión con el humor. En la previa de la última sesión, el senador del bloque Justicialista, Eduardo "Wado" de Pedro, protagonizó un incidente en el escáner del Palacio.

En aquella oportunidad, el legislador de Mercedes se encontraba conversando en la puerta del edificio y, para agilizar su ingreso, entregó su mochila a una asesora. Al pasar el equipaje por el control de rayos X, la seguridad retuvo la mochila frente al desconcierto de la colaboradora. Al llegar de Pedro al control, el personal de seguridad le informó que su mochila contenía un elemento que no podía pasar al recinto.

Al abrir el compartimento, el clima de preocupación se disipó cuando el senador notó que se había olvidado en su interior un cuchillo de asado. La situación terminó entre risas, y el legislador mercedino prometió incluso compensar el susto de los custodios con salames quintero de su ciudad natal, normalizando un momento que también había activado las alarmas de la institución. Estos episodios resaltan la rigurosidad de los controles actuales, que no distinguen entre pedidos por delivery, descuidos personales o jerarquías parlamentarias.