A 59 años del bypass: el legado del argentino que revolucionó la medicina cardiovascular
La técnica creada por René Favaloro salvó más de 55 millones de vidas desde 1967 y continúa siendo el estándar mundial para tratar la enfermedad coronaria.

El 9 de mayo se cumplen 59 años de la primera cirugía de bypass aortocoronario realizada por el médico argentino René Favaloro, un avance que transformó el tratamiento de las enfermedades cardíacas y cuyo impacto sigue vigente en Argentina y el mundo.

El 9 de mayo de 1967, Favaloro llevó a cabo en Estados Unidos la primera intervención de este tipo, revolucionando la cirugía cardiovascular. Desde entonces, la técnica se convirtió en el estándar de oro para tratar la enfermedad coronaria. Estimaciones internacionales señalan que actualmente se realizan cerca de un millón de bypass por año y que el procedimiento contribuyó a salvar más de 55 millones de vidas hasta 2023.

El impacto se comprende mejor en el contexto global: según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades coronarias son la principal causa de muerte en el mundo, con aproximadamente 19,8 millones de fallecimientos anuales. En Argentina, encabezan también las estadísticas, con más de 40.000 infartos por año.

Qué ocurría antes del bypass

Antes de este desarrollo, el diagnóstico de obstrucción coronaria severa implicaba un pronóstico muy limitado. La creación de este "puente" vascular para restablecer el flujo sanguíneo al corazón modificó de forma radical ese escenario.

Hoy, combinada con la prevención, el control de factores de riesgo y cambios en el estilo de vida, la cirugía permite reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de millones de personas.

Una técnica que sigue evolucionando

El legado de Favaloro continúa con avances tecnológicos. En el Hospital Universitario Fundación Favaloro se realizó recientemente el primer bypass aortocoronario con asistencia robótica del país, incorporando tecnología de última generación a un procedimiento que mantiene los principios quirúrgicos originales.

La cirugía robótica permite un abordaje mínimamente invasivo, con incisiones más pequeñas, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, ampliando las posibilidades terapéuticas sin perder la seguridad y eficacia del bypass tradicional.

A casi seis décadas de su creación, el bypass sigue siendo sinónimo de precisión, compromiso y futuro, con un legado vigente en cada cirugía y en cada paciente que recupera su calidad de vida gracias a una técnica que cambió la historia de la medicina.