Adiós a la lavandina: el truco de la abuela para mantener los repasadores siempre limpios
Con solo algunos ingredientes naturales se puede hacer una mezcla que asegura quitar las manchas y el mal olor.

Los trapos y repasadores son muy utilizados en la cocina y otros lugares de la casa que acumulan mucha grasa y suciedad. Un gran desafío es mantenerlos siempre limpios, aunque hay una solución fácil que involucra un viejo truco de la abuela.

Para realizar este lavado no se utiliza ni lavandina ni detergente, sino una mezcla de productos más sustentables con propiedades ideales para este tipo de tareas: limón y bicarbonato de sodio.

Como usar el truco de la abuela para mantener trapos y repasadores siempre limpios

Usualmente, tanto los trapos como los repasadores suelen absorber mucha grasa y suciedad, ya que los usamos para limpiar cualquier mancha o derrame que ocurre en los diferentes puntos de la casa.

Y en muchas ocasiones, sus manchas y olores hacen difícil seguir usándolos, ya que terminan teniendo un efecto contrario al de su creación. Para esto, es importante lavarlos constantemente, con este truco que hace el proceso más sencillo y rápido.

Este secreto que utilizaban las abuelas es positivo para los repasadores y trapos porque no se utilizan productos químicos, que suelen ser más agresivos, lo que puede proteger el uso de estos por más tiempo.

Solo se utilizan productos naturales, que además son sustentables para el planeta, por lo que tiene un segundo efecto positivo. En un recipiente, se mezcla agua hirviendo, una cucharada de bicarbonato de sodio y jugo de limón.

Hay que mezclar un poco tras agregar todos los elementos, para que se integren bien en el agua. Si no se tiene jugo de limón, se puede reemplazar por vinagre de manzana, que tiene un efecto similar en la tela.

Una vez que el líquido está listo, se sumergen los trapos y repasadores dentro. Es importante elegir bien el recipiente y la cantidad de estos que se van a lavar, ya que no es conveniente que sean tantos, porque podrían no aprovechar al máximo la mezcla.

Se pueden mover cada tanto los trapos y repasadores dentro para que se tomen todas las manchas. Es elemental que estén sumergidos completamente, y no quede ninguna parte de estos fuera del agua.

Estos deberán reposar por unas tres o cuatro horas aproximadamente. A mayor suciedad, es más el tiempo que deben estar dentro -incluso una noche entera- para que se quiten correctamente las manchas.

Una vez los retiramos, se enjuagan con agua fría y se ponen en el lavarropas para un lavado rápido, sin la necesidad de detergente. Luego, se cuelgan un rato al sol para que se sequen de manera natural.

Las ventajas y propiedades de utilizar bicarbonato de sodio y limón para limpiar trapos y repasadores

Esta mezcla de los tres ingredientes no es solo positiva por ser una alternativa casera -y fácil y rápida de preparar-, sino que también es natural y se realiza con elementos que tienen propiedades complementarias para lograr el objetivo de limpiar los repasadores y trapos de la mejor manera.

El agua hirviendo es el primer ingrediente y aunque no parezca, es clave en el proceso. No solo ayuda a que empiece a aflojarse la suciedad de los repasadores y trapos, sino que acciona más rápido al resto de los elementos una vez añadidos. Es importante que esté a alta temperatura cuando hacemos la mezcla.

El bicarbonato de sodio, por otra parte, cuenta con múltiples propiedades beneficiosas para la limpieza. Puede ablandar las manchas y suciedad, eliminar bacterias y gérmenes y neutralizar los malos olores. Además, su uso no daña los tejidos de los trapos y repasadores, como si puede pasar con los productos químicos.

Por último, la importancia del jugo de limón se da por su acidez, que tiene propiedades antibacterianas y desinfectantes. También es de ayuda para blanquear los tejidos. Un reemplazo a este producto puede ser el vinagre de manzana que tiene características muy similares.