Antofagasta: el despertar industrial de la Feria de la Puna
Del 26 al 28 de febrero, Antofagasta de la Sierra se convierte en el epicentro de la producción artesanal con un firme proyecto de industrialización y agregado de valor en origen.

El departamento de Antofagasta de la Sierra se encuentra en la etapa final de preparativos para la realización de una nueva edición de la Feria de la Puna, un acontecimiento que se erige como el pilar cultural y productivo más relevante del oeste catamarqueño. 

Con una trayectoria que suma ya varias décadas de historia, este evento ha logrado trascender la exhibición folclórica para transformarse en una plataforma estratégica de visibilización para los artesanos, productores y emprendedores locales. La cita, programada para las jornadas del 26, 27 y 28 de febrero, busca no solo celebrar la identidad puneña, sino también consolidar un modelo de desarrollo económico basado en la profesionalización de las tradiciones.

 

El intendente de Antofagasta de la Sierra, Mario Cusipuma, definió el evento como una de las expresiones más potentes de la identidad regional, resaltando que la feria es la culminación de un proceso de esfuerzo diario sostenido por el acompañamiento del Estado municipal. Según explicó, este apoyo no es estacional, sino que se extiende durante todo el año para asegurar que los saberes que pasan de generación en generación cuenten con el respaldo institucional necesario para su crecimiento y sostenibilidad.

Uno de los aspectos más novedosos de la gestión actual es la integración de la producción local con la actividad industrial de la zona. Para ello, se ha avanzado decididamente en la firma de convenios estratégicos con empresas mineras, buscando que el impacto de esta industria se traduzca en mejoras concretas para los pequeños productores a través del financiamiento y la cooperación técnica. Este esquema apunta directamente a la industrialización de los productos locales, facilitando el acceso a maquinaria y procesos que permitan transformar la materia prima en bienes con mayor acabado y estandarización técnica.

El plan busca garantizar el agregado de valor en origen, asegurando que las etapas clave del procesamiento se realicen dentro del departamento para maximizar la retribución económica local. Esta proyección pretende elevar los estándares de calidad para que los productos de la Puna puedan competir en el mercado internacional, llevando la marca regional a diferentes latitudes mediante una sinergia donde la inversión minera apoye la tecnificación de los talleres artesanales.

 

Fundamentalmente, la Feria de la Puna es una reafirmación de la soberanía cultural. Durante su intervención, Cusipuma subrayó que detrás de cada producto hay familias y saberes ancestrales que el municipio intenta poner en valor, entendiendo que la competitividad comercial debe respetar la cultura milenaria. 

Con una propuesta que combina la mística de la alta montaña con planes de negocio concretos, Antofagasta de la Sierra se alista para vivir tres jornadas clave donde el orgullo por la identidad se transformará en un motor de crecimiento industrial y exportador.