Juan Carlos Pallarols trabaja desde hace 14 meses en una obra que tendrá como destinatario al papa León XIV. Se trata del Cáliz de la Paz, una pieza que no fue concebida únicamente dentro del taller del reconocido orfebre argentino, sino que atravesó un extenso recorrido por gran parte del país para convertirse en una construcción colectiva.
La obra fue intervenida por personas de distintos puntos de la Argentina, que participaron mediante pequeños golpes sobre el metal. Una vez cumplidas distintas etapas de ese recorrido, el cáliz regresó al taller de Pallarols para ingresar en su fase final de elaboración.
Según contó el propio orfebre durante una entrevista con TN, la participación alcanzó una dimensión de millones de personas. "Ya han trabajado más de dos o tres millones de personas", afirmó al referirse a quienes dejaron su marca sobre la pieza.
Millones de golpes y una obra colectiva
La modalidad utilizada para la elaboración del Cáliz de la Paz forma parte de una práctica que Pallarols emplea desde hace décadas. Cada persona que participa realiza pequeños golpes sobre el metal, dejando una intervención que se suma a las anteriores y forma parte del resultado final.
De esta manera, la pieza reúne las huellas de quienes participaron durante su paso por diferentes lugares del país. El cáliz se fue construyendo con el aporte de miles de personas y, según la cifra aportada por Pallarols, el número total de participantes ya supera los dos o tres millones.
Los últimos detalles antes de finalizar la obra
Luego de meses de recorrido y de participación colectiva, el Cáliz de la Paz se encuentra prácticamente terminado. Sin embargo, todavía restan algunos trabajos antes de dar por concluida definitivamente la pieza.
Pallarols detalló cuáles son las tareas pendientes. "Ahora solo falta engarzarle unos diamantes que me donaron, hacer un repaso general, ajustarlo bien y terminar de ponerle el bajo pie", explicó el orfebre.
Entre los elementos que aún deben incorporarse se encuentran los diamantes que fueron donados para la obra. También deberá realizarse un repaso general y el ajuste final de la pieza.
El bajo pie, por su parte, todavía no regresó definitivamente al taller. Esa última parte continúa viajando por el interior del país con el objetivo de permitir que más personas puedan participar y dejar su propia intervención antes de que el trabajo quede completamente terminado.
Los principales detalles pendientes son:
- Engarzar los diamantes donados.
- Realizar un repaso general de la pieza.
- Ajustar el cáliz en su etapa final.
- Terminar de colocar el bajo pie, que continúa recorriendo el interior del país.
Una pieza que también guarda marcas de figuras conocidas
Además de las millones de intervenciones realizadas por personas de distintos puntos de la Argentina, el Cáliz de la Paz conserva rastros de algunas figuras conocidas que pasaron por el taller de Pallarols.
Entre ellas se encuentra Slash, el guitarrista de Guns N' Roses. El orfebre identificó entre risas su participación a través del dibujo de la característica galera que distingue al músico.
La marca de Slash quedó así incorporada a la historia de la pieza, junto con las huellas de las numerosas personas que participaron de su elaboración. El vínculo entre ambos también tuvo un episodio reciente, ya que el músico le regaló a Pallarols dos guitarras.
El cáliz será acompañado por un libro
La intención es que, cuando León XIV llegue a Buenos Aires, el Cáliz de la Paz sea entregado junto con un libro que reunirá las expresiones de quienes formaron parte de la iniciativa. Ese volumen contendrá:
- Firmas.
- Dedicatorias.
- Buenos deseos de las personas participantes.
De esta manera, la entrega no estará limitada únicamente a la obra realizada en metal, sino que estará acompañada por un registro de las expresiones de quienes participaron a lo largo del proceso.
Sin embargo, todavía no está definido cómo será el momento en el que el cáliz llegará al pontífice.
La incógnita sobre el momento de la entrega
Consultado sobre el protocolo que rodeará la entrega, Pallarols reconoció que todavía no cuenta con precisiones. "Todavía no sé, porque es muy complicado eso", explicó el orfebre.
Según señaló, la organización del momento dependerá también del equipo que acompañará al pontífice durante su estadía en el país. A pesar de que aún no se encuentra definida la modalidad de entrega, Pallarols aseguró que la obra llegará "a las manos del Santo Padre".
Así, mientras el trabajo material sobre la pieza se aproxima a su finalización, resta resolver el mecanismo que permitirá concretar el encuentro entre el Cáliz de la Paz y su destinatario.
Una relación de décadas con la Iglesia
La historia de Pallarols con la Iglesia se extiende desde hace décadas. Su vínculo también incluye al actual arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, a quien conoce desde sus primeros años como sacerdote.
El propio orfebre recordó uno de los trabajos que realizó para él: "Le hice el cáliz de primera misa".
Ese antecedente forma parte de una relación sostenida a lo largo del tiempo y se suma ahora a la preparación de una nueva pieza vinculada con la Iglesia, destinada en esta oportunidad al papa León XIV.