Ausentismo escolar en la secundaria: Catamarca subió al 35%
Un nuevo informe del Observatorio de Argentinos por la Educación reveló que el 51% de los estudiantes secundarios falta al menos 15 días por año. La cifra creció 7 puntos en solo dos años y la falta de motivación aparece como la segunda causa más frecuente de inasistencia.

La preocupación por la pérdida de sentido de la escuela secundaria sumó un nuevo indicador alarmante. Según un informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, el 51% de los estudiantes secundarios argentinos falta al menos 15 días por año, una cifra que marca un crecimiento sostenido del fenómeno y que expone un deterioro en la regularidad escolar.

El dato representa una suba de 7 puntos porcentuales en apenas dos años, ya que en la medición anterior el indicador se ubicaba en el 44%. El aumento, además, no fue aislado ni focalizado: se verificó en todas las provincias del país, consolidando una tendencia nacional que ya genera preocupación en distintos ministerios de educación, con especial énfasis en Capital y Provincia, donde las cifras son más elevadas.

El trabajo se apoya en un cuestionario sobre clima escolar de las pruebas Aprender 2024 de la Secretaría de Educación nacional, respondido por estudiantes del último año del nivel secundario. Aunque refleja la autopercepción de las ausencias, sus resultados son considerados representativos debido al carácter censal del operativo, que abarca a todos los alumnos del país.

La falta de motivación

Uno de los datos más sensibles del informe es el que refiere a los motivos de las faltas. Si bien los problemas de salud encabezan las razones con el 62%, el segundo factor más frecuente es la "falta de ganas de ir a la escuela", mencionado por el 39% de los estudiantes.

La cifra abre un interrogante de fondo sobre el vínculo entre los jóvenes y la institución escolar, especialmente porque se trata de una causal subjetiva vinculada a la motivación, el sentido pedagógico y la percepción de utilidad del trayecto educativo. La situación presenta además diferencias por tipo de gestión:

  • 49% de estudiantes de escuelas privadas reconoce faltar por "no tener ganas"
  • 34% de estudiantes de escuelas públicas admite ese mismo motivo

En los establecimientos privados, además, se concentran familias que permiten ausencias por viajes u otras actividades, lo que profundiza la diferencia en la autopercepción del ausentismo.

Más alumnos superan las 20 y hasta las 30 faltas

El informe también advierte un crecimiento en los niveles más altos de inasistencia, lo que complejiza aún más el cuadro. Entre los datos relevados se destaca que en los últimos dos años aumentó:

  • La proporción de alumnos con más de 20 faltas: del 26% al 30%
  • La de quienes acumulan entre 15 y 19 faltas: del 18% al 21%

El incremento fue de tal magnitud que en la edición 2024 de Aprender debió incorporarse un nuevo ítem para agrupar a los estudiantes con más de 30 faltas anuales, una categoría que no existía en 2022.

A nivel provincial, las diferencias son marcadas. El ranking de ausentismo lo encabezan:

  • Buenos Aires: 66%
  • Ciudad de Buenos Aires: 59%
  • Tierra del Fuego: 55%
  • La Pampa: 54%

En el extremo opuesto aparecen:

  • Santiago del Estero: 28%
  • San Juan: 29%
  • Jujuy: 30%
  • Catamarca 35%

El impacto en los aprendizajes

El ausentismo estudiantil aparece como uno de los factores con mayor incidencia sobre la calidad de los aprendizajes. De hecho, la misma prueba Aprender consulta a los directores sobre los principales problemas institucionales, y el 46% lo consideró un problema moderado o serio, por encima de otras variables:

  • Impuntualidad estudiantil: 45%
  • Bajos logros educativos: 39%
  • Ausentismo docente: 37%

La magnitud del dato adquiere otra dimensión cuando una parte sustancial de las faltas se explica por la falta de ganas, una señal que apunta directamente al sentido de la escolaridad y al nivel de compromiso subjetivo de los estudiantes con el proceso formativo.

Un sistema roto

Para Bruno Videla, docente de secundaria y uno de los autores del informe junto a Martín Nistal y Eugenia Orlicki, uno de los factores centrales es un "sistema de incentivos roto". Según explicó, existe un régimen académico que en los hechos otorga muchas facilidades a quienes no cumplen, debilitando la lógica de regularidad.

Videla también subrayó la importancia del acompañamiento familiar: los alumnos que sostienen la asistencia suelen contar con algún adulto atento en el hogar, mientras que en quienes no logran esa continuidad suele advertirse la ausencia de ese seguimiento. Por su parte, Romina De Luca, investigadora del Conicet y docente, planteó que el fenómeno tiene una manifestación desigual por sector social.

Según su análisis, la "falta de ganas" puede explicarse en parte por la "devaluación" de los títulos, ya que muchos estudiantes no perciben que la escuela secundaria determine su futuro, especialmente en sectores que proyectan estudios superiores. En el sistema estatal, en cambio, predominan otras causas ligadas a las condiciones de vida:

  • Problemas de acceso a la escuela
  • Salud de familiares
  • Tareas de cuidado
  • Trabajo adolescente

Las posibles soluciones

Desde el Observatorio señalaron que países cercanos como Chile y Uruguay ya cuentan con información pública y abierta sobre ausentismo, algo que no ocurre en la Argentina, donde no existen estadísticas oficiales provinciales publicadas.

Entre las propuestas mencionadas para revertir la tendencia aparecen:

  • Mejorar infraestructura y transporte
  • Crear redes de asistencia social a las familias
  • Evitar que adolescentes asuman tareas de cuidado
  • Diseñar intervenciones diferenciadas
  • Fortalecer políticas de salud, convivencia escolar y revinculación

Los autores del informe insisten en que estas acciones deben implementarse antes de que el ausentismo derive en abandono escolar, en un contexto donde la falta de motivación ya se convirtió en uno de los principales desafíos de la escuela secundaria argentina.