El bizcochuelo invertido de frutas caramelizadas es una opción infalible para quienes buscan un postre casero, sabroso y visualmente atractivo. Su particularidad está en la técnica: las frutas se colocan en la base del molde y la masa por encima. Al desmoldar, el bizcochuelo se da vuelta y las frutas quedan en la superficie, tiernas, doradas y llenas de sabor.
Se puede preparar con distintas frutas, aunque las más recomendadas son manzana, pera, durazno o ananá, ya que conservan bien su forma durante la cocción.
Ingredientes
Para el caramelo
100 g de azúcar
2 cucharadas de agua
1 cucharada de manteca
Frutas
2 manzanas o peras, peladas y cortadas en rodajas
Para el bizcochuelo
3 huevos
150 g de azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
100 ml de leche
100 ml de aceite o manteca derretida
200 g de harina leudante
1 pizca de sal
Paso a paso: cómo hacerlo sin errores
1. Preparar el caramelo
Colocá el azúcar y el agua en una sartén a fuego medio. Cuando tome color dorado, sumá la manteca y mezclá suavemente.
2. Caramelizar las frutas
Agregá las rodajas de fruta al caramelo y cocinalas brevemente. Deben dorarse y ablandarse, sin deshacerse. Retirá del fuego.
3. Armar la base
Distribuí las frutas caramelizadas de forma prolija en el fondo del molde previamente enmantecado.
4. Preparar la masa
En un bowl, mezclá los huevos con el azúcar y la vainilla hasta integrar. Sumá la leche y el aceite. Incorporá la harina leudante y la sal con movimientos suaves, sin batir de más.
5. Unir y hornear
Volcá la masa sobre las frutas y emparejá la superficie. Llevá a horno medio (170-180 °C) durante 35 a 40 minutos. No abras el horno antes de los primeros 20 minutos.
6. Desmoldar
Dejá reposar 10 minutos fuera del horno. Pasá un cuchillo por los bordes y desmoldá de una sola vez. El caramelo tibio ayuda a que las frutas se despeguen sin romperse.
Ideas para personalizarlo
Otras frutas: ciruelas, frutillas, higos, mango o duraznos.
Más aroma: canela, jengibre o ralladura de limón o naranja.
Más humedad: reemplazá parte de la leche por yogur o crema.
Un extra: chips de chocolate, frutos secos o un chorrito de ron o amaretto.