Catamarca fue protagonista del 3er Raid Latinoamericano de Autos Clásicos y Antiguos
El Club Autos de Época Catamarca organizó la sede local de un evento que unió a 19 países bajo la Hermandad Latinoamericana de Vehículos Antiguos y Clásicos. Unas 60 máquinas participaron de exposiciones en el Predio Ferial y el Paseo de la Fe, con APANE como institución beneficiaria.

Catamarca volvió a insertarse en el circuito internacional del patrimonio automotor al ser sede, este sábado 28 de marzo, del 3er Raid Latinoamericano de Autos Clásicos y Antiguos, una propuesta que se desarrolló de manera simultánea en 19 países y que tuvo a la provincia como uno de los puntos argentinos de una gran red continental de integración, historia y solidaridad.

La organización local estuvo a cargo del Club Autos de Época Catamarca, que asumió la responsabilidad de representar a la provincia dentro de la Hermandad Latinoamericana de Vehículos Antiguos y Clásicos, espacio que reúne a instituciones y aficionados de toda América bajo el concepto de preservar estas piezas como parte del patrimonio cultural de la región.

Catamarca, una de las tres provincias argentinas en la convocatoria

Dentro del mapa nacional, Catamarca fue una de las tres provincias participantes, junto a San Juan y Mendoza, consolidando una presencia argentina dentro de una convocatoria de gran escala que incluyó además a clubes y organizaciones de:

  • Bolivia
  • Brasil
  • Chile
  • Colombia
  • Costa Rica
  • Cuba
  • Ecuador
  • El Salvador
  • República Dominicana
  • Uruguay
  • Venezuela
  • Honduras
  • México
  • Nicaragua
  • Panamá
  • Paraguay
  • Perú
  • Puerto Rico

La simultaneidad del raid en toda la región reforzó el espíritu de hermandad latinoamericana que caracteriza al encuentro, concebido como un museo vivo sobre ruedas.

 

Sesenta joyas mecánicas en perfecto estado

La sede catamarqueña reunió unas 60 máquinas en perfecto estado de conservación, una cifra que dio dimensión al interés que despierta el automovilismo histórico en la provincia.

Los vehículos participaron de dos exposiciones estáticas, pensadas para acercar al público estas piezas emblemáticas de distintas épocas. El recorrido comenzó en el Predio Ferial Catamarca, donde se desarrolló la primera muestra, y luego se trasladó al Paseo de la Fe, frente a la Catedral Basílica Nuestra Señora del Valle, en un escenario urbano que potenció el atractivo visual del evento.

En ambos espacios, los automóviles fueron acompañados por una gran cantidad de amantes de estas joyas mecánicas, que se acercaron para apreciar el estado de conservación, los detalles de época y el valor histórico de cada unidad.

 

Un evento con fuerte perfil solidario

Más allá del valor cultural y patrimonial, el Raid Latinoamericano mantiene una impronta solidaria en cada una de sus sedes del continente.

En el caso de Catamarca, la institución beneficiaria fue la Asociación de Amigos y Padres de Niños Especiales (APANE), que estuvo presente durante la jornada informando sobre sus actividades y acompañando el desarrollo del evento.

La participación de APANE integró la dimensión social de una propuesta que, en distintos puntos de América, articula la pasión por los vehículos clásicos con acciones solidarias destinadas a organizaciones de la comunidad.

 

Apoyo institucional y proyección turística

La realización de la sede catamarqueña contó con el acompañamiento del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de Catamarca, a través de la Secretaría de Gestión Turística, además del respaldo de la Municipalidad de la Capital.

Ese apoyo institucional reforzó el perfil del raid como una actividad que no solo celebra la historia automotriz, sino que también proyecta a la provincia dentro de circuitos turísticos, culturales y patrimoniales de alcance regional.

La participación de Catamarca en el 3er Raid Latinoamericano dejó en evidencia la capacidad de la provincia para integrarse a eventos que combinan cultura, turismo, solidaridad e identidad regional.

Las 60 máquinas exhibidas, la convocatoria de público, la presencia de APANE y la inserción dentro de una red de 19 países consolidaron una jornada donde el automóvil antiguo trascendió su valor mecánico para convertirse en símbolo de memoria, encuentro y comunidad.

Así, el raid no solo mostró vehículos en impecable estado, sino que volvió a posicionar a Catamarca como parte activa de una gran celebración latinoamericana del patrimonio sobre ruedas.