Un grupo de padres de alumnos de sexto grado de la Escuela N°243 Javier Castro, ubicada en el barrio La Tablada de la ciudad Capital, denunció una presunta estafa en la compra de camperas y remeras de egresados. Según indicaron, habrían pagado cerca de dos millones de pesos por las prendas destinadas a 25 estudiantes, pero el pedido no fue entregado.
En diálogo con La Unión, una de las madres explicó que el dinero reunido por las familias era para la confección de buzos y remeras con un diseño específico para el grupo de 6° "A". Sin embargo, sostuvo que el comerciante, de apellido Moreta, ahora pretende enviar prendas diferentes a las acordadas. "Nos quiere ver la cara. No es lo que pedimos. Nos quiere mandar un cadete con las remeras lisas", afirmó.

De acuerdo con el testimonio, Moreta habría recibido el dinero correspondiente a las prendas, que rondaría los $80.000 por alumno. La entrega estaba prevista originalmente para fines de diciembre del año pasado, pero fue postergada en reiteradas oportunidades.
La situación se originó cuando una madre del grupo lo recomendó para realizar el trabajo de confección ya que habría trabajado en otras oportunidades con encargos similares. Tras acordar el diseño y el precio, los tutores transfirieron el monto total a la cuenta del implicado. Con el paso de los meses y ante la falta de respuestas concretas, comenzó el malestar ya que se aproximaban las fechas en que los estudiantes necesitaban las prendas para las distintas actividades de egresados.
En dialogo con este medio, una de las madres explicó que Moreta dio innumerables excusas para justificar las demoras. Según relató, el proveedor dejó de mantener contacto presencial con las familias y habría intentado enviar remeras que no coinciden con el diseño pactado, a través de un cadete.
También manifestó su preocupación por la proximidad de la fecha en que los estudiantes deben presentar sus prendas de egresados, prevista para abril. Asegura que la mayoría de los padres de los egresados no cuentan con el dinero para volver a confeccionar los buzos y remeras en tan poco tiempo.
Ante esta situación, la tutora confirmó a La Unión que en las próximas horas realizarán la denuncia penal correspondiente ante la Justicia.