La Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) y el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia formalizaron una nueva instancia de articulación institucional con la firma de dos convenios específicos de colaboración orientados a fortalecer la formación práctica de los estudiantes y a contribuir al desarrollo de políticas públicas vinculadas a la salud y la nutrición.
Los acuerdos fueron rubricados por la decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, Mgter. Cristina Arréguez, y el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Mascheroni, en un paso que consolida un esquema de trabajo conjunto entre el ámbito universitario y el Estado provincial. La firma no solo establece marcos de cooperación entre ambas instituciones, sino que define herramientas concretas para que la formación académica se vincule de manera directa con el territorio, con los dispositivos estatales y con las necesidades que se presentan en el entramado social.
La iniciativa se inscribe en una lógica de complementación entre la universidad pública y las políticas públicas provinciales. En ese marco, los convenios avanzan sobre dos planos específicos: por un lado, la inserción de estudiantes en prácticas preprofesionales supervisadas dentro de instituciones y dispositivos alimentarios dependientes del Ministerio; por otro, la ampliación de la articulación a todas las carreras que se dictan en la Facultad de Ciencias de la Salud, habilitando experiencias de curricularización de la extensión y prácticas formativas en distintos espacios del organismo provincial.
Prácticas preprofesionales en nutrición
Uno de los convenios firmados está orientado de manera puntual a la Licenciatura en Nutrición y prevé la realización de prácticas preprofesionales supervisadas de estudiantes en instituciones y dispositivos alimentarios dependientes del Ministerio de Desarrollo Social.
La relevancia de este acuerdo radica en que organiza una instancia formativa en escenarios reales de trabajo, donde los futuros profesionales podrán desplegar conocimientos y herramientas específicas de su disciplina en articulación con políticas y programas públicos. Las actividades previstas dentro de este convenio abarcan un conjunto de acciones directamente vinculadas con el campo de la nutrición y la salud comunitaria.
Entre las tareas contempladas se encuentran:
- Acciones de promoción de la salud.
- Educación alimentaria nutricional.
- Vigilancia nutricional.
- Trabajo comunitario.
- Proyectos de intervención en territorio.
De este modo, el acuerdo no se limita a la observación o al acompañamiento institucional, sino que propone una experiencia formativa con participación activa en espacios donde convergen la atención de problemáticas alimentarias, la promoción de hábitos saludables y la intervención comunitaria. La práctica preprofesional aparece así como una instancia de aprendizaje situada, en la que la formación universitaria dialoga con la realidad concreta de los dispositivos públicos y con las necesidades de la población a la que esos servicios están dirigidos.
El segundo convenio
El segundo acuerdo firmado entre la Facultad de Ciencias de la Salud y el Ministerio de Desarrollo Social amplía el alcance del trabajo conjunto más allá de la carrera de Nutrición. En este caso, el convenio habilita la articulación con todas las carreras que se dictan en la Facultad de Ciencias de la Salud, abriendo la posibilidad de desarrollar actividades de curricularización de la extensión y prácticas formativas en distintos espacios dependientes del organismo provincial.
Este punto resulta central porque proyecta una vinculación institucional de mayor alcance, en la que la extensión universitaria y la formación académica se integran con experiencias concretas en ámbitos estatales. La curricularización de la extensión supone, en este marco, una forma de incorporar al trayecto formativo experiencias ligadas al territorio, al trabajo comunitario y a la intervención en escenarios donde las políticas públicas se ejecutan cotidianamente.
La amplitud del acuerdo también refuerza la idea de una cooperación estructural entre ambas instituciones, en tanto no se restringe a una acción puntual o a una sola carrera, sino que establece condiciones para que diferentes trayectos formativos de la Facultad puedan vincularse con los espacios de trabajo del Ministerio. En esa línea, el convenio crea una base para el desarrollo de prácticas que, además de aportar a la formación de los estudiantes, puedan integrarse a las dinámicas de atención, acompañamiento y asistencia que el organismo provincial despliega en su red de dependencias.
La mirada de la Facultad
La decana Cristina Arréguez subrayó el valor de los convenios en términos de formación académica y vinculación institucional. Al referirse al alcance de los acuerdos, remarcó que permitirán fortalecer la formación de los futuros profesionales en escenarios reales de trabajo, un aspecto que aparece como uno de los ejes centrales de la articulación.
"Nos brindan la posibilidad de colaborar con las políticas públicas alimentarias y nutricionales de la provincia y formar a nuestros estudiantes desde el trabajo territorial. Esto fortalece el vínculo entre la universidad y la provincia", expresó la decana.
La definición de Arréguez sintetiza dos dimensiones del acuerdo. Por un lado, la posibilidad de que los estudiantes se formen en contacto con experiencias concretas, en ámbitos donde la teoría y la práctica se encuentran en tiempo real. Por otro, la oportunidad de que la universidad aporte desde sus carreras, sus docentes y sus estudiantes a la construcción y fortalecimiento de políticas públicas alimentarias y nutricionales en Catamarca.
La perspectiva del Ministerio
Desde el Ministerio de Desarrollo Social, el ministro Gonzalo Mascheroni puso el foco en el impacto que la articulación con la Facultad de Ciencias de la Salud puede tener sobre el funcionamiento de los dispositivos alimentarios provinciales.
"Este convenio representa un salto de calidad para nuestros dispositivos alimentarios. Los estudiantes y docentes aportarán conocimientos fundamentales para fortalecer los servicios que brindamos a la comunidad", afirmó.
La definición del ministro sitúa el acuerdo en una dimensión operativa y de gestión: la posibilidad de que el trabajo conjunto con la universidad no solo tenga efectos en la formación estudiantil, sino también en la calidad de las respuestas estatales. La incorporación de estudiantes y docentes a estos espacios, en el marco de prácticas supervisadas y actividades formativas, se proyecta así como un aporte al fortalecimiento de los servicios que el Ministerio desarrolla en la comunidad.