Clínicas y sanatorios de la provincia recortan sueldos y advierten que podrían cobrar plus
FECLISA acusa una situación “sumamente delicada”. No podrán cumplir con las prestaciones por la suba del dólar.

Clínicas y sanatorios de la provincia ya comenzaron a cargar el costo de la crisis sobre los profesionales de la salud, en plena pandemia del coronavirus. El sector privado avanzó en los últimos días con recortes salariales y advierte que, de no recibir una ayuda económica por parte del Ejecutivo provincial, que compense los ingresos no percibidos durante los meses que dure la cuarentena, se comenzará a cobrar un plus por los servicios. 
“Acá, en el mes de marzo, cuando se declaró la cuarentena, hubo una suba exorbitante de los insumos. Subieron todos, en particular los importados, y esto hace imposible que podamos cumplir las prestaciones. En tres meses, subió al doble. Muchas cosas las compramos por dólar oficial y otras, por el dólar blue. Es algo que nos afecta tremendamente”, indicó ayer el presidente de la Federación de Clínicas y Sanatorios (FECLISA), Jorge Saavedra. 
En diálogo con Radio Valle viejo, Saavedra detalló: “Pedimos hace dos meses a la obra social provincial primero, después pedimos al Ministerio de Economía, y nos dijeron que no había recursos. Y eso es mentira porque a la provincia, todos los recursos que vienen, se están utilizando para salud. No se están haciendo obras públicas, no se está gastando en combustible, ni en ninguna otra cosa que no sea salud. Entonces, creo que sí hay recursos para recomponer los aranceles de las clínicas, porque la situación es sumamente delicada y no podemos, con un aumento de más del 100% en los insumos, seguir atendiendo de esta forma”. 
Salarios 
Sobre la reducción de los salarios de los empleados se explicó que cada institución tomará las medidas que sean necesarias para afrontar el impacto de la crisis del COVID-19. “Todos los gremios y todas las obras sociales redujeron el sueldo a los empleados de acuerdo a los ingresos, a la actividad o al trabajo que tuvieron. Nos cuesta mucho mantener empleados en sala común cuando no hay pacientes. Por eso es que la situación es muy difícil para las clínicas, y para no despedir personal o tener la disyuntiva de cerrar o continuar, algunas clínicas toman medidas de reducir el pago de haberes para poder seguir subsistiendo”, explicó Saavedra.