La renuncia del Dr. Leonardo Camacho en el hospital de Medanitos desató un escenario de tensión en el departamento Tinogasta, donde el debate por la situación de la salud pública en el interior volvió a ocupar el centro de la escena.
En una entrevista concedida a Radio King, el reconocido cirujano fiambalense Celín Ángel Quintar, exdirector del hospital de Fiambalá, respaldó públicamente a su colega y trazó una descripción crítica sobre el estado actual del sistema sanitario en el oeste catamarqueño. Su diagnóstico fue contundente: definió a la salud en el interior como "una cáscara vacía", al tiempo que denunció que existe una lógica de persecución política hacia los profesionales que no se alinean con el poder. En ese marco, también cuestionó con dureza las prioridades de la gestión provincial y advirtió sobre el impacto directo que estas decisiones tienen en la atención de los vecinos.
"Hospitales que son postas"
Uno de los ejes más fuertes del planteo de Quintar apuntó al hospital de Fiambalá, al que definió sin matices como una "posta sanitaria". Según expuso, el centro de salud no cuenta con la complejidad necesaria para acompañar el crecimiento demográfico de la región, lo que deriva en un esquema asistencial limitado a resolver lo básico.
Entre las principales observaciones que dejó sobre el funcionamiento del sistema, se destacan la falta de complejidad hospitalaria, escasez de tecnología, predominio de derivaciones hacia la capital, riesgo para pacientes durante traslados en ambulancia.
En su análisis, describió al modelo actual como puramente derivacionista, señalando que numerosos pacientes deben ser trasladados a otros centros y que, en ese trayecto, "la gente termina muriendo en las ambulancias camino a la capital".
La frase condensó la gravedad del cuadro que intentó exponer: un sistema que, según su mirada, no logra resolver emergencias críticas dentro del propio territorio.
Persecución a médicos
El cirujano también vinculó la situación actual con su propia experiencia al frente del hospital de Fiambalá. Recordó su salida de la dirección y estableció un paralelismo con la renuncia de Camacho en Medanitos. Desde esa experiencia, sostuvo que existe un "monopolio de la salud" por parte del Gobierno provincial, que se traduciría en persecución y asfixia económica a médicos que reclaman insumos, nombramientos o incorporación de tecnología.
Otro de los puntos de mayor impacto de su descargo estuvo relacionado con los programas sanitarios destinados al norte de Fiambalá. Allí lanzó una advertencia sobre el envío de estudiantes de medicina de la Universidad de Mar del Plata.
Según denunció, se trata de alumnos que aún no pueden prescribir, por lo que consideró esa práctica como un ejercicio ilegal de la medicina, abriendo un nuevo foco de cuestionamientos sobre la cobertura sanitaria en la zona.
Hospital de Palo Blanco
Uno de los pasajes más sensibles de la entrevista giró en torno al anuncio del hospital para Palo Blanco, financiado por el fideicomiso de la empresa Zijin-Liex. Quintar vinculó el contexto político de la renuncia del Dr. Camacho con el momento elegido para oficializar ese proyecto, en especial luego del reciente accidente ambiental mencionado durante la charla.
"Fiambalá tiene un tremendo problema socioambiental y ahora se agrega todo el tema sanitario. Es todo muy raro después del camión que generó contaminación", disparó el profesional.
También recordó que Palo Blanco lleva años sin un médico estable, y advirtió que cualquier infraestructura futura resultará insuficiente si no se acompaña con recursos humanos calificados, tecnología de alta complejidad, cobertura médica permanente y capacidad de respuesta crítica.