Las Crocs se han consolidado como uno de los calzados más elegidos para el verano, desplazando incluso a las clásicas ojotas por su comodidad y resistencia. En Catamarca, donde las altas temperaturas marcan la temporada, se convirtieron en una opción ideal para el día a día. Pero su uso frecuente hace que acumulen suciedad y mal olor, especialmente al mantener el pie encerrado durante varias horas.
Para evitarlo, una limpieza adecuada es fundamental. A continuación, te contamos cómo limpiar y desinfectar las Crocs —por dentro y por fuera— para que lleguen impecables al verano.
Cómo limpiar correctamente las Crocs
Ingredientes necesarios:
Agua tibia
Balde o palangana
Detergente suave (o jabón líquido para manos)
Cepillo de cerdas suaves (puede ser un cepillo de dientes viejo)
Paño de microfibra
Paso a paso:
Llená un balde o palangana con agua tibia y agregá un poco de detergente. Sumergí las Crocs durante unos cinco minutos para que la suciedad se ablande.
Con el cepillo de cerdas suaves, frotá el calzado para remover la mugre.
Enjuagá con agua fría para eliminar los restos de jabón y repetí el proceso si fuera necesario.
Secá con un paño limpio o dejá que se sequen al aire, en un lugar ventilado. Evitá exponerlas directamente al sol, ya que el plástico podría perder color o deformarse.
Recomendaciones finales
Usá siempre detergente suave o jabón para manos para no dañar el material.
Evitá productos químicos fuertes como cloro o lavandina, ya que pueden alterar el color y la textura del calzado.
Antes de volver a usarlas, asegurate de que estén completamente secas para prevenir irritaciones o la aparición de hongos debido a la humedad.
Con estos simples cuidados, tus Crocs quedarán limpias, frescas y listas para acompañarte durante todo el verano catamarqueño.