Vecinos de Fray Mamerto Esquiú expresan su creciente preocupación y malestar ante la falta de limpieza de los canales de riego que atraviesan la Ruta Provincial N°1. A través de redes sociales, una de las vecinas, identificada como Nora, compartió un posteo que rápidamente acumuló comentarios de apoyo y coincidencia.
En las imágenes publicadas se observa cómo la vegetación ha invadido las acequias, llegando incluso a cubrir por completo el curso del agua. En su mensaje, la vecina se pregunta con ironía: "¿Quién está a cargo de la Dirección de Riego en Fray Mamerto Esquiú?" y agrega: "Estos son los canales. Hermosas las plantas de Ceibo y miren cómo florecieron... miren esa tremenda planta que va a voltear el puente si no se la arranca".

La publicación subraya el deterioro en varios tramos del canal, y Nora continúa: "Los canales en el departamento son verdaderos cañaverales. Por favor, ¿qué están esperando?" y cuestiona además la demora en la intervención: "Pasaran las elecciones, ¿ya pueden salir a trabajar o pueden salir antes?".
La vecina recordó que en agosto pasado se interrumpió el servicio de agua para realizar la limpieza de los canales, pero advirtió que esta tarea no se completó en todos los tramos, dejando áreas aún obstruidas por maleza y basura.
El problema no es solo estético. La acumulación de vegetación y residuos en los canales puede generar un aumento de presión del agua, lo que representa un riesgo para las viviendas cercanas y para el normal suministro hídrico de la zona. Este escenario ha generado un entredicho prolongado entre la Dirección de Riego y la Municipalidad de Fray Mamerto Esquiú, sobre quién tiene la responsabilidad de ejecutar y supervisar el mantenimiento de estos canales vitales.
Los vecinos insisten en que la limpieza debe realizarse de manera urgente y periódica, para garantizar la seguridad, la conservación del agua y el correcto funcionamiento de la infraestructura hídrica del departamento. La falta de intervención, señalan, afecta no solo el paisaje urbano sino también la calidad de vida y la seguridad de quienes viven en las inmediaciones de los canales.
Mientras tanto, la comunidad permanece expectante y exige respuestas concretas y acciones inmediatas para evitar que la vegetación y los residuos continúen afectando la circulación del agua y poniendo en riesgo puentes, viviendas y terrenos aledaños.