El corto catamarqueño Watukuy se exhibe en el Cine Gaumont
La producción audiovisual dirigida por Agustín Lagos y realizada en el marco del concurso Historias Breves del INCAA llegó a la emblemática sala porteña.

El cortometraje Watukuy, una producción audiovisual catamarqueña dirigida y escrita por Agustín Lagos, se estrenó en el Cine Gaumont, una de las salas de exhibición más representativas del cine nacional. La obra forma parte de las producciones realizadas en el marco del concurso Historias Breves del INCAA y contó con el apoyo del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte.

La llegada de la producción a la pantalla del Gaumont representa un nuevo espacio de visibilidad para el audiovisual realizado en Catamarca. El cortometraje continuará exhibiéndose en la sala hasta este miércoles 3 de junio, permitiendo que el público pueda acceder a una historia construida desde los paisajes, las experiencias y las sensibilidades del interior catamarqueño.

Una producción realizada en Fiambalá

La película fue producida por Mariel Bomczuk y filmada en la localidad de Palo Blanco, ubicada en el departamento de Fiambalá. La realización se destacó por contar con la participación de un elenco y un equipo técnico integrado principalmente por artistas y técnicos catamarqueños, consolidando una propuesta de producción con fuerte identidad local.

Entre los aspectos centrales de la realización se destacan:

  • Dirección y guion a cargo de Agustín Lagos.
  • Producción de Mariel Bomczuk.
  • Rodaje realizado en Palo Blanco, departamento de Fiambalá.
  • Participación mayoritaria de artistas y técnicos catamarqueños.
  • Producción desarrollada en el marco del concurso Historias Breves del INCAA.
  • Apoyo del Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte.

La elección de Palo Blanco como escenario no solo aporta el contexto geográfico donde se desarrolla la historia, sino que también refuerza la atmósfera de aislamiento y amplitud que atraviesa la trama del cortometraje.

La historia de Rocío Quispe

La narración de Watukuy se centra en la vida de Rocío Quispe, personaje interpretado por Pamela Yamila Benicio. La joven enfrenta una situación inédita para ella: quedarse completamente sola en el puesto familiar ubicado en el cerro mientras el resto de su familia viaja al pueblo con el objetivo de vender lana.

La protagonista debe asumir el cuidado de los animales y continuar con las tareas cotidianas que forman parte de la vida en ese entorno aislado. Sin embargo, aquello que inicialmente parece una responsabilidad más comienza a transformarse en una experiencia atravesada por la incertidumbre.

Por primera vez sin compañía, Rocío intenta mantenerse ocupada en sus labores diarias, pero la sensación de soledad comienza a crecer. El silencio, el aislamiento y la ausencia de su familia generan un escenario donde los temores empiezan a manifestarse con fuerza.

Entre la tormenta y el miedo

La tensión narrativa se profundiza cuando una fuerte tormenta eléctrica irrumpe en el lugar. El fenómeno climático modifica el escenario y aumenta la sensación de vulnerabilidad de la protagonista.

En medio de ese contexto aparece un elemento inesperado: la llegada de un hombre desconocido que busca refugio. Su presencia introduce un nuevo conflicto y obliga a Rocío a enfrentar una situación para la que no estaba preparada.

La joven deberá decidir cómo actuar frente a alguien a quien no conoce y cuya verdadera intención desconoce. El encuentro se convierte así en el eje central de una historia que explora las emociones humanas frente a lo desconocido.