El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ratificó la alerta amarilla por vientos fuertes que regirá este martes 7 de octubre en cinco provincias del país. El organismo advirtió sobre posibles fenómenos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades cotidianas.
Según el parte oficial, el área bajo alerta será afectada por vientos del sector oeste, con velocidades estimadas entre 40 y 60 kilómetros por hora, y ráfagas que podrían superar los 90 km/h. Las zonas comprendidas por la advertencia incluyen:
Jujuy, durante la tarde.
Salta, durante la tarde.
Catamarca, durante la tarde.
Chubut, durante la noche.
Santa Cruz, durante la noche.
Impacto en Catamarca
En el caso de Catamarca, el SMN informó que los vientos del sector sur registrarán velocidades entre 35 y 50 km/h, con ráfagas que podrían alcanzar los 75 km/h en algunos sectores. Las condiciones más adversas comenzaron a manifestarse en la tarde de este lunes, principalmente en la puna de Tinogasta, Antofagasta de la Sierra, Belén y Santa María, donde se observaron ráfagas intensas y reducción de la visibilidad. El fenómeno se repetirá este martes, con características similares y una nueva intensificación durante la tarde.
En las áreas cordilleranas, los vientos soplarán desde el noroeste y oeste, alcanzando velocidades más elevadas —entre 50 y 70 km/h— y ráfagas que podrían llegar a los 90 km/h. Estas condiciones podrían generar levantamiento de polvo, reducción de la visibilidad y complicaciones en la circulación vehicular, especialmente en rutas de altura y caminos provinciales.
Recomendaciones del SMN
Ante la persistencia de estas condiciones, el SMN recomienda extremar las precauciones, en especial para quienes transiten por zonas montañosas o desarrollen actividades al aire libre. Entre las sugerencias principales figuran asegurar objetos sueltos que puedan ser desplazados por el viento, evitar permanecer cerca de árboles o construcciones precarias, y mantenerse informado a través de los canales oficiales del organismo.
El nivel amarillo de alerta implica que los fenómenos pronosticados pueden representar riesgos para la vida cotidiana y afectar el desarrollo normal de actividades, por lo que se aconseja a la población seguir las actualizaciones meteorológicas y tomar medidas preventivas hasta que mejoren las condiciones.