La capilla Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en Valle Chico, fue el escenario de una significativa jornada de encuentro y reflexión el sábado 11 de julio, cuando se llevó a cabo la propuesta parroquial "Tras las huellas del Beato Mamerto Esquiú". La actividad tuvo como finalidad profundizar en la figura y el legado del Beato, en el contexto del Año Jubilar por el Bicentenario de su nacimiento, convocando a los distintos integrantes de la comunidad parroquial para compartir un espacio de formación, espiritualidad y convivencia.
El encuentro reunió a una amplia participación de niños, familias, catequistas e instituciones pertenecientes a las distintas comunidades que conforman la parroquia San Pío X, de la cual forma parte la comunidad anfitriona de Valle Chico. La convocatoria permitió reunir a personas de diferentes edades en torno a una propuesta común, orientada a conocer y reflexionar sobre la vida y el testimonio del Beato Mamerto Esquiú.
La jornada estuvo acompañada por el párroco, padre Héctor Salas, y el diácono Sergio Colósimo, quienes participaron junto a los asistentes en las distintas actividades previstas para la ocasión, acompañando el desarrollo de un encuentro pensado para fortalecer la vida comunitaria y el conocimiento sobre la figura del religioso.

Reflexión, oración y participación
A lo largo del encuentro, los participantes compartieron distintos momentos especialmente preparados para profundizar en la vida del Beato Esquiú y en el legado que dejó. En un ambiente caracterizado por la alegría y la participación, la propuesta permitió combinar espacios de reflexión con instancias de oración y actividades recreativas destinadas a fortalecer los vínculos entre las comunidades parroquiales.
Durante la jornada se generaron momentos de intercambio y reflexión sobre la vida del Beato, promoviendo la participación de niños, familias y catequistas en un clima de cercanía y comunidad. La programación también incluyó propuestas recreativas, donde la música y los juegos formaron parte del desarrollo del encuentro, favoreciendo un ambiente de integración entre todos los presentes.

El recorrido de las actividades concluyó con la celebración de la Santa Misa, momento central de la jornada, que reunió nuevamente a todos los participantes para compartir la celebración litúrgica en el marco del encuentro parroquial.
La música acompañó el encuentro
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la participación del ministerio de música Yanay, cuyos integrantes estuvieron presentes para animar las distintas actividades desarrolladas durante el encuentro.
La música acompañó cada una de las instancias compartidas por la comunidad, contribuyendo al clima de alegría que caracterizó la jornada y acompañando tanto los momentos de reflexión como los espacios de celebración y encuentro entre las distintas comunidades parroquiales.
La presencia del ministerio musical formó parte de la propuesta integral organizada para la ocasión, sumando su aporte a una jornada que combinó espiritualidad, participación y convivencia en torno a la figura del Beato Mamerto Esquiú.
Un cierre compartido entre todas las comunidades
Luego de las actividades desarrolladas durante toda la jornada y tras la celebración de la Santa Misa, el encuentro concluyó con un momento de fraternidad entre todos los asistentes.
Como cierre, los participantes compartieron un rico chocolate con bollitos, un espacio que permitió prolongar la convivencia y el intercambio entre las familias, los niños, los catequistas, las instituciones presentes y los miembros de las distintas comunidades que integran la parroquia San Pío X.