La comunidad franciscana de Catamarca llevará adelante una significativa ceremonia religiosa este viernes 17 de octubre, en la que se realizará la entronización de las imágenes de la Virgen del Valle y del Beato Mamerto Esquiú en una gruta especialmente construida dentro del cementerio municipal de la ciudad Capital. El encuentro, abierto a toda la comunidad, tendrá lugar a partir de las 10.00 horas en el Pabellón 1, Manzana A, de la necrópolis local, y contará con la presencia de autoridades religiosas, provinciales y municipales, según lo informado.
El evento, organizado con profunda devoción por la comunidad franciscana de la provincia, busca rendir homenaje a dos figuras centrales de la fe catamarqueña: la Virgen del Valle, patrona de la provincia y símbolo de esperanza y consuelo para los creyentes, y el Beato Mamerto Esquiú, fraile franciscano, orador y figura emblemática de la historia religiosa y política argentina.
La ceremonia comenzará con la recepción de autoridades y la entonación del Himno Nacional Argentino y del Himno a Catamarca, interpretados por la Banda de Música de la Policía de la Provincia, en un marco solemne de recogimiento y respeto. Seguidamente, se realizará un minuto de silencio en memoria de las madres fallecidas, gesto que pretende rendir tributo a quienes descansan en ese lugar y a todas las familias que visitan la necrópolis.
Posteriormente, se ofrecerán palabras alusivas por parte de representantes de la comunidad franciscana y autoridades invitadas, quienes destacarán el profundo significado espiritual de la entronización y su valor como espacio de encuentro entre la fe y la memoria.
Uno de los momentos más esperados será la inauguración y bendición de la gruta, seguida de la entronización formal de las imágenes de la Virgen del Valle y del Beato Esquiú. Este acto simbólico marcará la consagración del nuevo espacio de oración dentro del cementerio, destinado a quienes buscan un momento de recogimiento y esperanza junto a las figuras protectoras de la fe local.
El programa continuará con un responso en honor a los difuntos, y la entrega de distinciones a colaboradores e instituciones que hicieron posible la construcción y ornamentación de la gruta. Luego, se realizará el traslado de las imágenes desde la gruta hasta la capilla Jesús Resucitado y Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en el ingreso al cementerio municipal, donde permanecerán durante tres días, acompañando a los fieles y a las familias que se acerquen a orar por sus seres queridos.
Finalmente, el acto concluirá con una Oración por la Canonización del Beato Mamerto Esquiú, en un llamado a la comunidad a continuar difundiendo su legado de humildad, compromiso social y amor por la verdad.
La jornada promete ser un momento de profundo valor espiritual y comunitario, en el que la fe y la memoria se entrelazan en un mismo gesto de devoción. Desde la comunidad franciscana se invita a todos los vecinos y fieles a participar de esta ceremonia, que busca fortalecer los lazos de unión y esperanza en torno a dos de los grandes referentes de la religiosidad catamarqueña.