La caída de la natalidad en Argentina volvió a ocupar un lugar central en el debate público durante los últimos días, luego de que el presidente Javier Milei vinculara la disminución de los nuevos nacimientos con la legalización del aborto durante una disertación en el Council de las Américas.
"Argentina hoy no llega a una tasa de crecimiento de la población, de natalidad, que permita la reposición. Esa pasión por asesinar niños en los vientres de sus madres nos está costando caro en términos de crecimiento económico, y ni les cuento del sistema previsional", afirmó el Presidente.
Sin embargo, los datos oficiales analizados muestran que la reducción de la natalidad comenzó varios años antes de la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, sancionada en diciembre de 2020.
Según las cifras del Ministerio de Salud de la Nación y del Registro Nacional de las Personas (RENAPER), la tasa de natalidad nacional viene descendiendo de forma continua desde 2012, es decir, ocho años antes de la aprobación de esa ley. La última información disponible, correspondiente a 2024, refleja la magnitud de esta transformación demográfica: ese año se registraron 402.474 nacimientos, casi un 11% menos que en 2023 y un 47% menos que en 2012.
Una tasa de natalidad en mínimos
Los nacidos vivos registrados durante 2024 implicaron una tasa de 9 nacimientos cada 1.000 habitantes, el valor más bajo de los últimos años. En 2012, en cambio, la tasa era de 19 nacimientos cada 1.000 habitantes, lo que permite dimensionar la caída registrada a lo largo de poco más de una década.
La denominada tasa bruta de natalidad se calcula dividiendo el número total de nacidos vivos registrados en un año por la población total estimada a mitad de ese mismo período y multiplicando el resultado por 1.000.
Los principales datos del período muestran:
- 2012: 19 nacimientos por cada 1.000 habitantes.
- 2024: 9 nacimientos por cada 1.000 habitantes.
- Nacimientos registrados en 2024: 402.474.
- Caída respecto de 2023: casi 11%.
- Caída respecto de 2012: 47%.
En los últimos 15 años, la variación interanual del número de nacimientos registrados no superó el 1% entre 2011 y 2013. La única suba significativa se produjo en 2014, cuando alcanzó el 3,4%. Desde entonces, la tendencia fue descendente. En 2024 se registró la mayor baja interanual del período, con una reducción del 10,8% respecto del año anterior, según los revelados por Infobae.
Menos nacimientos, pero una población que sigue creciendo
La disminución de la natalidad se desarrolla en simultáneo con un fenómeno diferente: el crecimiento continuo de la población. Mientras el número total de habitantes del país aumenta a determinado ritmo, la cantidad de nacimientos viene descendiendo, al menos, desde la década del '70.
Esta combinación genera una modificación progresiva en la estructura demográfica y tiene implicancias sociales y económicas, especialmente en relación con la cantidad de personas que ingresan al mundo adulto y se incorporan como trabajadores. Actualmente, el país cuenta con 12,8 millones de trabajadores activos, mientras aumenta de manera sostenida la cantidad de jubilados y pensionados.
A este escenario se suma el aumento de la expectativa de vida. Según los datos oficiales, en la década de 1970 la expectativa de vida era de 67 años, mientras que en 2024 alcanzó los 77 años. La reducción de la natalidad, el envejecimiento poblacional y una informalidad laboral del 43,2% incrementan la presión sobre los recursos destinados a jubilaciones y pensiones, debido al achicamiento de la base que sostiene esos sistemas.
Una tendencia que se observa en casi todo el mundo
La baja de la natalidad no constituye un fenómeno exclusivamente argentino. Según los datos históricos publicados por Naciones Unidas, las tasas brutas de natalidad vienen disminuyendo en casi todo el mundo. Sobre un total de 195 países, solamente tres muestran un aumento en los últimos 15 años:
- Alemania.
- Singapur.
- Uzbekistán.
En el resto de las naciones, las variaciones porcentuales de los nacimientos entre 2025 y 2010 presentan valores negativos. El fenómeno, por lo tanto, se inserta dentro de una tendencia demográfica global, aunque cada país presenta características y factores propios que explican su evolución.
Las grandes diferencias entre los departamentos del país
Aunque la tasa bruta nacional se ubica en casi 9 nacimientos por cada 1.000 habitantes, existen importantes diferencias entre las distintas regiones del territorio argentino.
De los 513 departamentos del país, 279 registran una tasa inferior al promedio nacional, de acuerdo con los datos de 2024 analizados. Las tasas más bajas predominan en la Patagonia y en algunos departamentos de la provincia de Buenos Aires.
El ranking de menor natalidad está encabezado por:
- El Cuy, Río Negro: 3,41 nacidos vivos por cada 1.000 habitantes.
- Ñorquinco, Río Negro: 4,06.
- Gastre, Chubut: 4,17.
- Telsen, Chubut: 4,89.
- Florentino Ameghino, Chubut: 4,98.
- Castro Barros, La Rioja: 5,05.
- General Guido, Buenos Aires: 5,06.
- Puán, Buenos Aires: 5,16.
- Cushamen, Chubut: 5,39.
- General Viamonte, Buenos Aires: 5,41.
En el extremo opuesto, las tasas más elevadas se concentran mayoritariamente en el norte argentino. Los departamentos con mayores registros son:
- Ramón Lista, Formosa: 18,04 nacidos vivos por cada 1.000 habitantes.
- General Belgrano, Misiones: 18,03.
- San Pedro, Misiones: 17,60.
- Rivadavia, Salta: 17,44.
- Matacos, Formosa: 16,58.
- Guaraní, Misiones: 16,20.
- Añelo, Neuquén: 16,07.
- Bermejo, Formosa: 15,39.
- Guatraché, La Pampa: 15,32.
- General Güemes, Chaco: 15,10.
En el caso de Añelo, el crecimiento poblacional está directamente asociado al desarrollo de Vaca Muerta.
Los departamentos donde más cayó y donde aumentó
La comparación entre 2012 y 2024 muestra que la tasa bruta de nacimientos se redujo con especial intensidad en casi todo el país, con la excepción de dos departamentos ubicados en La Pampa. Uno de ellos es Caleu Caleu, donde la tasa pasó de 2,04 a 5,90 nacimientos por cada 1.000 habitantes, lo que representa un incremento del 189%.
El otro es Curacó, que registró una variación positiva del 65,3%, al pasar de 7,32 a 12,10 nacidos vivos por cada 1.000 habitantes. También se registraron casos particulares en Lezama, Buenos Aires, y Tolhuin, Tierra del Fuego. Ambos presentaban una tasa de natalidad de cero en 2012 y en 2024 alcanzaron 6,79 y 10,75, respectivamente.
En el otro extremo se ubicó El Cuy, en Río Negro, que registró la mayor caída del período. Su tasa descendió de 11,87 en 2012 a 3,41 en 2024, una reducción del 71,3%.
Le siguieron:
- La Poma, Salta: de 19,1 a 5,5, una caída del 71%.
- Río Grande, Tierra del Fuego: de 22,98 a 6,66, una baja del 71%.
- Rivadavia, Santiago del Estero: de 19,42 a 5,73, una reducción del 70,5%.
- Cushamen, Chubut: de 18,07 a 5,39, una caída del 70%.
La fecundidad también se encuentra en descenso
La disminución de los nacimientos está asociada también a la reducción de la tasa de fecundidad, un indicador que expresa el promedio de hijos que tendría una mujer a lo largo de su vida fértil.
Según los datos del RENAPER, esta variable se ubicó en 1,23 hijo por mujer en 2024. La cifra representa una caída respecto de la década anterior y ubica al país por debajo del denominado nivel de reemplazo poblacional de 2,1 hijos por mujer.
La evolución de la fecundidad constituye así otro de los elementos que explican la reducción sostenida de la cantidad de nacimientos registrada en las estadísticas nacionales.
Las causas de un fenómeno complejo
Los especialistas coinciden en que la disminución de la natalidad responde a una combinación de múltiples factores. Entre ellos aparecen cambios socioeconómicos, educativos y laborales, además de un mayor acceso de las mujeres a distintos métodos anticonceptivos para la planificación familiar.
La magíster en Administración y Políticas Públicas de la Universidad de San Andrés y licenciada en Ciencia Política de la UBA, Manuela Thourte, sostuvo que para revertir la caída resulta necesario "garantizar las condiciones para que quienes desean tener hijos puedan hacerlo".
Según explicó, "hoy son mayoría", de acuerdo con un estudio reciente del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), pero la decisión de tener hijos está condicionada por distintos obstáculos.
"Hoy son mayoría, según un estudio reciente del Fondo de Población de las Naciones Unidas. Pero esa decisión está condicionada por la situación económica, el acceso a la vivienda, la distribución desigual de las tareas de cuidado y las dificultades del mercado laboral", advirtió.
La encuesta nacional "Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad en Argentina", realizada por el UNFPA en Argentina junto con la consultora Voices, mostró que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos que desearía tener si no existieran limitaciones.
Entre quienes tuvieron menos hijos de los deseados, las condiciones económicas y de cuidado explican el 62% de los casos. Los principales obstáculos identificados fueron:
- Problemas económicos y financieros.
- Inestabilidad laboral.
- Dificultades para acceder a la vivienda.
- Problemas vinculados con las tareas de cuidado.
La encuesta fue realizada entre enero y febrero de este año, mediante cuestionarios en línea a 1.515 personas de entre 18 y 70 años, residentes en todas las regiones del país.
El debate sobre las políticas públicas
Thourte, legisladora porteña por el bloque UCR Evolución, consideró además que existe una falta de información sobre fertilidad. "También falta información sobre fertilidad: persisten muchos mitos y el Estado debería asumir un rol más activo en la producción de información, la regulación y el acceso a servicios", afirmó.
La especialista fue además responsable del área de Protección de Derechos de la Oficina de UNICEF en Argentina y actualmente preside la ONG Diagonal Sur.
Desde esa experiencia, planteó la necesidad de poner el foco también en los niños y adolescentes que ya nacieron. "Hay que poner el foco en los 12 millones de niños, niñas y adolescentes que ya nacieron. Según UNICEF, 5 millones viven en situación de pobreza y enfrentan enormes desafíos en educación, salud y protección frente al aumento de las violencias", señaló.
Finalmente, sostuvo que el debate debe orientarse hacia políticas públicas y acuerdos sociales. "En vez de construir relatos catastrofistas y alarmistas que no ofrecen respuestas, tenemos que enfocarnos en crear políticas públicas y acuerdos sociales que acompañen a quienes quieren formar una familia, pero también un compromiso decidido para garantizar los derechos y las oportunidades de quienes ya nacieron", agregó.
Un debate que continuará en septiembre
La baja de la natalidad y el aumento de la longevidad plantean nuevos desafíos para el sistema previsional y para las políticas sociales.
La reducción de la cantidad de nacimientos, el envejecimiento de la población, el incremento de la expectativa de vida y el nivel de informalidad laboral conforman un escenario que modifica progresivamente la relación entre trabajadores activos, jubilados y pensionados.
En este contexto, Manuela Thourte será una de las expositoras del Tercer Conversatorio Abierto sobre "Baja natalidad y mayor longevidad. Los nuevos desafíos de la seguridad social ante el cambio demográfico", organizado por la Asociación Civil Gobierno Abierto.
El encuentro se realizará el próximo 17 de septiembre en la Ciudad de Buenos Aires, donde volverán a ponerse en discusión los datos, las causas y las consecuencias de una transformación demográfica que, según las estadísticas disponibles, Argentina atraviesa desde hace más de una década y que forma parte de una tendencia que se observa en gran parte del mundo.