La jornada de este domingo ha quedado registrada como un evento de profunda carga emotiva y compromiso espiritual para la región. Con una manifestación de profunda fe y espíritu de peregrinación, se llevó a cabo la 5° edición de la peregrinación "Tras las Huellas del Beato". Este encuentro anual no fue una fecha ordinaria en el calendario litúrgico, ya que se desarrolló específicamente en el marco de las actividades conmemorativas por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú. La celebración de los doscientos años de su nacimiento ha servido como un motor de movilización para cientos de personas que ven en su figura un faro de guía moral y cívica para el país.
La organización destacó que esta edición se caracteriza por una participación emotiva y récord. Quienes se sumaron transitaron los caminos que vieron pasar la figura del fraile catamarqueño manteniendo asi vigente su legado en Catamarca. Esta caminata, que ya se ha convertido en una tradición consolidada para la comunidad, busca no solo el ejercicio físico del traslado, sino una inmersión en los valores que el Beato representó en vida, conectando el pasado histórico con las necesidades espirituales del presente.
Logística y recorrido
Para garantizar el éxito de la convocatoria, la organización dispuso una estructura precisa que permitió a los peregrinos y devotos transitar por parajes de gran valor histórico. La jornada comenzó con la concentración de los fieles en la localidad de La Bajada, departamento Paclín, donde los participantes se reunieron desde las 7:00 horas. Tras los preparativos iniciales y las primeras oraciones, a las 8:00 horas se inició oficialmente el recorrido.
El trayecto técnico de la peregrinación incluye los siguientes hitos:
Punto de partida: Localidad de La Bajada, Departamento Paclín, a las 07:00 horas.
Inicio del movimiento: Comienzo de la marcha a las 08:00 horas.
Senda histórica: El recorrido se realizó por las huellas de la Cuesta del Cura o de Los Curas.
Desafío geográfico: Los peregrinos debieron atravesar las Sierras del Gracián.
Destino final: La caminata culminó en la Iglesia de San José de Piedra Blanca.
Distancia total: Se completó un trayecto de aproximadamente 15 kilómetros.
El camino del sacrificio y la esperanza
Según los datos oficiales, más de 450 personas participaron de esta emotiva caminata. Esta cifra representa un respaldo masivo a la iniciativa, donde los asistentes están renovando la devoción y el amor hacia nuestro querido Beato Mamerto Esquiú. El avance por las Sierras del Gracián y los otros sitios significados son parte de un camino marcado por la oración, el sacrificio y la esperanza.
El recorrido no solo implica una exigencia física, sino que también adquiere un sentido simbólico al recrear los caminos asociados a la vida del beato. La caminata se configura así como una experiencia integral que combina paisaje, historia y espiritualidad. Al alcanzar la cima de El Gracián estaba previsto que los peregrinos compartan el desayuno, que estará a cargo de la familia de Claudia Gómez, encargada de la organización de este momento de descanso y convivencia.
Tras el descenso hasta el pie del cerro, se llevará a cabo la celebración de la misa, uno de los momentos centrales de la caminata. La jornada continuará con el traslado hacia la Casa Natal del Beato Mamerto Esquiú, donde se realizará el almuerzo comunitario. Este tramo final refuerza el vínculo entre los participantes y el lugar que representa el origen de la figura homenajeada.
El almuerzo será organizado junto a miembros de la parroquia San José, consolidando una instancia de encuentro que trasciende lo individual y se proyecta hacia lo colectivo, dando cierre así a esta quinta y significativa peregrinación.