Expertos en astronomía advirtieron en los últimos días sobre la aparición de una enorme mancha solar, denominada AR 4079, que actualmente se encuentra alineada con la órbita terrestre. Esta región activa, que mide aproximadamente 140.000 kilómetros de diámetro, representa un desafío para los sistemas tecnológicos del planeta debido a su potencial para liberar violentas erupciones solares y eyecciones de masa coronal (EMC), capaces de generar intensas tormentas geomagnéticas.
¿Qué es una mancha solar?
Las manchas solares son regiones más frías y oscuras en la superficie del Sol, donde las temperaturas rondan los 3.300 grados Celsius, en contraste con los 5.500 grados Celsius del resto del astro. Se originan cuando las líneas del campo magnético solar se enredan y limitan el flujo de calor hacia la superficie, creando estas áreas más densas y magnetizadas.

La AR 4079 se encuentra justo sobre la línea ecuatorial del Sol, lo que la coloca en una posición ideal para impactar directamente la Tierra si libera una explosión de energía. Según la meteoróloga italiana Margherita Erriu, "si esta región emitiera una llamarada especialmente violenta o una eyección de masa coronal en los próximos días, nuestro planeta podría enfrentar fuertes ráfagas de viento solar que perturbarían los sistemas de comunicación, navegación, radio e incluso redes eléctricas".
Posibles efectos en la Tierra
Las eyecciones de masa coronal son grandes nubes de partículas cargadas que viajan a menor velocidad que las explosiones solares, pero son responsables de la mayoría de las tormentas geomagnéticas. Estos fenómenos pueden provocar apagones, interrupciones en las telecomunicaciones y daños a los satélites, pero también dan lugar a espectaculares auroras boreales en las regiones cercanas a los polos.
Un ciclo solar en pleno apogeo
El Sol está entrando en una fase de intensa actividad después de casi un siglo de relativa calma. El actual ciclo solar, conocido como Ciclo 25, comenzó en 2019 y alcanzó su máximo a finales de 2024. Según estudios publicados en Space Weather, el Sol podría estar entrando en un ciclo de mayor duración, conocido como el ciclo de Gleissberg, que se extiende entre 80 y 100 años.
"Hay demasiadas variables en juego y la actividad del Sol no puede modelarse con precisión", explicó el profesor Mauro Messerotti, experto en meteorología espacial, a la agencia ANSA. A pesar de esta incertidumbre, se espera que los próximos años presenten condiciones solares significativamente más activas.
Un peligro conocido
La AR 4079 tiene aproximadamente la mitad del tamaño de la mancha solar observada durante el Evento Carrington en 1859, la tormenta solar más potente registrada en la historia, que provocó auroras hasta los trópicos y graves fallos en los sistemas telegráficos de la época.
Brenda Culbertson, experta de la NASA, advirtió sobre los posibles riesgos: "Si esta mancha solar genera una erupción mientras está frente a la Tierra, podríamos enfrentar una tormenta electromagnética directa, con impactos significativos en nuestros sistemas tecnológicos", explicó.
A pesar de los riesgos, estos eventos también pueden traer consigo espectáculos naturales impresionantes, como intensas auroras boreales, que podrían iluminar los cielos de las regiones polares en las próximas semanas.